Este pasado lunes 29 de octubre, y de la mano del cuevero Ramón y
miembros del GIS de Cartagena, entre los que se encontraba su presidente
Salvador, con todos los permisos debidamente cumplimentados, hemos
visitado la sima de la Higuera de Pliego (x 631.700 y 4.204.700 z 485). Es probable, que hasta la
fecha, y dentro de las cuevas bellas por sus formaciones, sea esta la
que más me ha gustado por su singularidad. Habíamos quedado a las 11 con
Ramón en Pliego, en la plaza del pueblo, donde se recoge la llave del
bar que hay en ella. Poco antes de que llegara, se nos aproximaron unos
chavales (digo chavales porque eran muy jovenes) y nos comentaron que
eran de GIS de Cartagena, compañeros de Ramón que iban a entrar con
nosotros. Al poco reconocimos a Salvador de la anterior ocasión que
visitamos la Cueva del Oron, donde tuvo la gentileza de acompañarnos en
la aproximacion. Los de bar nos dejaron comer en sus mesas nuestras
vituallas y una vez comidos nos encaminamos hacia la sima. Hay que
reseñar que para entrar en esta sima hay que solicitar un permiso ya que
posee reja cerrada con candado
(http://www.cuevasdemurcia.com/Higuera-WEB/higuera-proy-1.htm) para lo
que hay que estar federado, aportar un certificado de capacidad en
progresion vertical para el pozo de 78 m y tramitar la correspondiente
solicitud. En nuestro caso tenemos la suerce de contar con Ramón y el GIS, a quien le fue concedido el permiso.En la página antes mencionada aparece un calendario de
visitas y reservas. A diario no suele haber problemas. Una vez
pertrechados, ascendimos el cerro desde el cual se vuelve a bajar con
vistas a Pliego por un camino bien marcado y como a un poco mas de media ladera se divisa la
higuera. En esta ocasión el grupo lo formábamos Ramón, Lucas, Manu,
Felix, Txema, Mar y yo y por otro lado Salvador y 3 miembros más del
GIS. Iniciamos del descenso de los pozos sobre las 13 horas. La ficha
tecnica se encuentra perfectamente definida en el enlace anterior. Los
pozos no tienen mayor problema siendo sus fracionamientos muy comodos,
con zonas de descanso y el último pudiendo treparse con el apoyo del
croll. Es de destacar que como su propio nombre indica, en la boca se encuentra una higuera no especialmente grande cuyas raices bajas hasta el 2º fraccionamiento, como unos 25 metros.
Una vez abajo, la cavidad empieza a mostrar sus cualidades, encontrándonos una sala con bellas formaciones al fondo, izquierda y derecha en la sala de la unión. El recorrido se haya señalizado y balizado con hilo de ariadna, por lo que nos tenemos que contentar con ver al fondo las formaciones. En este punto y sobre un hueco, se encuentra una de las estaciones de medición. Iniciamos la visita siguiendo el camino perfectamente balizado y que discurre hacia la izq. segun descendemos el pozo y miramos a la pared, siguiendo una fractura E-W. Se van sucediendo gateras y destrepes hasta llegar a la más significativa que es una gatera desfondada a la derecha que se desploma unos 3m con giro. Hay que pasarla con los pies por delante para apoyar. Continuando el recorrido llegamos a otro paso de techo bajo que da a una sala de mini lagos (la bañera) que hay que pasar en oposición y donde dependiendo de la agilidad de cada uno se puede uno hasta mojar entero, como sucedio a la vuelta. Pasados estos pequeños lagos se observa en el techo unas formaciones calizas singulares. Un poco más hacia delante y siempre siguiendo el camino marcado por el hilo llegamos a una gran sala, la sala del paraiso, donde las formaciones a su entrada parecen grandes piñas y nubes que al poco dan paso a los abetos singulares (tanto como el propio abeto de Sorbas). La gran sala queda dividida en dos por un estrechamiento, llamandole a la más lejana la sala de los elfos. Este es el final de recorrido balizado y por tanto aqui nos detenemos a hacer fotografias, ya que el resto de la cavidad no se puede visitar.
jueves, 1 de noviembre de 2012
Els Sumidors de Vallada
Un nuevo fin de semana cuevero. Aprovechando que el 29 visitaremos la sima de la Higuera en Pliego, nos hemos ido a visitar a nuestro compañero Pasqual de Canals para que gentilmente nos haga de guía en el Sumidors. El 28 de octubre domingo, comienza nuestra actividad a las 7 de la mañana en San Agustín, donde vienen Manu y Lucas, para desde aquí salir hacia las Tablas, donde hemos quedado con Felix y Txema a las 7,30. Todos puntuales salimos en dirección a Vallada, donde hemos quedado con Jose y Nandi a las 11,30. Previamente recogemos a Pasqual en Canals, y por fin, todos estamos ya operativos a las 11,30. Iniciamos el ascenso de la carretera que nos lleva a la ermita de Vallada y al poco de sobrepasarla, en una curva a derecha de la carretera, cogemos una pista 4x4 que a medida que avanzamos va teniendo peor aspecto, hasta el punto de tener que bajarse los que iban en el coche de Felix. Nandi, que viene con nosotros, esta un tanto inquieta del cariz que toma la pista. Por fin llegamos al alto del collado, donde se divisa al fondo y entre el cañón de bajada, el pueblo. En este punto y al abrigo de unas rocas de yeso nos ponemos a comer lo que llevamos preparado desde Madrid. Iniciamos el descenso a la boca del Sumidors, por una senda bien marcada, que además es camino de montaña y que termina en la hermita.Descendemos unos 300 m y la boca se abre en una hondonada. Esta señalizada con un cartel y hay bancos. Nos cambiamos y ya resulta sospechoso el rumor que sale de la boca (WGS84)30S 0700299 4306122, nos comenta Pasqual, ya que generalmente no e oye el agua. Nos ponemos nuestros neoprenos y algunos compañeros se embuten encima el mono. Los cueveros en esta ocasión somos, Pasqual, Felix, Texma, Manu, Jose, Nandi, Lucas, Mar y yo.
