miércoles, 18 de julio de 2018

Soplao Txomin IV

Recientemente la habíamos visitado, pero debido al alto número de participantes y las horas a las que empezamos a ponernos al lío, nos dieron las 5 de la tarde y estábamos aún en la cabecera del p110, y junto con alguna duda de instalación, decidimos venir en otra ocasión, incluso provistos de taladro.

Cada vez es más difícil cuadrar el poder salir todos junto, con lo que vamos aprovechando las ocasiones, aunque los participantes vayan cambiando. En esta ocasión,  el que podía era Pascual, así que como casi siempre Mar y yo tenemos disponibilidad, nos apuntamos a esta. También se apuntó Juanillo del SCC y ya teníamos equipo para bajar no muy cargados.

Con el cachondeo de facebook, conseguimos que también se viniese Ionel (Juanito Polaris) con lo que ya estaba el grupo completo.

Pascual, Mar y yo, nos alojamos en el albergue de Roció (antiguo de la federación española de espeleo), que ha quedado muy chulo, y además, al no tener ya gente arriba,  porque viven ellos, hay menos follón. Como la anterior vez, nos toco la habitación del acebo para los tres, con lo que de pm. No nos hemos enterado de nada los dos días que estuvimos. Os lo recomiendo ya que además de ser una chavala bien maja, el albergue esta genial y son 10 pavos.

Esta vez, si que si, habíamos quedado a las 9 en Lanestrosa para que no nos diesen las tantas y allí llegó el personal puntualmente al bar de Rosa, que era el único abierto. El paisano, más o menos de mi edad, nos contaba como había sido el pueblo en otros tiempos.

Con el café puesto, y un poco más abajo, tomamos la carretera con dirección al barrio de Sangrices, que sale a mano derecha según bajas de los Tornos y que tiene un cartel indicador de dirección a Carranza. A los 2 km entre los puntos kilométricos 64 y 65 existe una curva muy pronunciada a la izquierda, de la que parte una pista hormigonada que asciende hasta las faldas de la Peña Colorada y que seguiremos unos dos kilómetros hasta un desvío a la izquierda, por una pista de tierra en dirección a una casa y una furgoneta abandonada. Este será nuestro parking. Como Juanito vino con un 4x4, pudo seguir ascendiendo hasta la misma boca, que se sitúa al pie de un pequeño peñón fracturado. La entrada se llama la boca del Cuco (Datum WGS 84) 30T 465010 -4786178.

El nombre de Coto Txomin, es el nombre que se asocia a una mina de la que se extraía plomo (Galena) y zinc (Esfalerita), que como nos contaba el dueño del bar, dio vida a este pueblo y lo llenó de gente en otros años no tan lejanos.

La característica principal para nosotros, es que esta mina pincha varios soplaos, y entre ellos, el de la Txomin IV, que contiene una serie de formaciones de aragonito de gran pureza y belleza en su sala Blanca.

