jueves, 15 de agosto de 2013

El Sumidero o Sima del Campo



Ayer miércoles 14 de agosto, un nutrido grupo de cueveros que no quedamos jartitos de la semana pasada, nos dirigimos al Pozuelo, en Cuenca, para visitar la Sima del Campo UTM (WGS84) 30T 0563199 4497543. En esta ocasión, el equipo lo formábamos, Mar, Ana ,Texma ,Pascual ,José Casanova, Lucas, José Luis y yo. En principio (y final) la idea era formar dos grupos, uno que instalase la vía principal de los pozos y otro el pozo Skat y cambiarnos a la vuelta. A tal efecto quedamos a las 8 en Madrid para recoger a Pascual en San Fernando, llegando finalmente la boca de la sima a eso de las 12. Nosotros veníamos desde Trillo a Villanueva de Alcorón, y tomamos el desvío a la derecha al Pozuelo. Poco antes de llegar hay un desvío a mano izquierda en el altillo, con un cartel de madera y una especie de punto limpio. Se toma esta pista de tierra que al poco gira hacia la izquierda y se adentra en el bosque que hay abajo.  Siguiendo esta pista, nos encontramos el primer desvío por el que se continúa a derechas (hay señal de madera) y atravesado el bosque y casi ya en la salida, nuevo desvío a la izquierda en la T. Unos metros más adelante se encuentra la amplia depresión vallada. Los datos mejor relatados y mas exactos se pueden encontrar en las paginas del club Viana, decir, que a pesar de ser el gafe del grupo, porque siempre estoy que si esto tiene mala pinta, que si mira que nubes, el funcionamiento hidráulico de este sistema kárstico, obedece a los períodos de intensas lluvias, dando lugar a repentinas crecidas, con elevado caudal, que se producen en cortos espacios de tiempo (en torno a 15-20 minutos). Un desgraciado accidente con dos compañeros muertos, ocurrido en junio de 1988, dan fe de la peligrosidad de esta cavidad cuando entra en carga.
Ante la posibilidad de una repentina crecida, nunca se optará por la instalación de la vía del Pozo Skat, ya que las galerías que conducen a él pueden cargarse de agua y ser conducidas hasta el pozo de 60 m, evacuándose por su misma cabecera, que puede quedar cubierta de agua, formándose una cascada muy difícil de evitar. Por lo que como nuestro compañero Ángel Mortacleto comenta, mejor no entrar con aviso de tormenta.
Dicho lo cual y con un parte metereológico ideal, empezamos la actividad a las 12,30 formando dos grupos, entrando primero el que iba a instalar los pozos y formado por Mar, José Casanova, Pascual y yo.  El resto del equipo bajaría por el pozo Skat.
La cavidad presenta una gran entrada de forma circular de casi 10 m de diámetro, que se abre a ras de suelo. Un resalte de 3 m conduce a una plataforma en un lateral, desde la que se accede fácilmente a dos grandes agujeros que conducen al interior del sumidero. El más grande se sitúa justo debajo de la vertical donde el arroyo exterior se sume, mientras que es por el otro, alejado de la cascada, por donde se realiza el descenso. Tras bajar un P10, se rodea una gran marmita, y se continúa por una amplia galería de sección ovalada, que se encuentra surcada por el arroyo procedente del exterior, que ha dado lugar a una reexcavación del cauce y a la formación de marmitas con agua. De la parte final de esta galería, de cerca de 100 m de longitud, parten dos vías de pozos, que vuelven de nuevo a unirse en la galería inferior, unos 85 m más abajo.
Siguiendo el cauce normal, se accede a la vía formada por pozos pequeños que se enlazan de modo sucesivo, separados por marmitas. Esta vía es de gran belleza, pero muy laboriosa en su instalación. Se inicia con una zona desfondada que es posible destreparla, si bien, es muy recomendable llevar a cabo un largo pasamanos por el techo para evitar el agua. Este conduce a un P6, al que le sigue un P12. En este pozo existe un pasamanos muy aéreo por la pared derecha, que finaliza, tras un recodo, en las placas de cabecera, evitando de esta forma el peligroso tobogán de agua que se forma a su salida (instalación realizada por la EME y G.E. Geológicas en 1994 – placas inoxidables tipo long-Iife) y que por cierto, debió de ser un titán el que puso los últimos parabolt. Nosotros no instalamos el pasamanos,  ya que el riesgo de agua era 0, y nos bajamos al tobogán. Desde esa cabecera baja, pusimos una chapa, ya que la que hay no ofrece mucha confianza. En este punto dejamos a José Casanova, que se retiró para hacer fotos de la entrada. Después se sigue por un corto meandro, que puede servir de refugio en caso de crecida, que conduce a un resalte de 4 m que precede a un nuevo P12, con mala leche, ya que hay que fraccionarlo a los pocos metros por los roces que aún con este, se producirán al cambiar de dirección el pozo siguiente. En este último pusimos nosotros una chapa en lugar de instalar en el parabolt. Aquí se me cayó la topo del Viana a la marmita del fondo y tuve que bajar por ella. Se mojo la tinta y ya fuimos un poco al tran tran, pero ya desde el siguiente p8 no tiene mayor complicación, y desde este punto oíamos ya a los compañeros que bajaron por la directa. Resaltar que el último fraccionamiento a escasos 3 m del final, del p12, es volado y como ya baja uno agotado, nos costo especialmente pasarlo. Situación que se complica, cuando, como le paso a Mar, 6 espeleólogos ociosos, se ponen a darte consejos para pasarlo cuando estas agotado. Le hicimos montar todos los aparatos de progresión de subida y bajada, ballestrinques de pedal, quitar la fracción, desatar del nudo. Agotador.