Iniciamos el descenso por un pozo rampa de 7 m que tiene un peldaño para apoyar a subir y bajar y en el que no es necesario instalar cuerda. Esta cavidad se desarrolla en yesos y la entrada se encuentra situada más o menos a la mitad de la misma. Iniciamos la visita río abajo primero y empezamos a visualizar multitud de bloques inestables y que brillan al ser iluminados. Hay también pequeños bloques rojos de la mezcla entiendo de arcilla con yeso. La cavidad muestra sus colores, sus gours atípicos al estar compuestos por yeso y otros minerales, dándoles un color y textura distintos completamente a los creados por la calcita. Seguimos el curso activo del agua, que según las anteriores descripciones es de unos 300 l/m vamos bajando, destrepando cascadas y resaltes. Si bien el porte de las galerías no es de grandes dimensiones, si configuran una cueva en toda regla. Avanzamos hasta llegar al sifó agost donde lamentablemente y por el nivel freático tenemos que volver ya que después de varios intentos, la parte no sifonada no supera los 2 cms. por lo que decidimos volver en una ocasión que el sifón este mas accesible.
Retornamos haciendo las fotos de rigor, principalmente por parte de nuestro compañero Felix y en la salida empezamos a remontar la galería río arriba. Visitamos las salas fósiles de Cabanilles y Bancobao con su anticlinal y seguimos remontando hasta la sala del Desplome, donde parte se queda haciendo fotos y un pequeño grupo seguimos remontando por la recién bautizada gatera vietcong hacia el laminador, hasta alcanzar el primer sifón. Este, como su propio nombre indica, estaba hasta arriba, ya que nos comenta Pasqual que la cuerda que vemos sumergida queda al aire. Comenzamos a excavar en la salida del mismo las rocas y tierra acumuladas y empieza a vaciarse a una velocidad impresionante, no siendo suficiente para su paso, pero creando un rumor alarmante aguas abajo.
Queda evidente que hemos entrado con un nivel de agua superior a lo que habitualmente tiene por lo que tendremos que volver en otra ocasión para poder ver la parte visitable después del sifó agost.
Emprendemos la salida, grabando Manu un video en la gatera y aprovechando Felix para realizar unas cuantas fotos en la salida. Remontar hasta los coches los 300 m. tienen su gracia ya que es una pendiente importante. Es aconsejable cambiarse antes.
No hay mal que por bien no venga ya que salimos de día, al atardecer, y esto nos permite volver más tranquilamente ya que la pista es trialera con grandes torrenteras y apta exclusivamente para 4x4, siendo mejor hacerla de día.
Nos acercamos a Canals para dejar a Pasqual y enfrente del club de él, tomarnos un refresco en el antiguo casino cooperativa agrícola del pueblo. Un autentico monumento aun en pie de la zona. Nos despedimos hasta otra y partimos para Santa Pola donde pernoctaremos para visitar mañana la sima de la Higuera en Pliego
Iniciamos el descenso por un pozo rampa de 7 m que tiene un peldaño para apoyar a subir y bajar y en el que no es necesario instalar cuerda. Esta cavidad se desarrolla en yesos y la entrada se encuentra situada más o menos a la mitad de la misma. Iniciamos la visita río abajo primero y empezamos a visualizar multitud de bloques inestables y que brillan al ser iluminados. Hay también pequeños bloques rojos de la mezcla entiendo de arcilla con yeso. La cavidad muestra sus colores, sus gours atípicos al estar compuestos por yeso y otros minerales, dándoles un color y textura distintos completamente a los creados por la calcita. Seguimos el curso activo del agua, que según las anteriores descripciones es de unos 300 l/m vamos bajando, destrepando cascadas y resaltes. Si bien el porte de las galerías no es de grandes dimensiones, si configuran una cueva en toda regla. Avanzamos hasta llegar al sifó agost donde lamentablemente y por el nivel freático tenemos que volver ya que después de varios intentos, la parte no sifonada no supera los 2 cms. por lo que decidimos volver en una ocasión que el sifón este mas accesible.