Entramos a las 10,10 am en la bocamina siguiendo a Ionel, y al poco de entrar nos desviamos a la derecha por una pronunciada rampa con piedras sueltas que resulta evidente por su uso y donde nos tuvimos que agachar. Una vez abajo, tomaremos camino de derecha por una galería de mina cómoda sin complicaciones hasta una gran sala que habrá que remontar por la izquierda ya que la galería principal se encuentra derruida, subiremos un poco hasta unas marcas verdes de altura que dejaremos a la izquierda y volveremos a bajar a la galería que traíamos. Decir que prácticamente todo el recorrido salvo la rampa inicial está marcado con una flecha violeta, pero indicando la salida. Seguiremos la galería principal dejando a derecha e izquierda pasos que están o bien bloqueados o bien con alguna indicación de que por ahí no es. Por el camino observaremos como la esfalerita de un color caramelo , rezuma por las paredes. Llegaremos a una bifurcación en Y donde tomaremos el camino de la derecha y seguiremos un rato por esta galería rectilínea hasta un agujero amplio a la izquierda que asciende hasta el soplao y la cabecera del pasamanos que tendremos que instalar, ya que no hay nada instalado salvo  algunos parabolt con cadena de 3 eslabones y alguna chapa fija. Salimos al soplao arriba del todo casi pegando a las banderas que bajan del techo. Desde ahí y a mano derecha se encuentra sobre un bloque el primer parabolt con eslabones, donde empieza la instalación del pasamanos descendente. El equipo de instalación lo forman Ionel y Pascual. Utilizaremos una cuerda de 60 m de 8,5, así como maillones para los eslabones o mosquetones pequeños. Unos 6 fraccionamientos hasta el p20, dividido este, en dos tramos, el primero de unos 4 metros, que nos deja en una cómoda repisa de unos 3 metros que nos lleva a la cabecera del segundo tramo (p16) y que nos deja en el fondo del pocete, para lo que habremos empleado 1 hora. Desde aquí, pasamos por un pequeño gour y una colada en rampa que nos precipita al p110. La vista desde este punto acojona un poco. Para el pozo y según la instalación de Ionel, que ha bajado ya 5 veces con esta, usaremos una cuerda de 100 m y una de 50 m. Nosotros bajamos por la colada rampa por el lado izquierdo de cara al pozo, donde fraccionamos un par de veces, para a los pocos metros, irnos a la derecha hacia la cabecera del primer fraccionamiento de la gran vertical, que se encuentra algo incómodo en el techo, sobre un gran bloque resquebrajado. Menos mal que aquí Ionel tuvo la precaución de dejarnos un estribo para desanclarnos, ya que el desplazamiento hace que te cueste un poco. Desde aquí bajamos a otro fraccionamiento a unos pocos metros y que tiene un pequeño roce sobre una colada, donde se monta una nueva cabecera.  Se continúa hasta el siguiente fraccionamiento, a pocos metros también, desviando en este un poco a la izquierda para buscar una mejor verticalidad y montando un poco más abajo una mosquetón sobre chapa para pegar la cuerda a la pared con el fin de llegar al próximo fraccionamiento, que se encuentra unos 20 metros más abajo (todo esto de cabeza más o menos) . El tema tiene su importancia, ya que si lo haces por la caída de la cuerda te separas de la pared y te vas a tiradas muy largas. Se fracciona unas 3 ó 4 veces en tramos no muy largos y se va al último que te deja sobre un volado de unos 25 metros. A medida que bajamos, les pedí a los chicos que iban delante que nos diesen un poco de luz y así poder admirar el soberbio pozo, que si bien no vale tanto como la sala, es otra de las maravillas del soplao. Un pozaco en toda la regla. Estábamos abajo en 2 horas 30 min.

Una vez en la base, nos reagrupamos y empezamos a subir una rampa de bloques a mano derecha mirando a la pared por la que bajamos, y que nos lleva a una esquina al final de dicha pared, donde, entre coladas y una estalactita blanca preciosa, pasamos hacia la cabecera del p18, fraccionado, además de poner un desviador. Es un poco engorroso. Para la ocasión usaremos una cuerda de 20 m de 8,5.

Una vez en la base, vamos bajando por una especie de gatera entre bloques hasta el paso de la grieta, un paso chulo que parece un portón entreabierto y que es más ancho cuanto más abajo te pones, ya que por arriba no cabe la cabeza.

Salimos de las estrecheces, para empezar a flipar en colores (en color, más bien), por aquí y por allá las manchas blancas puras empiezan a hacer su aparición, formaciones cristalinas de aragonito, excéntricas, total. Bajamos entre formaciones de un blanco Ariel, hasta una gran sala que remontamos por una colada nívea y que desgraciadamente ya no lo es tanto debido a que es el único paso hacia la sala. A la derecha un laminador cuajado de excéntricas que como bien dice Ionel, no tiene nada que envidiar a las del Soplao, unos techos plagados de formaciones impecables. Seguimos bajando un poco hasta la estrella y el premio gordo. La estalactita concrecionada con flores de aragonito y excéntricas, que dejamos para la vuelta después de un buen vistazo. Bajamos al fondo de la sala donde hay un pequeño lago y remontamos por la izquierda del mismo hacia otro aún más bonito y flipante. Arriba un rincón de ensueño donde el agua toma un color turquesa y esmeralda entre un blanco absoluto. Nos tiramos más de una hora haciendo fotos. Tomamos un poco de agua y alguna barrita y vuelta tranquilamente.  El equipo de desinstalación lo formamos Pascual y yo.