Nos juntamos en la sala final a las 4,30. El primer equipo estaba algo frío ya, asi que nos hicimos la foto de rigor, bajamos a ver el sifón, un poco de comida y agua y cambio de ruta, no sin antes plantearnos nuevamente, que tipo de deporte es este que hacemos, que una vez tocado fondo, unas risas y para arriba. Hay que resaltar en subida por el skat, el paso de la penuria, que como su nombre indica y con un cierto agotamiento por la infinidad de pozos y pasamanos en el descenso, puede resultar penoso, por su estrechez con giro y sin apoyo. Yo utilice el pantin. Una vez superado el paso, ya te encuentras con el tramo recto del pozo que es relativamente amplio y lavado, con coladas. Se sube cómodamente por los 8 fraccionamientos y se termina en una cabecera angosta, donde se sale por la derecha, en nuestro caso, ya que accedimos a el por la parte alta del meandro, y aunque es un poco estrecho, se puede uno apoyar cómodamente. Superamos la gatera por la izquierda y divisamos ya la cuerda de la otra vía, la de los pozos. Arrastrando la saca con 120 m de cuerda y su 14 mosquetas nos dirigimos a la salida con las últimas luces del atardecer, encontrándonos a José Casanova, trípode en mano, haciéndose fotos dentro de la gran marmita formada por la cascada de entrada. Nos hacemos la foto finis y a comer algo. Son las 8,10 de la tarde. Hemos empleado casi 8 horas en realizar las dos vías. Nos relajamos y esperamos al grupo de los pozos. La primera en salir es Ana a eso de las 9,40 y el resto del equipo lo hace a las 10,40, una hora mas tarde. El material utilizado fue para la vía Sakt, una cuerda de 120 aunque sólo se necesitan 100 y 14 mosquetones. Para la vía de los pozos llevamos 260 m y 40 mosquetones, usando algo menos de 200 y 35 mosquetones. Todos salimos cansados jurando no volver jamás a hacer el idiota hasta la próxima vez. Un café en el Km. 103 y vuelta a casa. Un día cañero para todos y aunque no tiene mucho sentido a veces lo que hacemos, siempre se me viene a la memoria el lema de las olimpiadas, más lejos, mas “abajo”, mas fuerte. Lo que no tiene sentido, es estar viendo la tele, mientras la arterioesclerosis te mata silenciosamente.



domingo, 11 de agosto de 2013

Cueva de la Leze



En esta ocasión, un nutrido grupo de cueveros, 9 inicialmente y 11 finalmente, aprovechamos el miércoles y jueves 7 y 8 de mes de agosto, para hacer una visita a la cueva cañón de la Leze y de paso, a la vuelta visitar Fuentemolinos.

Nosotros visitamos esta cueva cañón en agosto de 2007 y el recuerdo de lo divertida que es, se ha renovado con la visita, si bien la aproximación no la recordaba tan dura, o es que me estoy haciendo ya mayor.  La Leze o Lezea en vasco, significa sima o abismo

Salimos el miércoles tempranito y a las 8 a.m. ya reunidos en la gasolinera de mi pueblo, nos encaminamos hacia Egino, en la provincia de Álava, limítrofe con Navarra. Tras una parada en Aranda de Duero para recoger a Juanchi, del tirón nos metemos los 350 kms, llegando a eso de la 1 de la tarde. El equipo esta vez lo componemos, Félix, Txema, José Luis, Lucas, Juanchi, José Casanova, Pascual, Mar y yo. Posteriormente se nos unirán el jueves para visitar Fuentemolinos, Alberto y Javi.