Retornamos haciendo las fotos de rigor, principalmente por parte de nuestro compañero Felix y en la salida empezamos a remontar la galería río arriba. Visitamos las salas fósiles de Cabanilles y Bancobao con su anticlinal y seguimos remontando hasta la sala del Desplome, donde parte se queda haciendo fotos y un pequeño grupo seguimos remontando por la recién bautizada gatera vietcong hacia el laminador, hasta alcanzar el primer sifón. Este, como su propio nombre indica, estaba hasta arriba, ya que nos comenta Pasqual que la cuerda que vemos sumergida queda al aire. Comenzamos a excavar en la salida del mismo las rocas y tierra acumuladas y empieza a vaciarse a una velocidad impresionante, no siendo suficiente para su paso, pero creando un rumor alarmante aguas abajo.
Queda evidente que hemos entrado con un nivel de agua superior a lo que habitualmente tiene por lo que tendremos que volver en otra ocasión para poder ver la parte visitable después del sifó agost.
Emprendemos la salida, grabando Manu un video en la gatera y aprovechando Felix para realizar unas cuantas fotos en la salida. Remontar hasta los coches los 300 m. tienen su gracia ya que es una pendiente importante. Es aconsejable cambiarse antes.
No hay mal que por bien no venga ya que salimos de día, al atardecer, y esto nos permite volver más tranquilamente ya que la pista es trialera con grandes torrenteras y apta exclusivamente para 4x4, siendo mejor hacerla de día.
Nos acercamos a Canals para dejar a Pasqual y enfrente del club de él, tomarnos un refresco en el antiguo casino cooperativa agrícola del pueblo. Un autentico monumento aun en pie de la zona. Nos despedimos hasta otra y partimos para Santa Pola donde pernoctaremos para visitar mañana la sima de la Higuera en Pliego
Coventosa Los lagos
Como última actividad del largo fin de semana del Pilar, y como espina clavada en carne de la anterior ocasión, el grupo de cueveros que no conociamos más allá de la sala de los fantasmas de coventosa (WGS 84) 30T 0450591 4788956 Alt. 301m, decidimos, provistos de neoprenos y botes neumáticos, llegar a los lagos e intentar visitar la galería de las escéntricas y el agujero soplador. Esta visita iba a ser guiada por un compañero del grupo, que finalmente no pudo venir por problemas personales, con lo que nos encontramos los 6 cueveros, Roberto, Cache, Pascual, Manu, Mar y yo compuestos y sin guía. Esta vez estábamos determinados a encontrar la gatera descendente que te baja al fondo del cañón, por lo que avanzamos por la red de entrada, generalmente pegados a la derecha hasta llegar al pozo en rampa de 10 metros que equipamos. En este punto, Roberto decidio darse la vuelta. Una vez abajo y mirando a la pared de descenso, el resto del equipo, tomamos a la izquierda hasta una repisa colgada de unos 3 m. equipada. que esta a unos 15 metros de la cuerda. Subimos la cuerda y tras dejar las dos grandes bocas de la izquierda y entrando ya en un tramo a gatas al fondo a la derecha, tomamos la primera gatera a la izquierda descendente. Bajamos por ella hasta llegar a una rampa donde esta instalada una cuerda, que en dos tramos, te situa en un enorme bloque que bordeamos. Seguimos bajando hasta el fondo del cañón. Iniciamos el recorrido por el fondo y al poco encontramos un pasamanos a mano izq. que nos deja en una cuerda para bajar unos 6 metros y no tener que seguir por el pasamanos. La sala y pozo que divisamos desde el pasamanos es impresionante.Una vez abajo de esta cuerda seguimos bajando hasta otro pasamanos por el que asciende Manu, esperandole nostros en una rampa que da acceso al río. Al comentarnos que no era por alli y que se podia llegar al río directamente por la rampa, decidimos bajar la rampa, meternos en el agua y ahí se produce el error de párbulos. En vez de tomar río arriba por los gours, tomamos río abajo hacia cuvera. Al poco ya empezamos a encontrar las salas con agua y decidimos tomar un refrigerio e hinchar los botes. Cache, como siempre, en su bote estanco llevaba, además de tabaco, una cerveza y chorizo , jamon y queso. Dimos cuenta de todo ello y procedimos al hinchamiento de botes. Parecía aquello el camarote de los hermanos marx. Lo que nos pudimos reir a la hora de enbarcar. Avanzamos por el río hacia una sala que sifonaba y atravesamos un techo a unos 20 cms. desde la pared al agua. Tanto se agachaba el personal que Cache volco el bote con la consigueinte revolucion y posterior escojono. Ahora nos reimos, pero hubo momentos un poco tensos. Cada uno llevaba su bote a excepción de Mar y yo que llevabamos uno doble. La sala se sifonaba y decidmos que era imposible que aquellos fuesen los lagos. Remontamos por encima de la sala hasta llegar a una zona donde se veía el principio de un enorme lago pero con dificil acceso. Por el otro lado, Pascual y Cache llegarón hasta donde la galería se sifonaba. Una vez todos reunidos en la sala posterior a los gours, Mar nos informó de lo evidente, estabamos río abajo en vez de subir. Con los botes hinchados remontamos los gours, y poco a poco ibamos avanzando y navegando aquellos tramos que podíamos, hasta el resalte de 3 m. donde después de pasar los botes, Manu avanzó un tramo para ver si estabamos cerca del primer lago. Bajamos el r2 y en el fondo esperamos la vuelta de Manu. Nos confirmó que no había llegado al primer lago, por lo que teniendo en cuenta la hora y que Cache se encontraba cansado, decidimos volver. En la cuerda, Cache se desfondó y el resto, aunque corto fue una tortura para el. Como aún nos quedaba un poco de tiempo hasta que Roberto volviese a recogernos, Manu, Pascual y yo decidimos visitar la sala de los fantasmas que Manuel no conocia, mientras Cache y Mar iban saliendo. Al final, un día de risas y cuevas. Quedo allí jurado que volveríamos, pero ya con el tema más controlado. Esta cavidad puso de manifiesto que en cualquier actividad, por sencilla que parezca, se puede complicar hasta llegar a causarte un problema. El error de orientación que cometimos, unido a que nos pusimos los neoprenos desde el principio, y el posterior esfuerzo de acarrear los botes hinchados por no desinflarlos y volverlos a inflar, provocó el agotamiento de un miembro del equipo. Como quiera que en el fondo estabamos a poco más de una hora y media de la salida no fue más que un pequeño percance sin incidentes, pero hay que valorar que en las grandes cavidades, el conocimiento y la previsión son fundamentales. Volveremos.