Poco a poco vamos subiendo sin incidentes, y  con algún apuro en la desinstalación de la cabecera del p110, debido principalmente, a la mala posición y al peso de las cuerdas. Aquí hay que ayudar al que desinstala aliviándole del peso para que pueda maniobrar.  Recuperamos la cuerda de 100 desde arriba con la ayuda de una polea y seguimos ascendiendo poco a poco. Al final, el pasamanos nos retraso un poquito y el equipo de cabecera salió antes, por lo que, después de alguna duda y alguna vuelta, conseguimos salir los desinstaladores. Comentar como dije antes que la salida se encuentra balizada con marca violeta nueva y en la sala grande hay que hacer caso a la marca que dice para abajo (ahí es donde dudamos).

Ya todos fuera, a las 6,15 pm, Ionel nos ofreció una bebida fresca que agradecimos sobremanera, y empezamos a bajar al coche. Como no puede ser de otra manera y en todas las ocasiones que hemos visitado este año la zona, nos agasajó el tiempo con una tormenta mientras nos cambiábamos, empapándonos.

Paramos en Lanestrosa para tomarnos algo con Juanillo, que había dejado allí su coche y quedamos con Ionel en Bustablado para dar cuenta de una buena chuleta en casa de Evaristo.

Esta vez, con una sonrisa de oreja a oreja ya que la actividad verdaderamente ha merecido la pena. Los compañeros, como siempre, inmejorables y esto sigue, aunque habrá que ir pensando en hacer más suaves, al menos para mi.

sábado, 30 de junio de 2018

Cueva de Fuentemolinos

Esta vez, la visita se convierte en multitudinaria, ya que vamos gente de 4 grupos distintos de espeleo, y seremos 13 los participantes. Tenemos que entrar con Sergio, de Beloaventura, que como siempre se ha portado fenomenalmente con nosotros, ya que la cueva está en proceso de regulación y se deberá entrar con un guía de conservación.  Esta vez, además de llevar a unos buenos compañeros y amigos a conocer la cavidad,  intentaremos despejar las 2 incógnitas que nos quedan de todas las visitas realizadas. La primera que aunque sencilla, nosotros no habíamos podidos despejar, es la comunicación entre el segundo y tercer piso, y en segundo lugar, localizar una galería que hace mucho tiempo, en una visita vimos pero que después hemos sido incapaces de localizar, y que después, la identificaríamos como la galería del Bosque. Para esta tarea, nuestro buen amigo Lorenzo  me estuvo instruyendo por teléfono de donde se encontraban los pasos, especialmente el del bosque.

En esta ocasión, los espeleos somos, por parte del SCC, María, Lucy, Ari, Julio y Nano. Por parte del Silex, Mar, Nandy, Ana, JMG Casanova y yo, y como miembros de otros clubs, Isa, Alfredo, Dani y el Jipi. El mas jovencito, Dani, con 15 pero en plena forma y funcionando como el primero.

Quedamos con Sergio a las 11 am a la boca y empezamos a entrar a eso de las 12 más o menos. Decir que como la cueva se visita en multiaventura llevándola Sergio, se encuentra en su totalidad instaladas en todos sus pasos y no hace falta nada más que unos escarpines y el equipo personal de progresión vertical.

En esta ocasión, y dado el elevado número de participantes, intentamos hacer el río, segundo piso, tercer piso y bosque en una casi circular. Al final, como suele pasar, el grupo se va disgregando en pequeños grupos de 4 ó 5 espeleos. 

Al estar toda la cavidad instalada, no tuvimos problema en subir primero hasta el segundo piso, previo disfrute visual del primero y su curso activo, con  su precioso cañón excavado en pudingas y repleto de formaciones. La cavidad como ya la he descrito en otras ocasiones para su localización, no tiene perdida, ya que hay que seguir la salida hacia las minas que parte de Puras de Villafranca. A la boca de la misma hay un cartel explicativo con las normas.