Nos dirigimos hacia el farallón calizo donde se encuentra la boca, perfectamente visible dese la carretera. Es impresionante la gran barrera de piedra que hace de presa natural, formando una hoya abierta  S/N, donde por ambos lados, se haya fracturada por dos impresionantes hendiduras o bocas de más de 20 metros por 10 , que el agua utiliza para pasar. Antiguamente existió una central eléctrica y una canalización interior por tubería del agua hasta que una crecida que se lo llevó todo. El descenso de 150 metros se desarrolla en 13 rápeles sin problema, siendo el primero el más largo, si se accede a la cueva por el barranco de la izquierda. Nosotros, a eso de las 2 y pico iniciamos la ascensión cruzando por delante de la boca y tomando una vereda que va por la izquierda. A los pocos metros de andar nos empezó a caer la primera tormenta, que nos hizo refugiarnos en los árboles (a ver si nos caía un rayo para darle más emoción) donde coincidimos con una pareja de escaladores extranjeros con los que Félix estuvo de palique. El pollo no podía contener la risa al ver las pintas que teníamos los “jóvenes”, algunos con pantys de noche. Una vez escampado y viendo que el camino que tomamos se escarpaba y enriscaba, descendimos otra vez hacia la boca y en una brecha natural donde se ven barras de hierro oxidado clavadas a modo de quitamiedos que ascienden por la peña rota,  empezamos la ascensión, esta vez si, del camino que nos llevaría tras muchos sufrimientos (al menos para el que escribe) hasta el alto de la barrera caliza. El camino esta señalizado en subida con hitos hasta la cumbre. Allí desaparecen y nosotros nos fuimos muy a la derecha con el fin de tomar el descenso de forma escalonada, con lo que llegamos hasta el final del bosque de hayas y de ahí empezamos a bajar paralelos al arroyo sin agua que se dirigía hacia la boca. Aquí hizo acto de presencia la segunda tormenta que duró más, dando al bosque primigenio un punto de película de terror. Con una bajada complicada y divididos en 4 grupos, nos reencontramos todos a las 5,30 en la plataforma de tierra donde se prepara el personal. Nos cambiamos y empezamos el descenso con en principio 2 cuerdas, una de 40 m y 9mm y otra de 35 m y 10 mm a las que se incorporará la de Lucas de unos 20 m. La instalación la lleva a cabo Lucas y tanto Pascual como yo vamos retirando las cuerdas y pasándolas a cabeza. Los rápeles son cortos y cómodos y de ahí le viene el nombre de cueva cañón ya que parece más un cañón que cueva ya que no vemos en todo el desarrollo ninguna formación. Hay un pequeño sifón que dependiendo del agua se puede hacer mas o menos complicado, pero que ya alguien ha puesto una cuerda atada al arco para impulsarse. Cuando nosotros la hemos visitado no ha sido más que bajar la cabeza un poco y salir. Lucas, Mar y yo terminamos a eso de las 8 y los últimos compañeros salen en torno a las 9 ya que había algún problema en la recuperación de la última cuerda. Sin incidentes nos cambiamos mientras obscurece y entre charlas y risas se nos echa la noche.  Un gran día de espeleorisas y como dice el compañero Félix, de mucha cuevoterapia y buenos compañeros.