Cueva Fresca
Como segunda actividad del puente del Pilar, tenáimos los cueveros programada la travesía de cuevas sopladoras-cueva del agua para el viernes. Como el jueves se puso a llover a eso de las 2 de la tarde y no paró en toda la noche, decidimos posponerla para mejor ocasión, ya que la cascada de salida se veía con caudal, así como la vegetación que hay que atravesar en la larga aproximación estaba empapada. Menos mal que así lo decidimos pues volvió a llover por la mañana. Como alternativa, llevábamos preparada Cueva Fresca, con lo que ni cortos ni perezosos dejamos los coches en las casucas de Asón, con la coincidencia de encontrarnos a otro grupo de la zona que iba a realizar también la visita. Nos unimos a ellos, ya que tanto Félix, como Manu, no recordaban bien el acceso a la boca. Nuestro grupo iba al completo, Isa y Manu, Nines y Cache, Mandy y José Mª, Roberto, Félix, Pascual, Mar y yo. Ascendemos por un camino local marcado que sube paralelo al río y que comienza justo al cruzar el puente que hay poco más adelante de las casucas. Este camino se sigue hasta llegar a dos casas separados unos 80 m. una de la otra , la primera que encontramos tiene un pequeño prado vallado y una enorme higuera, además coincide con un afluente que entra al río Asón desde las peñas de enfrente (Mortillano), además hay una pequeña estación metereológica situada en un prado de abajo como ref. Justo por la valla de la linde de la casa más lejana se sube el prado pegado a la misma hasta entrar en el bosque de hayas (200 m.). El camino se localiza sin problema, ascendiendo en duras rampas hasta la boca de la cueva ED 50 30T 0450217 4786245 Alt: 852. Como comentaba anteriormente nos pusimos a caldo ya que volvió a llover. Como el trayecto no es muy largo no nos dio tiempo a calarnos. En la boca empezamos a prepararnos. Ibamos con la idea que nos había traladado Félix que no había obstáculos hasta el pozo de la araña, pero al ver al otro grupo ponerse los arneses les preguntamos. Resulta que hay nada más empezar ya un escarpe con cuerda y continuos pasamanos, así que nos preparamos. La boca es de amplias dimensiones y la primera sala también. La galería más grande gira hacia la derecha y parte del equipo para alla que se fue, pero la entrada se encuentra un poco antes de frente a traves de laminadores de techo bajo que te obliga a reptar, con una sala en la que puedes levantarte y luego vuelta a reptar con giro a la izquierda hasta que te situas en la cuerda para superar el resalte de 3 m aprox. Una vez superado la galería cambia y empiezan a aparecer las formaciones. Descendemos la pequeña rampa y encontramos una preciosa colada a la derecha con gour llenos de agua. La galería discurre por enormes salas por el cañón de exploración que nos lleva, después de un pasamanos sin importancia (4 tramos) para quitar miedo del desfondamiento, nos lleva hacia la zona del bloque 64. Todo el camino hay que prestar atención al suelo de arcilla blanquecina que hace que el grupo vaya cayendo uno tras otro. Atravesamos el bloque 64 por dos pasamanos de 5 y 4 tramos avanzamos y llegamos a la fuente de los macarrones y continuando, al trascantin, grieta de 2 metros de ancho con desplome de 20m que pasamaos por el pasamanos, continuando hasta llevar a la vira de la araña que se pasa para evitar el p10, por un escarpe de 5 m, un pasamos de 7 tramos y una rampa de 5 que se baja con el stop. En este punto se quedan la mitad del equipo, continuando Pacual, Felix, Manu, Mar y yo hacia la 5ª Avenida de gigantescas proporciones por la que avanzamos hasta llegar a la ciclopea sala Rabelais donde termina nuestra visita. Comentar la enormidad de esta sala de 110 metros de longitud por 90 de anchura y 80 de altura y el negro absoluto del espacio que la rodea. Iniciamos la vuelta sin mayores complicaciones haciendo fotos y un poco antes de la vira de la araña descubrimos una gigantesca estalagmita hacia la izquierda del paso que aprovechamos para fotografiar. Salimos en poco más de hora y media y con luz de día y ya sin lluvia y con más calma damos cuenta de una higuera a la vuelta, donde reponemos las fuerzas gastadas. Esta gran cavidad del Asón merece la pena visitarla por su porte similar al de cañuela.