Siguiendo las cuerdas en el segundo piso, llegamos hasta la chapa en el suelo de una colada,  donde lo dejamos la última vez que visitamos este piso. Como por aquel entonces no había cuerda y sabiendo que el paso se encontraba por allí, nosotros descendimos hasta el primer piso sin conseguir el objetivo de subir al tercero. En esta ocasión vimos claramente el pasamanos en pared derecha que a modo de quitamiedos nos lleva por unos preciosos metros suspendidos sobre la galería del río, hasta una cuerda ascendente para superar una chimenea de unos 5 o 6 metros y ahí estamos ya en la galería del tercer piso. Avanzamos por la izquierda para descolgarnos por una cuerda con nudos sobre una colada un par de metros y llegar a la bifurcación de cuerdas que nos llevarán por la izquierda a la rampa de bajada al primer nivel y curso activo, y la de la derecha que nos remonta hacia la galería principal del tercer piso. Aquí hay una zona con carteles de precaución y donde se nos pide que nos quitemos el material susceptible de romper. por lo que dejamos las sacas y el material de progresión vertical y nos colamos por el estrecho paso descendente entre formaciones para encaminarnos a la sala del Lago. Esta es la zona más bellamente concrecionada hasta ahora, donde nos maravillan las excéntricas con sus tonalidades, la “sierra” que cuelga de la pared derecha y la vista del Lago, que en esta ocasión cubre por completo la sala. Valoramos el pasar, pero decidimos que mejor no, dejando alguna zona que hubiese merecido la  visitar para otra ocasión en que el nivel del agua nos permita pasar sin ensuciar.

En la sala donde dejamos el material, tomamos un refrigerio y como somos muchos y algunos ya van teniendo frío, iniciamos el descenso al curso activo por el pozo rampa, para luego remontar unos metros y subir por la derecha en un derrumbe para coger la cuerda que nos permite remontar el bloque que cae a modo de rampa hasta el cauce activo. Una vez arriba, por la derecha hay una gatera cómoda que se estrecha al salir a una chimenea de unos 5 o 6 metros, con una estalagmita central  y que se supera por una cuerda, o bien mediante una escala metálica, aunque esta no nos permite subir hasta arriba del todo, teniendo que engancharnos nuevamente a la cuerda hasta alcanzar una galería recta, de menores dimensiones y perpendicular al curso activo (aqui hoze yo por el recuerdo, que la galería era paralela al río, estando equivocado), que es la galería del Bosque, que no siendo tan bella como la anterior merece la pena visitar.

Prueba superada ya que se han podido despejar las dos “incognitas” y contentos vamos saliendo en pequeños grupos. Al final son casi las 7 pm cuando terminamos de salir los últimos. Unas cervecitas en el aparcamiento y vuelta para el albergue, que como para el día siguiente tenemos previsto hacer Covanegra, es en Santelices (Chuchi). Por el camino y cerca de Ojo Guareña, pararemos para reponer las proteínas perdidas con un buen entrecot, y entre risas, fotos y más risas, pasamos la noche de San Juan a nuestra manera. Como siempre, lo mejor, la gente y  nuestra pasión.


martes, 19 de junio de 2018

Torca de los Morteros - Galería Alberto

Para esta singular jornada, que teníamos pendiente después de varias visitas a la cavidad, habíamos ido preparando un día que pudiéramos cuadrar los históricos del club y que por una razón u otra, hasta la fecha, no había podido ser. A pesar de la intención, al final, se nos cae Pascual, después de tenerlo todo preparado, con gran pesar para todos ya que la hubiese disfrutado.

Los espeleos que vamos a realizar la visita somos Mar, Isabel, Moreno, Nano y yo. La fecha elegida, este pasado sábado 16 de junio.

Para la actividad, pernoctamos en el albergue juvenil de Espinosa de los Monteros, a buen precio y con buenas instalaciones. Como llegamos relativamente pronto, nos fuimos a tomar algo a Espinosa, que estaba en la calle, viendo al España-Portugal. Además vimos a varios militares vestidos de gala con el uniforme de la guardia real, que nos llamó la atención. Al poco vimos en un bar un cartel que informaba que este día era la fiesta de los Monteros Reales, cuerpo del Rey fundado en el 1006 en esta localidad y que es el más antiguo de Europa. Cenamos de bocata y a la cama. A las 9,30 se incorporó Nano que viene directo de casa, al estar a 1,30h. Antes de salir, y en las inmediaciones del albergue, preparamos las sacas con el fin de llevar todos el equipo repartido, ya que la jornada se prevé larga y dura. Preparado el equipo y con el café de rigor en Espinosa, nos vamos para el puerto de la Sía. Tomamos la BU-571 hasta el pk 5,55 donde nos desviamos a una pista empedrada que sale un poco a la izquierda, hasta llegar al parking (Datum WGS84 30T 452271 4777308).Dejamos los coches y nos cambiamos. La temperatura es excelente y el cielo esta algo nublado y con jirones de niebla, que nos facilitará la aproximación. Esta vez y para desgracia nuestra no llevamos los gps, pensando que conocemos el camino de sobra. Craso error, ya que al ascender por la rampa del bosque de hayas que da al farallón, en vez de seguir paralelo a este, subimos aún más pasando al otro vallecito. Palizón de 2 horas y destrepe complicado hasta la boca (Datum WGS84 30T 451585 4777409). Conveniente seguir las indicaciones y puntos del Club Viana para evitar este desgaste innecesario que luego necesitareis. 