martes, 16 de julio de 2013

Travesía Sil de las Perlas - Valporquero . Cuevona



Este pasado fin de semana del 13-14 de julio,  nos hemos reunido un grupo de cueveros, a saber, Mar, Ana, Pascual, José Luis, Alfredo y yo y nos hemos ido a Vegacervera (León) para realizar la travesía del Sil de las Perlas – Valporquero – Cuevona y acabar bañándonos en el Torío. Por una serie de variaciones en las personas y los días de salida, al final acabamos saliendo todos el sábado por la mañana temprano, por lo que a eso de las 8,30 ya emprendíamos ruta desde Alpedrete (Villalba) hacia nuestro destino final, Vegacevera y Valporquero. Entre pitos y flautas (cecina en Felmin) nos encontramos caminando desde la Atalaya hacia el Sil, a eso de las cuatro. Nada más pasar la primera cresta, el grupo de cabeza toma un sendero que desciende por el bosque y que en un principio a todos nos parece el bueno, demostrándose después de casi una hora que no lo era, ya que había que seguir por la derecha de la cresta hacia abajo un poco a pasar por unos árboles entre riscos, para continuar y en este caso si por un camino descendente entre árboles que ya nos lleva a la boca de la sima. En todo este periplo se estaba formando una tormenta monumental y uno de los compañeros sufrio una pájara por los efectos del calor y los neoprenos. Total, decidimos por seguridad posponer la entrada para el domingo a primera hora. Se puso a llover y nos fuimos a tomar café a un bar carretera arriba, que además dispone de unas pequeñísimas termas. Aun siendo pronto la tarde estaba de invierno a pesar de ser 13 de julio. Al no poder tampoco andar por los montes, nos conformamos con subir con los coches hacia un albergue que nos comento Pascual que había visto es un recorrido turístico que hizo por la zona. Mar y yo ya teníamos habitación en Vegacervera, pero ellos que tenían pensado dormir al raso cambiaron de idea dada la climatología. Subimos un poco más por la LE-311 hasta un desvío a la derecha hacia Valdeverdin, Pedrosa y Lavandera, donde finalmente encontramos el refugio de montaña Sierro Negro. En perfectas condiciones, un pelin caro, 15 € noche pero en perfectas condiciones y con unos dueños geniales. Nos regalaron el libro Paraíso Secreto, Cuevas y Simas del Alto Curueño, así como información del GEM de cuevas y simas de la zona. Tibigracias, Lendreras, El Arenal, Los dos Hermanos y Coribos son sus principales activos, con lo que quedamos en volver otro finde para poder visitarlas. Nos bajamos a comer al bar donde tomamos café y después de una sopa de cocido caliente, nos pusimos hasta la orejas a chuleta, rabo de toro y cecina de chivo cocida con chorizo y tocino. Brutal.
El domingo, con un día espectacular, nos hicimos la foto de rigor y a las 11 am entrábamos en el primer pozo rampa que se encuentra instalado en fijo en dos tramos dejando descubiertos un par de paso que hay que ir con cuidado. Para la travesía llevábamos dos cuerdas de 50, una de 40 en 9mm y otra de 30 aprox.  Instalamos la primera de 50 en doble en el pozo de la sala de la campana, llegando justa. La dejamos sin retirar por si había algún problema con José Luis que era el más ancho. En tanto Lucas y Mar iban para instalar el primer pozo empezaron a bajar otro grupo que habíamos visto  en el aparcamiento con tres expeleos y el último recuperó la cuerda. No había marcha atrás. Les dejamos pasar ya que ellos iban más rápido e iniciamos el primer pozo de la estrechez donde instalamos dos cuerdas unidas, de 50 + 40. Superada la estrechez por todos sin problemas, nos fuimos reuniendo en el primer fraccionamiento localizado por Lucas donde hay espacio para 2 o 3. Pascual y yo formamos el equipo de retirada. Otro tramo pequeño en el que usamos cuerda de 30 m en doble. Termina en un fraccionamiento era mas amplio y te pones perdido de agua por una estalagtica que pilla en medio. En este descanso hay un pequeño agujero soplador que te deja helado. Descendimos otro tramo en el que usamos cuerda de 40 m pero por estar disponible más que por el tamaño del descenso. Este te deja en una reunión amplia con una cuerda para asegurarse. Desde aquí al río hay otro fraccionamiento que omitimos porque estábamos helados, así que usando una cuerda de 50 unida a otra de 30 bajamos hasta el río, faltándonos para recuperar por lo que el último tuvo que hacer un apaño y unir cuerdas a 10 m del río. Es decir, con dos cuerdas de 50 unidas puedes bajar al río desde el fraccionamiento donde esta la cuerda verde de aseguramiento. Ya en el río y con un poco de frío iniciamos el descenso aguas abajo. Todos los rápeles están instalados en fijo, incluido el de la cascada, pero no por la vía de la derecha. Este lo instalamos nosotros y proseguimos. Paseíllo por la M que se encuentra reequipada de escaleras nuevas (se rompió un escalón a la salida) y a las 15:30 salida por la puerta grande de la Cuevona. Cigarrito para los que pudieron y comentarios de la jugada. Tuvimos que esperar a un grupo de 2 espeleos que para que veáis lo que son las cosas y que pequeño es el mundo (al menos el subterráneo), uno de ellos era Don Topo, osea Antonio. A este chaval lo conocí a través de Internet mirando documentación de la travesía Narizón-Palomas en Castro Urdiales y amablemente me dio la topo y se ofreció a acompañarnos en caso de no contactar con una persona que teníamos previsto nos enseñara la boca. Este mundo es un pañuelo y pudimos conocernos personalmente, aunque yo empanao total le confundí con alguien del grupo de Colindres que nos presento el Kiski. Bueno ha sido un placer. Esperamos un poco a que ellos pasaran la cascada  y equipamos disfrutando de la bajada del rappel más llamativo. En este caso usamos también mucha cuerda 50+40 que yo creo que con una de 50 en doble sobra. Avanzamos al siguiente rappel de cascada lateral  y terminamos cruzando el río por la tirolina que hay ahora instalada. Cambio de ropa, café en Vegacervera y vuelta a Madrid en dos grupos. A la vuelta reseñar la espectacular tormenta en Benavente  que nos obligo a parar y luego otra ves en Rueda. Un muy agradable fin de semana, compartido con unos colegas de lujo.

miércoles, 3 de julio de 2013

Travesía Cueva del Narizón Torca de las Palomas

Este largo fin de semana del 28 de junio al 1 de julio, hemos realizado nuestra primera salida cuevera al norte, al paraíso de la espeleo. En este caso nos hemos desplazado hacia la zona de Castro-Urdiales a visitar las cuevas de la zona. El equipo lo componemos,inicialmente, Mar, Pascual, Felix, Juan, Lucas y yo y por la noche se nos incorporan Ana y José Luis. Como llegamos a comer, ventajas de no trabajar, nos encontramos con quien va a ser durante estos días nuestro guía en la zona, el "quisqui". Aprovecho para agradecerle infinito el tiempo y paciencia dedicados a todos nosotros, así como la disposición de todos sus amigos y compañeros del club que nos han acompañado. Para aprovechar la tarde, y dado que ya nos encontrábamos alojados en Samano (Castro Urdiales), nos lleva a ver la cueva de la Cubilla que se encuentra cerca. Quedamos impresionados de la espectacular boca de entrada, donde Félix y Alfredo se dedican a realizar un montón de fotos, intentando captar lo que parece imposible. Visitamos las primeras salas del ramal derecho que comunica con la cueva del Jabalí, por donde algunos de nosotros, progresamos hacia arriba hacia las galerías superiores concrecionadas, hasta encontrar a la izquierda un paso soplador y por donde recorrimos una galería amplia ascendente durante unos cientos de metros. Este paso es el que comunica con la cueva del Jabalí. Como tampoco era plan ponernos a explorar la zona, bajamos y nos reencontramos con el resto del grupo, desplazándonos todos hacia el ramal izquierdo, mucho mas impresionante y voluminoso, por donde discurre el cauce, ahora seco. La sala es enorme y no hacemos mas que dar una vuelta ya que no tenemos mucho mas tiempo. Realizadas las pertinentes fotos nos retiramos a descansar. Por la noche cenamos todos juntos en Castro, retirándonos para estar frescos el sábado y poder realizar la travesía.