miércoles, 17 de octubre de 2012
Travesía Mortero del Crucero - Calaca
Este pasado fin de semana largo, coincidiendo con la fiesta del Pilar, el grupo de Cueveros partimos para Cantabria, con el fin de pasar unos días de espeleo. Los que teníamos más tiempo, salimos de Madrid el jueves por la mañana a primera hora. El primer grupo, lo formamos Félix, Pascual, Mar y yo. Nos dirigimos a Astrana, con la intención de realizar la travesía de Crucero-Calaca, ya que en la anterior ocasión, pudimos comprobar que hay una pista en excelentes condiciones (Camino del Hoyo), que saliendo desde Astrana y subiendo en direccion al Mortero y luego hacia el Mazo Chico, asciende hasta el paso que nos deja en el alto (1.062 m) a 130 m del Mortero del Crucero y a 400m de la Calaca. Llegamos a eso de la 1 y nos dispusimos a comer. Una vez terminamos, procedimos a instalar la sima de Calaca primero ( ED50 30T 454456 / 4787253 / 1061m), anclando el seguro en una chapa puesta en el acceso a la pequeña rampa que baja a la boca del pozo, y el segundo, con una cuerda, en el haya que se asoma al abismo. Posteriormente, procedimos a la instalación del Mortero del Crucero (ED50 30T 454840/ 4787323/ 1057m) ,por donde entrabamos a eso de las 2,30 o 3. El mortero tiene varios acceso y elegimos el más habitual, situado donde hay un frondoso árbol y se desciende un pequeño resalte hasta los spits de cabecera. Se bajan en rampa 2 m y se fracciona el primer p15 o p13 ya que no tengo claro que los 2 metros sean adicionales. Este nos deja en una repisa cómoda donde fraccionamos el segundo p15, que desciende al lecho del río a través de un paso algo estrecho. La cuerda roza al final. Para facilitar la recuperación de la cuerda al terminar la travesía, ya que hay que instalar las dos simas en fijo, yo baje el último y quite el fraccionamiento que da paso al 2º p15. Una vez en el suelo, al descender la rampa, nos encontramos con el río de cruceros, que toma dirección Norte-Sur. Descendemos la corriente dirección Sur, para explorar este río, ya que vamos acompañados de Félix Martínez, que tiene gran interés en conocerlo, ya que el fue uno de los primeros en explorar la Calaca. Descendemos río abajo, pasando por una estrecha diaclasa y dejamos a la izquierda el afluente, llegando hasta donde se sume el río por una galería baja y donde aparece una gatera a mano izquierda. Posiblemente estemos en la cota -59, cerca del p10 de continuación y a unos 800 m. de la conexión con el Mazo Chico.
Remontamos el río para iniciar la travesía propiamente dicha y empiezan los primeros despistes, después de pasar una gatera entre bloques por la izquierda, como paso evidente, continuamos avanzando por la amplia sala, pasándonos la rampa de arena y piedra donde se encuentra la cuerda para la primera trepada de 5 m. y avanzamos recto hasta otra rampa que se acaba colmatando al fondo de la sala. Retrocedemos y retomamos la rampa y subimos por la cuerda que nos deja en un estrecho meandro por el que tenemos que gatear, acabando en un paso desfondado expuesto, sobre la galería de la que veníamos, de unos 8 metros y que pasamos con un poco de oposición. Más miedo que peligro. Una vez pasado, nos encontramos con una cuerda ascendente para un escarpe de otros 5 metros y que nos deja en una encrucijada de meandros, saliendo uno a la izquierda por donde continua un metro la instalación de la cuerda y dos a la derecha, uno en paso alto y el otro, el evidente, con una marmita al inicio, más bajo. Seguimos la descripción y nos equivocamos tomando el de la marmita, por parecer el evidente. Este meandro nos lleva a un pequeño desfondamiento en una galería concrecionada, donde Félix aprovecha para hacer fotos. Ascendiendo por la izquierda nos lleva al final del meandro que se desfonda en dos niveles transversales. Como hay una chapa y un maillon, instalamos cuerda en doble y bajo al primer y segundo piso sin ver la continuidad clara. Posteriormente y con una topografía más actualizada que tomamos del club Viana de Guadalajara (Llevamos la de Isidoro Ortiz,) observamos que hay más galerías en la denominada zona del Caribe, que en la topo de Isidoro no aparecen. En este punto y con 3 horas de recorrido, me empiezo a plantear que esto puede ser una odisea, ya que apenas hemos recorrido poco más de 200 m. Volvimos y seguimos por donde apunta la cuerda, que hace de pasamanos y salida del pozo, en dirección Oeste y al poco de pasar unos cuantos metros por el meandro desfondado (me imagino que todo el mundo tira por el que fuimos nosotros ya que este meadro es incomodo y no invita a recorrerlo), empiezan a aparecer las marmitas referidas en la descripción de Isidoro.