La instalación correrá a cargo de More, con el apoyo de Nano. Empezamos a la 1,45 p.m. con la primera saca. Será importante tener en cuenta las sacas y su numeración para luego salir igual. Para el primer P25, usamos cuerda de 45 ya que lleva una pequeño pasamanos hasta la vertical. Fraccionaremos un par de veces. A tener en cuenta el primero de la vertical porque hay que llevar chapa sin tornillo y una tuerca de 8 porque se me cayó al desinstalar.
Una vez abajo, estamos en el primer piso de la Torca. Si miramos hacia arriba disfrutaremos del bonito pozo doble, obscuro y lavado. Merece la pena la visual. Nos agacharemos para progresar por la derecha de espaldas a la cuerda e iremos bordeando una amplia sala. Seguiremos los hitos para tomar la gran galería a derechas, por donde destreparemos con cuidado y ya abajo, tomaremos el camino de la izquierda. Por la derecha y subiendo una gran rampa se va hacia el segundo piso bordeando los grandes pozos.

Una vez metidos es el meandro, destreparemos una rampa incómoda de 4 metros para la que usamos una cuerda de 10. Avanzamos y nosotros instalamos un pequeño quitamiedos en un paso desfondado para lo que usamos una cuerda de 5 m. Seguimos avanzando por el antiguo cauce del agua por donde ahora solo circula aire frío y bajamos el p8 con cuerda de 10 m ya que instalamos arriba el primer anclaje. Al poco y siguiendo el cauce (no hay perdida alguna) este se precipita a una gran galería donde bajaremos el p9 para el que usamos una cuerda de 23 m.

Este pozo nos deja en el segundo piso de la Torca y agradecemos salir del meandro, ya que la temperatura es algo más cálida aquí abajo. Progresamos a izquierdas por la gran galería en dirección al p120 (en la anterior visita lo pasamos en quitamiedos por arriba), pero no llegaremos a el. A mitad de camino, veremos una gran ventana a derechas, que no es descendible, continuaremos un poco más adelante hasta una marca catadióptrica que se encuentra abajo a la derecha y que marca el paso por una estrecha galería que nos deja en la Encrucijada. Nosotros seguiremos por la izquierda y lo evidente, hasta la cabecera del p30. Poco antes y en una zona concrecionada tomaremos algo de comida de ataque y beberemos un poco. Aquí Mar y yo nos pondremos un polar adicional y una braga térmica ya que la espera acumulada nos ha dejado fríos. Nano sufrirá un poco. Conviene ir bien abrigados ya que la espera en la instalación es larga. Yo para el evento lleve camiseta termina, mono interior y finalmente tire del polar. Para la vuelta nos quitamos el polar.

Instalamos el pozo por la derecha con un pequeño pasamanos y varios fraccionamientos, los últimos en pared contraria. Para este pozo usaremos una cuerda de 50 de la que restará poco más de 1 metro y medio.

Una vez en el fondo del cañón, proseguimos por la galería que gira a izquierdas, hasta ver una cuerda verde fosforito nueva que sube hasta la ventana a 13 metros suspendida y que da paso a la continuación de este ramal de la cavidad. Vamos subiendo y nos vamos quedando en la pequeña repisa de esta, con espacio para 3-4 personas, para de seguido, bajar el p24, que no descenderemos en su totalidad, ya que a 16 metros, tomaremos la galería de continuación situada a la derecha según descendemos, mediante un anclaje en natural y péndulo en rapel guiado hasta la pared de ella, remontando una rampa de arena. Para este pozo y péndulo, se usó una cuerda de 40 m.

Una vez en esta galería descendente, nos iremos a pared contraria (izquierda según se baja) para preparar la bajada del siguiente p17, para el que usamos una cuerda de 25 que se nos quedó pequeña y hubo que hacer un nudo a unos 10 metros del final, en una zona cómodo de rampa. Recomendable una cuerda de 35 o 40.