A las 9 quedamos en el bar Elosegui, en Samano, con Quisqui, que esta vez viene acompañado de José Luis, Manuel y Chema, que nos acompañaran en la travesía y con su hijo y otro compañero que junto con el serán, los encargados de instalarnos la salida, la Torca de las Palomas. Dejamos los coches en el Polígono Industrial del Vallegón e iniciamos la ascensión a la peña que se encuentra enfrente hasta llegar a la roca que da nombre a cueva, el Narizón, que parece una pequeña estatua de Pascua y que se encuentra a media altura aprox.  La entrada es de reducidas dimensiones y lo hace en una rampa en la que hay que utilizar una cuerda ya instalada al efecto. Una vez descendidos los primeros metros la galería ya nos muestra formaciones fósiles en perfecto estado de conservación. Yo normalmente soy una persona que suelo recordar con bastante lujo de detalles las visitas que hago, pero en esta ocasión y salvando los dos pozos que hay que bajar, el de la esperanza´p25  y el de la conexión p13, al igual que la pre-sala de la joyería y la sala de la joyería, donde pudimos deleitarnos con una joya de verdad en excentricas cristalinas que no había visto en la vida. Por lo demás no recuerdo nada mas que gateras y gateras, unas de macarrones, otras sin ellos, pero siempre gateras. Menos mal que íbamos acompañados por un equipo de lujo, donde Chema, tenía claro que agujero utilizar en cada caso, ya que al menos en 3 ó 4 ocasiones, el paso es verdaderamente complicado.Un paso difícil es el del macho cabrío que lo realizamos con los pies por delante y dejándonos resbalar el metro y pico que tiene. En el último pozo, la conexión se encuentra según se baja y mirando al frente por una gatera de la izquierda, sin llegar a descender del todo el meandro desfondado. La zona de Palomas no tiene mucha dificultad ya que discurre de forma bastante recta atravesando el río y subiendo una pequeña gatera que el rió discurre por pasos laminados. La salida se realiza por un pozo rampa embarrado de 40 m en el que prácticamente no se utiliza el pedal. Desinstalamos nosotros y a cambiarnos a los coches. 5 horas de travesía con fotos incluidas Se estaba desarrollando por las pistas del polígono una prueba infantil de ciclismo por las fiestas de Castro, donde llamamos bastante la atención. Nuevamente agradecer a Quisqui y todos los compañeros la acogida y atenciones prestadas. Desde aquí un fuerte abrazo

sábado, 15 de junio de 2013

Surgencia del Becerro



Este pasado martes, 4 de junio de 2013 y como actividad programada por un compañero cuevero, José María “Casanova”  hemos visitado el barranco de la Hoz Somera en Cuenca, y de paso nos hemos acercado y visitado la cueva del Becerro

 Desde la carretera CM- 210 se toma en el pk 34 (a 1.7 km después del túnel en dirección a Cañizares), una pista a la izquierda, que siguiendo paralela al curso del arroyo de la Vega y el del río Guadiela, se dirige hacia la pequeña localidad de Santa Cristina, que se ubica a la salida de la Hoz de Tragavivos, próxima a la central eléctrica. Tras 13.5 km de pista se llega a Sta. Cristina. A la salida del núcleo de casas se toma un carril que sale a la izquierda, que tras cruzar el arroyo, lleva 600 m más adelante al punto donde parte una pista oblicua a la derecha. Este carril, que toma dirección norte y va paralelo al arroyo de la Hocecilla par su margen derecha, acaba 800 m más adelante en una zona de descampado con colmenas. Aquí se abandona el coche y se continúa a pie por un sendero entre un campo de labor y el arroyo, por espacio de unos 200 m. La cueva se abre al pie de un cantil que presenta un gran extraplomo, a unos 15 m por encima del cauce principal del arroyo. Una barranquera rodeada de matorral desciende desde la boca de la cueva. Esta es la descripción de Isidoro, nosotros con las indicaciones de un paisano, a la salida del pueblo y ya en las ultimas fincas, cruzamos el arroyo de la hocecilla y seguimos un sendero que discurre paralelo al arroyo hasta llegar a un puente. Cruzado este un poco mas adelante e izquierda en el farallón calizo se abre la considerable boca de la cueva del Becerro. Aunque no se ha comprobado mediante coloración, se cree que El Sumidero o Sima del Campo (El Pozuelo) y la Cueva del Becerro están hidrológicamente relacionadas, formando parte de un importante sistema kárstico que actuaría como colector /drenaje de esta amplia zona.