Progresando por el meandro, llegamos al Hundimiento, desfondamiento de la galería y punto de conexión con Calaca, rodeamos el desfondamiento y usamos una cuerda instalada en la zona sur de la sala (izq) para progresar. En este punto la cavidad cambia su volumen, pasando a los portes cántabros. Avanzando por los hitos (toda la travesía los tiene) entramos en una sala de techos bajos, donde sale una gatera a la izquierda del todo y otra de frente. Usamos la de frente, por el hito situado al lado y avanzamos. La gatera lejos de ser agobiante, llega a un punto en que se bifurca, continuando por el derecha y otra por el centro-izquierda. Tomamos la centro derecha y progresamos hasta encontrar una cuerda roja. En este punto Félix nos reclama desde atrás y volvemos para tomar la galería a izquierdas. Al poco salimos a una amplia sala donde aparece el rió negro (más bien un hilillo) nombre que recibe ya que el barro y los sedimentos son negros. Un poco más adelante, los famosos pendants (francés, pendientes) de un tamaño considerable y que han dado pie a los geólogos e hidrólogos a leer en ellos con la claridad de la escritura, características como presiónes, volumenes, etc.. Nos hacemos una foto de rigor y avanzamos por el río negro, hasta que este desaparece en un derrumbe y los bloques nos obligan a trepar. Antes de comenzar el ascenso, y por la izquierda, a petición de Félix, nuevamente, conocedor de la zona, visitamos la sala terrible, y efectivamente, lo terrible de la sala son sus dimensiones que nos dejan asombrados ya que esta más limpia de bloques que otras posteriores que veremos. Regresamos y subimos los bloques para acceder al Gran Mogollón que nos vuelve a dejar pasmados por sus dimensiones. Decidimos rebautizar la sala ya que Pascual ve en el techo una formación caliza con la forma de una perrita marilin y como el que le puso el nombre fue Félix, para nosotros ahora es la sala Marilin. Subimos y arriba se encuentra un pozo limpio de unos 20 o 25 m. Continuamos siguiendo ya a Félix (y los hitos) y entramos en la sala de suelo plano que nos deja al fondo en el resalte de 5 m con cuerda que tenemos que subir. Este paso también nos cuenta Félix que lo descubrió el en una ocasión que se puso a mirar una vez que habían bajado el material del club a la Calaca, que utilizaban de almacén. Descendemos hasta la base del pozo p27 con la cuerda instalada y en cuya base se encuentra repleta de huesos y "calacas", calaberas de ganado vacuno. También como sospechábamos , notamos el incesante goteo del pozo ya que afuera esta lloviendo de lo lindo, como avisaba el pronóstico del tiempo. Iniciamos el ascenso por el precioso pozo lavado, bajo una fuerte lluvia, siendo el paraje de película de miedo. Parecíamos a la comunidad del anillo en Mordor. A las 8,30 desinstalamos Calaca y el Crucero bajo una incesante lluvia y agradecimos haber quitado el fraccionamiento y no tener que bajar nada más que una pequeña rampa de 2 m. Nos metimos todos en el coche calados hasta los huesos y empezamos con cuidado el descenso hasta Astrana, desde donde tomamos ruta para Asón. Allí, en el restaurante coventosa nos estában ya esperando Isa, Manu y Roberto. Nos cambiamos, y cenamos todos juntos. Para mi, el paraje de la zona de Garma Ciega es uno de los más bellos que he visto por su aire ancestral y primario.
Remontamos el río para iniciar la travesía propiamente dicha y empiezan los primeros despistes, después de pasar una gatera entre bloques por la izquierda, como paso evidente, continuamos avanzando por la amplia sala, pasándonos la rampa de arena y piedra donde se encuentra la cuerda para la primera trepada de 5 m. y avanzamos recto hasta otra rampa que se acaba colmatando al fondo de la sala. Retrocedemos y retomamos la rampa y subimos por la cuerda que nos deja en un estrecho meandro por el que tenemos que gatear, acabando en un paso desfondado expuesto, sobre la galería de la que veníamos, de unos 8 metros y que pasamos con un poco de oposición. Más miedo que peligro. Una vez pasado, nos encontramos con una cuerda ascendente para un escarpe de otros 5 metros y que nos deja en una encrucijada de meandros, saliendo uno a la izquierda por donde continua un metro la instalación de la cuerda y dos a la derecha, uno en paso alto y el otro, el evidente, con una marmita al inicio, más bajo. Seguimos la descripción y nos equivocamos tomando el de la marmita, por parecer el evidente. Este meandro nos lleva a un pequeño desfondamiento en una galería concrecionada, donde Félix aprovecha para hacer fotos. Ascendiendo por la izquierda nos lleva al final del meandro que se desfonda en dos niveles transversales. Como hay una chapa y un maillon, instalamos cuerda en doble y bajo al primer y segundo piso sin ver la continuidad clara. Posteriormente y con una topografía más actualizada que tomamos del club Viana de Guadalajara (Llevamos la de Isidoro Ortiz,) observamos que hay más galerías en la denominada zona del Caribe, que en la topo de Isidoro no aparecen. En este punto y con 3 horas de recorrido, me empiezo a plantear que esto puede ser una odisea, ya que apenas hemos recorrido poco más de 200 m. Volvimos y seguimos por donde apunta la cuerda, que hace de pasamanos y salida del pozo, en dirección Oeste y al poco de pasar unos cuantos metros por el meandro desfondado (me imagino que todo el mundo tira por el que fuimos nosotros ya que este meadro es incomodo y no invita a recorrerlo), empiezan a aparecer las marmitas referidas en la descripción de Isidoro.