Una vez en la base progresamos por la gran galería que se vuelve a desfondar a izquierdas en lo que parece un gran pozo, del que nos encontramos en su final, ya que será sólo un escalón de 8 m. Pero como el anclaje de la cabecera se encuentra en la pared distante, usaremos una cuerda de 18 m. Aquí conviene utilizar un quitarroce para la arista del escalón. Una vez en su base tomaremos a derechas y por abajo, una especia de pequeño meandro de arena que bordea la sala y ascenderemos unas rampas empinadas, hasta otra descendente en la que instalaremos cuerda de 15 m. La rampa acaba en la cabecera de un p14. Para este pozo usamos una cuerda de 25 m.

Una vez en la base, continuamos por lo “evidente” a través de una sucesión de rampas de arena descendentes y enlazadas en lo que es una galería “estrecha” en relación a lo que traíamos y que nos dan la sensación de profundizar mucho. Bajando estas rampas llegamos a -200 y en la última que desciende a la cabecera del p5, paramos y recapitulamos. Hasta aquí hemos empleado 8 horas y revisando el material restante, si bien tenemos cuerdas para acometer lo que nos queda, los mosquetones y chapas van a ir tan justos que puede que no lleguemos a alcanzar la galería.

Dado el tiempo empleado y la posible insuficiencia del material, con pena y alegría, nos ponemos a comer, para desde aquí darnos la vuelta. Nos han faltado el p5, la rampa del Tobogán y el pozo rampa del Caracol para llegar, unos escasos 100 metros, pero esto es así. Hemos usado mas de 60 mosquetones y chapas y la pena es no haber llevado papel y lápiz para concretar toda la instalación.

Iniciamos el regreso alternándonos en la desinstalación More y yo y para la que emplearemos 6 horas. Volvemos tranquilamente sin ningún contratiempo y quito la última chapa a las 4 a.m. bajo un cielo estrellado precioso y una temperatura magnífica. Hay que resaltar el tema de la temperatura y llevarlo previsto ya que se puede pasar mal.

Bajamos sin pérdidas en menos de 1 hora y estábamos llegando al albergue a las 5,30 o algo más. Algunas se ducharon y comieron, otros nos fuimos directos a la piltra para aprovechar cada minuto. A eso de las 9,30 desayunamos los últimos y vuelta para casa.

Una jornada de las buenas, que no se olvidan, para mi dura, pero que ha merecido la pena totalmente.Los compañeros inmejorables.Los esfuerzos compartidos y el equipo sincronizado. Muchas gracias por darme esta posibilidad de seguir disfrutando de lo que más me gusta. 

jueves, 12 de abril de 2018

Cueva de la Vallina - Porrua

Como continuación del relato anterior, y de nuestra visita a la zona de Llanes en Asturias, en esta pasada semana, fuimos a visitar la Cueva de la Vallina (WGS84 30T 353775  4807940), cercana a la población de Porrua. Comentar que esta zona tiene próximo además del Pozu El Fresnu, la travesía de el Cuevón de Pruneda. 


Nos levantamos en el camping del Río Purón, después de pasar una noche tormentosa que en varias ocasiones nos despertó por la fuerza de la lluvia al caer. Desayunamos con brownie especial, (así estaba alguno por la mañana) y además del pastel de chocolate de María y las corbatas gigantes de Nano (yo puse el morro). Compuestos nos dirigimos hacía Porrua, ya que habíamos quedado a las 10 en la entrada del pueblo, en el parking de un hotel con Juan , Julio, Mirella, Nandy y JM.


Como no podía ser de otra forma y constante durante todo este otoño-invierno, estaba lloviendo.


Pero Juan lo tenía todo previsto, ya que nos encaminamos al lavadero antiguo del pueblo (30T 353902 4808003) con fuente incluida, donde dejaríamos los coches y además nos serviría de refugio para cambiarnos. La pena es que había estado anegado de agua y lo que había era más barro que otra cosa, pero nos sirvió.



Fue cosa de cambiarnos y al poco dejo de llover. Esta si que si fue una romería y contentos empezamos el pequeño ascenso a la colina donde se sitúa la boca, a unos 150 metros más arriba.