Progresamos sin dificultad hasta el sifón C. Romero. La cavidad nos es muy parecida a la cueva del níspero pero con una sección un poco más pequeña una vez que se atraviesan las primeras salas. Rocas cortantes y ennegrecidas, arena que no había sido pisada aún, pequeños pozuelos llenos de agua. Vadeamos la bóveda sifonante sin problemas ya que el agua llega a la cintura y ascendemos una rampa que nos lleva a un paso un poco más estrecho con una pequeña badina. Desde aquí la galería empieza a bajar en rampa hasta llegar al sifón que se encuentra completamente inundado ya que el cordino guía esta atado en su inicio a la altura del agua.

Desandamos el camino haciendo algunas fotos y para fuera. El recorrido no pasa de los 120 metros pero es interesante ya que es una surgencia completamente activa como lo demuestran los rastros de arena que cubren zonas del suelo. Fresquitos y limpitos regresamos por unos parajes pintados por una primavera explosiva y que hacen de la vuelta un agradable paseo, cosa inusual en esta actividad.

Nos cambiamos en las casucas del pueblo y bajamos a merendar a orillas del río, junto a la central eléctrica. Retorno para Madrid después de un día completo y muy agradable.

domingo, 2 de junio de 2013

Sima del Campo o el Sumidero

Esta vez, y como salida programada del nuevo grupo GE Sílex,  Félix, Moreno, Pascual, Mar y yo salimos este pasado sábado 1 de junio 2013 con la intención de visitar la sima Z6 (30T0571445,4499620 WGS84) en Valsalobre, ya que teníamos programada la visita a la Sima del Campo (30T0563291,4497775 EUR 50), pero Moreno no se encontraba bien y se busco una alternativa mas cómoda. A tal efecto quedamos como siempre en el bareto de Villanueva de Alcorón, desde donde nos dirigimos a través de la CM-2015 hacia Zahorejas para desviarnos por la CM-2101 hacia Peñalen. Pasado del refugio de la Zapatilla y la Sima de Alcoron, y unos kilometros más adelante tomaremos el desvío a la derecha que va a las Juanas. Desde la Juana I continuamos 170m por el camino que traíamos y encontramos un desvío a la derecha, que tomaremos y un poco mas adelante se vuelve a dividir en dos el camino. El de la derecha lleva a la Z3 (30T0571897,4499765 WGS84) y el de la izquierda te deja en la boca de la Z6. Nosotros nos confundimos y seguimos desde la juana hacia delante y llegamos hasta un camino en buenas condiciones donde dimos la vuelta al ver que nos alejábamos.  Llegamos a la boca de la Z6 y comprobamos que estaba instalda. Vuelta y por casualidad llevaba la topo de la Z3 asi que nos acercamos a la boca, pero More dice que no esta para volados, ya que esta sima tiene dos importantes, un de 31 y otro de 37. Al final se nos hace casi la 1 y ya un poco desesperados decidimos ir a la Sima del Campo o Sumidero y hacer lo que podamos ya que no traemos cuerdas suficientes para bajarla entera. Nos dirijimos al Pozuelo y poco antes de llegar, sale un desvío señalizado a la Sima del Campo a mano iquierda al lado de una zona municipal de contenedores. Se siguen el camino marcado y en un proximo desvío hay señal. Bajamos hacia un bosque espeso con grandes praderas y al poco, el camino deseboca en otro que lo corta, tomando el camino de la izquierda, unos metros más alla, vemos la enorme valla de madera que circunda al sumidero. Comemos, total que son las 3 y cuarto cuando cuando, Pascual, Mar y yo empezamos a bajar. Lo hacemos descendiendo la primera rampa de 3m por los pequeños pinos (3) que hay al efecto y seguimos por el agujero más pequeño, que se encuentra instalado con parabolt y chapa y que da acceso al p10 de entrada a la sima. Nos deja en una sala de buenas dimensiones, que se encuentra completamente llena de musgo por efecto de sus tres bocas y con una pequeña charca en el centro formada por la caida de aguas desde la cascada principal, dándole al conjunto una luminosidad y color espectacularmente bello.