Progresando por el meandro, llegamos al Hundimiento, desfondamiento de la galería y punto de conexión con Calaca, rodeamos el desfondamiento y usamos una cuerda instalada en la zona sur de la sala (izq) para progresar. En este punto la cavidad cambia su volumen, pasando a los portes cántabros. Avanzando por los hitos (toda la travesía los tiene) entramos en una sala de techos bajos, donde sale una gatera a la izquierda del todo y otra de frente. Usamos la de frente, por el hito situado al lado y avanzamos. La gatera lejos de ser agobiante, llega a un punto en que se bifurca, continuando por el derecha y otra por el centro-izquierda. Tomamos la centro derecha y progresamos hasta encontrar una cuerda roja. En este punto Félix nos reclama desde atrás y volvemos para tomar la galería a izquierdas. Al poco salimos a una amplia sala donde aparece el rió negro (más bien un hilillo) nombre que recibe ya que el barro y los sedimentos son negros. Un poco más adelante, los famosos pendants (francés, pendientes) de un tamaño considerable y que han dado pie a los geólogos e hidrólogos a leer en ellos con la claridad de la escritura, características como presiónes, volumenes, etc.. Nos hacemos una foto de rigor y avanzamos por el río negro, hasta que este desaparece en un derrumbe y los bloques nos obligan a trepar. Antes de comenzar el ascenso, y por la izquierda, a petición de Félix, nuevamente, conocedor de la zona, visitamos la sala terrible, y efectivamente, lo terrible de la sala son sus dimensiones que nos dejan asombrados ya que esta más limpia de bloques que otras posteriores que veremos. Regresamos y subimos los bloques para acceder al Gran Mogollón que nos vuelve a dejar pasmados por sus dimensiones. Decidimos rebautizar la sala ya que Pascual ve en el techo una formación caliza con la forma de una perrita marilin y como el que le puso el nombre fue Félix, para nosotros ahora es la sala Marilin. Subimos y arriba se encuentra un pozo limpio de unos 20 o 25 m. Continuamos siguiendo ya a Félix (y los hitos) y entramos en la sala de suelo plano que nos deja al fondo en el resalte de 5 m con cuerda que tenemos que subir. Este paso también nos cuenta Félix que lo descubrió el en una ocasión que se puso a mirar una vez que habían bajado el material del club a la Calaca, que utilizaban de almacén. Descendemos hasta la base del pozo p27 con la cuerda instalada y en cuya base se encuentra repleta de huesos y "calacas", calaberas de ganado vacuno. También como sospechábamos , notamos el incesante goteo del pozo ya que afuera esta lloviendo de lo lindo, como avisaba el pronóstico del tiempo. Iniciamos el ascenso por el precioso pozo lavado, bajo una fuerte lluvia, siendo el paraje de película de miedo. Parecíamos a la comunidad del anillo en Mordor. A las 8,30 desinstalamos Calaca y el Crucero bajo una incesante lluvia y agradecimos haber quitado el fraccionamiento y no tener que bajar nada más que una pequeña rampa de 2 m. Nos metimos todos en el coche calados hasta los huesos y empezamos con cuidado el descenso hasta Astrana, desde donde tomamos ruta para Asón. Allí, en el restaurante coventosa nos estában ya esperando Isa, Manu y Roberto. Nos cambiamos, y cenamos todos juntos. Para mi, el paraje de la zona de Garma Ciega es uno de los más bellos que he visto por su aire ancestral y primario.
jueves, 4 de octubre de 2012
Cueva de los Basconcillos
Como culminación a un fin de semana de no parar, este pasado lunes 24 de septiembre, y como salida express de Cueveros, nos juntamos Felix, Manu, Jose Mª, Ramón, Mar y yo y emprendimos ruta hacia Basconcillos del Tozo, en plena comarca de La Lora, Burgos. Se llega a esta localidad por la carretera que lleva a Aguilar de Campoo. La cueva se sitúa al margen derecho de la carretera a unos 300 metros en un valle ciego que finaliza en una pared caliza por donde se sume el río Mundilla, que más que río parece arroyo, al menos en épocas de estiaje. Llegamos con los coches por un camino de tractor hasta la misma pradera previa a la entrada del río por el macizo calizo y allí nos equipamos con los neoprenos por si es necesario avanzar por el curso activo, ya que ninguno de los que vamos hemos conseguido localizar la gatera que comunica con la Sala de las Dunas y con la salida por la Hoya de los Caracoles. Entramos pues por el curso del río que al poco se desvía a la izq. por galerías inundadas y nosotros avanzamos hacia la derecha hacia la Sala de los Basconcillos (105x98 metros) que en época de lluvias se llega a inundar por completo dejando restos por todas partes como podemos observar. Tomamos dirección hacia unos bloques por donde se prosigue por un paso no muy amplio hasta alcanzar la Galeria Munilla, de unos 450 metros y de un porte acañonado con amplitudes de 6 a 20 m de ancho por 5 a 10 m de alto. Al poco volvemos a encontrar el río y revisando las pozas de poca profundidad que se forman en meandros y demás empezamos a ver cangrejos de río por todas partes. Aparentemente son de la especia española. A medida q progresamos nos da más y más la sensación de ir por un cañón de altas paredes, de hecho la galería se llama así, Galería del Cañón, que termina bruscamente cuando el río se filtra por la izquierda dejando a mano izquierda una rampa con desprendimientos (La Sala de las Animas) por donde intentamos localizar la gatera de conexión con el resto de la cueva. Lo intentamos a media altura, dando con una pequeña sala y tres gateras con surco que después de revisar determinamos no son de continuidad. Poco después subimos más altura y a la izquierda damos con unos reflectores y una entrada a otra gatera de unos 30 metros que aparentemente y por la descripción de la longitud de la gatera buscada no es lo que perseguimos, abandonándola a pesar de la corriente de aire reinante. Cuando ya habíamos decidido volver y hacer las correspondientes fotos, Manu y yo proseguimos por el cauce seco del rió al frente y tras un paso sifonable que pasamos a gatas volvemos a dar con agua y atravesando distintos pequeños lagos acabamos dando con la Sala de las Dunas. Revisamos un poco la topo y volvemos a por nuestros compañeros. Por esta ruta hay que mojarse hasta el pecho en algunos tramos pero sin necesidad de nadar en ningún caso. Retornamos todos y exploramos la inmensa sala de las Dunas viendo sus espectaculares formaciones y llegando hasta la gatera de conexión, por el otro lado pero que al final no entramos. Ascendimos la rampa llegando a la galería Anticlinal y salimos por la Hoya de los Caracoles, no sin antes reparar en una excavación clandestina que dejo al descubierto costillas humanas y trozos de cerámica, así como hueso de animales. Salimos al aire libre y paseamos hasta el arco natural. Una vez realizadas las correspondientes fotos retornamos el camino andado sin llegar al sifón terminal a unos 280 metros. A la vuelta el compañero Felix realizó el reportaje fotográfico de la cueva.
Una vez fuera he de decir que no nos sobró el neopreno de 5 ya que pasamos bastante tiempo en el agua entre idas y venidas y haciendo las fotos y lo que en un principio fue un calvario cuando intentábamos dar con el paso de la gatera a la sala de las Dunas se comvirtió en una bendición.
A la salida y ya cambiados dimos cuenta de una suculenta merienda entre coches ya que el viento estaba peleón.
Una vez fuera he de decir que no nos sobró el neopreno de 5 ya que pasamos bastante tiempo en el agua entre idas y venidas y haciendo las fotos y lo que en un principio fue un calvario cuando intentábamos dar con el paso de la gatera a la sala de las Dunas se comvirtió en una bendición.
A la salida y ya cambiados dimos cuenta de una suculenta merienda entre coches ya que el viento estaba peleón.
viernes, 28 de septiembre de 2012
Cueva de las Majadillas
Este pasado domingo 23 de septiembre nos hemos juntado la familia y un par de amigos, para hacer una visita recreativa y de iniciación a la cueva de las Majadillas, en Sacecorbo, Guadalajara, y se llega a ella siguiendo la carretera que atraviesa Sacecorbo en dirección a Ocentejo - Siguenza (GU-929) . Como a 1,2 Km sale una carretera a mano izquierda en dirección a Canales (GU-930) y al poco de pasarla (50m) sale una pista de tierra a la derecha. Tomaremos esta pista que nos llevará directamente a la boca, pasando por un pequeño prado o tierra de labor a la izq. La cueva se divisa en el suelo porque tiene una verja de hierro formando una cúpula para proteger de caídas al ganado. Esta cueva para nosotros es el sustituto del Reguerillo o la Galiana, que desgraciadamente ya no son accesibles. Me imagino que con el tiempo también tendrán que limitar su acceso. El equipo lo formamos Rebe, nuestra hija, Ana y Santiago, compañeros míos y Mar. A las 8,30 salimos en dirección a Guadalajara. Para ellos era la primera vez que bajaban un pozo y entraban en alguna que otra gatera angosta por lo que los nervios estaban ahí cosquilleando los semblantes. Empezamos a equiparnos e instalar la cuerda cuando se nos acercan los compañeros Moreno, Cache y Pascual, que se habían quedado a dormir la noche anterior después de la visita que hicimos con ellos a la Juan Herranz II. Estuvieron viendo el lugar para volver con la familia a otra actividad similar. Después de un curso acelerado de progresión y descenso de solo cuerda, empieza a bajar Mar, a la que le sigue asegurados Santi, Ana, Rebe y finalmente yo. Como se puede uno imaginar, los más veteranos nos estuvimos riendo sin compasión de los novatos, ya que la primera fue no llevar topo y perdernos en el cruce dirigiéndonos hacia las galerías secas con el consiguiente nerviosismo del personal. Repetimos experimento poco antes de llegar al paso del chumino desviándonos a la izq. En fin, un auténtico divertimento. El personal se lo paso genial y Santi no pasó el paso del chumino con lo que tuvimos que dar la vuelta. Unos pocos de nervios para la subida, pero todos respondieron como jabatos y sin el menor contratiempo. Dimos cuenta de la comida como es tradicional en nosotros debajo de la gran encina al pie del pozo pero como hacia una tarde ventosa y fresca nos marchamos rápido. A la vuelta nos tomamos un cafelito en Sacecorbo comentando la jugada y cerramos, como los toreros una tarde redonda.
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