Desgraciadamente no disponemos de cámara alguna, por lo que tengo que hacer las fotos con el teléfono. Iniciamos el descenso por una galería rampa muy cómoda surcada por el cauce más profundo del río, que apenas tiene agua, pero que esta lleno de marmitas. Ya empieza la cavidad a mostrarnos su poca facilidad de progresión, al tener que discurrir los pasos por las zonas altas para evitar las posibles crecidas de agua. Llegamos a una zona en que el curso de agua toma dos caminos, uno por la izquierda, sumiendose en una amplia gatera que llevará probablemente a la segunda vía de bajada del pozo Skat y el que nosotros seguiremos, por la derecha, bajando por coladas y pozos. Aquí instalamos el primer pasamanos para la primera rampa y que se puede ahorrar si el tiempo es bueno, ya que a la vista de lo que nos paso después, esta rampa es mejor bajarla por la derecha y poner el primer anclaje en el siguiente parabolt con el fin de ahorrar algunos metros, si la cuerda es de 50m como era nuestro caso. Instalamos un pasamanos (para mi totalmente atlético) salvando el primer p3 y p6, que no somos capaces de continuarlo para bajar el p12 ya que los parabolt están puestos por gigantes, con lo que tenemos que bajar al curso de agua e instalar el pozo en dos spit que hay un poco a la derecha de donde el curso se desploma al pozo. Suponemos que la instalación de los parabol va tan alta para cuando el rio está en carga y hemos intentado respetarla hasta este punto. Bajamos el p12 y nos tenemos que quedar a 2 metros del final por falta de cuerda, con lo que con un poco de malabarismo y pendulando nos apoyamos en una pequeña cornisa abajo casi en el fondo. Realizar estos escaso 120 m nos ha llevado 2h de instalación por lo que casi consideramos una bendición el no haber bajado más material. La cavidad es deportiva y hay que estar en forma, ya que es un pasamanos tras otro, hasta el punto donde nos encontramos, por lo que promete ser muy entretenida. Nos retiramos habiendo bajado todos el pozo y empezamos la vuelta, que nos lleva el mismo tiempo de salida. Nos quedamos con ganas y a todos nos ha gustado mucho la cueva, por lo que volveremos mejor preparados, y si además elegimos un buen día sin riesgo alguno de tormentas, probablemente podamos simplificar en algunos puntos la instalación. La cavidad es técnica y deportiva a tope y los del Club ARA,ADHE y Diaclasa Villalba, quienes reequiparon en parabolt, deben de contar con algún gigante en sus filas seguro.

lunes, 6 de mayo de 2013

Covanegra

Este pasado sábado 4-5-2013 hemos visitado por fin la sima de Covanegra. Conocemos esta cavidad de hace tiempo y por unas causas u otras (en mi caso personal, un poco de miedito), no habíamos podido visitarla. Esta vez ha sido posible gracias a la ayuda de Lorenzo y Chema, cuevero el primero y miembros ambos del Niphargus. Yo creo que a Lorenzo, le conoce toda la comunidad espeleológica. Buenos, pues esta vez la salida de cueveros tenia dos grupos, uno que visitaria la Cueva Comparada y otro Covanegra. En el primer grupo se encontraba Felix, su hermano Juan y Pedro y en el segundo estábamos Mar, Rebe, Ana y yo, con la idea de encontrarnos con Lorenzo y Chema ya en la cueva.

Las cavidades, situadas a 200 m una de otra aprox. se encuentran al norte de la provincia de Burgos, entre las localidades de Cubillos del Rojo y Leva. Si venimos desde Soncillo, poco antes de entrar en el pueblo de Cubillos, sale a mano izquierda una pista con el cartel que indica al pueblo de Leva. Tomaremos esta pista y como a 1,5 km. aprox. sale un camino a derechas. Esta pista nos lleva hasta una puerta metálica y señal de circulación restringida. Pasada la puerta que cerramos con cuidado ya que hay ganado, continuamos subiendo por la pista, que no es apta nada mas que para 4x4 y que nos lleva a una especie de esplanadita en rampa donde dejamos el coche a escasos 50 metros de la boca de Covanegra (x 443000 y 4755500 z 1000).

Desde esta cavidad y tomando como ref. el árbol seco Lorenzo y Chema acompañan aal grupo de Félix para enseñarles la boca de Cueva Comparada (30T 443089 4755357), que se sitúa a unos 200 m al sureste. La referencia desde el árbol en una línea de molinos del fondo. No los que están más cerca y que quedan a la izquierda. Siguiendo los molinos pasamos otro vallado y a nos 25 metros nos encontramos con un hundimiento del terreno a ambos lados, siendo el izquierdo el mayor y donde se encuentra la boca.

Al acercarnos a la boca de la sima de Covanegra, ya divisamos a un par de espeleólogos, parte de un grupo de unas 6 personas que están bajando en ese momento. Son gente de Madrid y de la zona, que ya tienen equipada una vía de descenso. Lorenzo monta una segunda vía para bajar. He de decir de esta sima que la vez que la visitamos anteriormente me daba mal rollo, ya que las instalaciones que vi eran muy complejas para luego quedar el último tramo en un volado que daba miedo. Esta vez a lo sencillo. La instalación de Lorenzo la realiza en la pared más próxima al árbol y coloca el primer mosquetón en una clavija de hierro al suelo, desde ahí va hacia un pequeño risco donde se coloca un fraccionamiento volado, pero con apoyos y desde ahí y creo que es la parte importante, se baja directo por una pared de unos 5 o 6 m hasta unas chapas (2) en forma de visagras vueltas. El truco es que poco antes de las chapas, como a metro y medio, hay un spit donde Lorenzo fracciona. Este franccionamiento ya da salida libre a la cuerda al volado de 31 m. y por otro lado va a facilitar el desanclaje de cabos al no estar en volado, como el de la otra instalación. Estas cosas parece que no pero con la edad se agradecen. Total del equipamiento, 3 mosquetones y 2 chapas.  Nuestra vía la hemos equipado con una cuerda de 50 m. La otra vía equipada por el grupo que ya estaba abajo, va en paralelo a esta a un metro y medio mas menos por la izquierda de la nuestra. Esta vía tiene alguna fracción más y el último en volado. Bajamos de 2 en 2 ua, Lorenzo y Chema, Mar y Rebe y Ana y yo. Tengo que decir que ha merecido la pena esperar a hacer esta cueva ya que la hemos disfrutado todos un mogollón. La bajada del volado es impresionante, además, la realizamos a eso de las 13.00 de un día soleado y pudimos disfrutar de ver como el enorme rayo de sol penetraba por la oquedad de acceso a la sima (8x10m), delimitándose perfectamente. Espectacular el volado y el porte de la gran sala Niphargus. Inigualable.

Tanto Rebe como Ana flipaban. Ya una vez abajo, dejamos algunas sacas con comida y continuamos por la galería principal (izquierda según se mira a la pared de descenso y derecha segun se suele acabar abajo), siendo este su sector Este. Desde abajo se puede apreciar la gran bóveda de la sala. Entramos por una galería que nos obliga a doblarnos lateralmente durante unos metros y al poco tenemos la sala de la rampa. Como su nombre indica, procedemos a realizar una segunda instalación ya que el anterior equipo ya la tenía instalada y utilizamos los anclajes naturales de la izquierda. En esta ocasión, usamos una cuerda de 40m con dos cintas para anclar en naturales en dos ocasiones. A la entrada de la rampa y en una pared muy pronunciada de unos 3 o 4 metros, que es la parte más dificultosa. Continuamos por una cómoda gatera de unos 6 m recubierta de corales o coliflores como nuestros amigos Lorenzo y Chema llaman a estas formaciones. Descendemos una colada que está equipada con una pequeña cuerda de cañones y que nos sitúa en una gatera inundada a modo de pequeño lago, que unos deciden pasar por el agua y otros decidimos utilizar una gatera abanderada ascendente de un par de metros que nos sitúa ya en una sala de mayores dimensiones y completamente concrecionada. Ascendemos por un par de cuerdas, una de ellas con nudos para superar una pequeña colada de dos metros. Una vez arriba volvemos a bajar por pegados a unas preciosas banderas de un carbonato cálcico casi puro con macarrones entre medias y llegamos a la sala de la gran colada donde las formaciones son espectacualres a izquierda y derecha. Esta colada se supera con dos cuerdas en fijo instaladas al efecto en la parte izquierda. Todas las cuerdas fijas hasta este punto estan ya muy usada.  Por precaución pusimos el puño y alguno también el croll. Una vez arriba, continuamos accediendo por una ventana que nos sitúa en una sala alargada que acaba en un balcón y cuya parte lateral se encuentra repleta de figuritas de barro blanco como si fuese un museo. En este balcón hay instalados dos parabolt y otros dos mas alejados a los que se accede por un paso a izquierdas entre estalagmitas. Nosotros utilizaremos para descender un paso que se sitúa un poco antes del balcón a mano izquierda y que discurre por una grieta con puente de roca procedente de un desprendimiento. Ya se encuentra instalado y aprovechamos para descender. Consta de tres tramos, los dos primeros son pasamanos sin problema alguno ya que la grieta baja en rampa sin peligro y por último la cabecera que baja vertical unos 6 metros en primera bajada y luego otro poco mas entre bloques. Abajo observamos la sala que más me ha gustado de toda la cavidad. Aquí nos encontramos con el otro grupo que ya venia de vuelta. Lorenzo habla con ellos y como conoce a alguno, quedan en que nos dejan, tanto la cuerda que acabamos de bajar, como la del pozo de entrada, para luego dejársela en un bar. Gracias a estos chicos decidimos seguir adelante ya que sino tendríamos que volvernos al no haber traído nosotros cuerda para este último pozo. Ellos han utilizado una cuerda de 25 m. Aquí Lorenzo nos ofrece una clase de geología muy interesante. Continuamos atravesando la sala bajando y subiendo coladas y hacemos un k2 estalagmítico de singular belleza que nos da paso en su cumbre a una zona de enormes bloques por donde vamos en alguna ocasión reptando, poco la verdad, Esta zona también se encuentra muy concrecionada de corales. Un poco más adelante y entre columnas encontramos un paso que nos comentan del contorsionista. En este punto y después de algunos intentos por parte de los miembros de la expedición, entre ellos yo, y después de estar con una bota y pie encajados durante un buen rato, decidimos que mejor nos volvemos ya que son casi las 6 y este paso nos puede llevar un buen rato. La vuelta como suele ocurrir siempre se realiza a una velocidad de vértigo y en el agua volvemos a repetir comportamientos. Las primeras en salir son Rebe y Ana, seguidas de Mar y yo y por último y desinstalando lo hacen Lorenzo y Chema. Justo cuando estamos ya todos arriba aparece el otro grupo, con Félix a la cabeza. Recuperamos material, nos cambiamos y el grupo de Covanegra nos ponemos a comer/cenar. Al final son las 8,30 cuando empezamos el retorno a Madrid que se produce sin contratiempos.  Hoy hemos pasado un día excepcional, como regalo involuntario de cumpleaños para Mar al ser su honomástica. Agradecer a los compañeros Lorenzo y Chema por habernos hecho de guías en una sima que nos ha encantado.