Fuimos accediendo poco a poco por la pequeña boca a la cueva que al poco se empezo a ensanchar notablemente. la cavidad tiene un desarrollo de 2000 metros y 2 niveles. Los dos únicos puntos de esta visita que pueden requerir una cuerda de apoyo, para la subida, son un pequeño resalte casi al inicio y otro en la bajada al río, ya que la rampla es especialmente resbaladiza. Con dos cuerdas pequeñas es suficiente (10 m).

A la cavidad se accede por dos bocas de escasas dimensiones y próximas, y no tengo idea por cual entramos. Al poco de arrastrarnos se sale a una galería grande que desciende a la derecha hasta llegar a una pequeña sala con una bonita columna blanca en medio. Continuamos por la parte inferior por una galería cómoda hasta llegar a una colada que cae unos 3 metros y que equiparemos, más para subir que para bajar. En esta sala hay varios caminos. Abajo del resalte se puede subir una rampa entre coladas hasta llegar a una ventana con cuerda que desciende a un conducto que bypasea la rampa, según nos contó Juan. Lucas la descendío y a poco se quedo allí, ya que subimos juntos y yo me fui convencido de que volvería por la rampa, pero no encontró el paso y le costó lo suyo remontar la cuerda, ya que no llevábamos aparatos y los pasos de estribo estaban diseñados para bajar. Al fondo a la izquierda hay una pequeña gatera que conduce a una serie de galerías laterales a la principal y que luego tomaremos para volver. Nosotros seguimos lo evidente hasta llegar a la galería Principal, de grandes dimensiones. La cavidad tiene muchas opciones y ramales, menos mal que nos hizo de guía Juan, que se la conocía a la perfección, ya que tiene su complejidad, encontrándose la mayor parte de su desarrollo  en todas las variantes que tiene. Nosotros seguimos lo evidente y de frente, conectamos con una galería muy amplia que se presenta perpendicular a la que traemos y que tiene unas bonitas columnas al fondo. Esta galería a la izquierda se amplía formando la Sala de los Peines , llamada así por su magníficas excéntricas en forma de peine, donde hicimos unas cuantas fotos. Continuamos hacia la derecha descendiendo a través de un caos de bloques por la izquierda (otros entre ellos, por la derecha) a la Sala l'Arenal de piso de arena y arcilla, donde hay un pequeño sifón (-33). De vuelta hicimos un bypass descendiendo una rampa de pequeños bloques para al poco ascender por una galería más reducida perpendicular a la bajada y que sale por una pequeña gatera ascendente a la galería principal. Ojo con la cavidad que es laberíntica. Una vez reunidos, un grupo decidimos visitar el sector de la Galería del Ríu. Dejo este enlace, que me ha servido para aprovecharme de ellos y refrescar mi memoria. Pido perdón por si he copiado en alguna ocasión literal el texto, pero ya mi memoria falla. Aquí describen a la perfección la cavidad ya que son uno de los grupos que la exploró y topografió.(http://manangassoterranas.blogspot.com.es/2012/12/cueva-la-vallina.html ). Como digo, nosotros accedimos a él desde cerca relativamente de la cuerda del primer resalte .En la topo parece que es el acceso Norte. Bajando por un conducto descendente entre formaciones unos y otros más a la izquierda, por otro similar, con un pequeño destrepe de 1 m,  nos dejó en una sala en rampa de amplias dimensiones que se precipita al cauce del río por otra más pronunciada de unos 3 m que hay que instalar sobre un natural en pared derecha, ya que el barro impedirá subirla. Primero remontamos el río por una galería cómoda pero no muy grande sorteando el agua en algunos casos por pasos a rastras sobre arena fina hasta que Julio nos dijo que se cerraba a unos 50 metros más adelante. Retomamos el ramal descendente del agua saltando por un resalte cómodo, ya que el agua se pierde por la izquierda. Volvemos al poco a conectar con ella y vamos avanzando por una galería de techo bajo sorteando el agua que va por la derecha, hasta un pequeño aporte que baja por la izquierda. Unos metros más en un laminador lateral el río se sume y nos damos la vuelta. 
 
Salimos todos sin incidente alguno, salvo algún patinazo y culazo en la bajada y nos cambiamos en el lavadero que tiene la ventaja de la fuente para limpiar nuestras botas, ya que íbamos de barro bien surtidos.

Una vez todos cambiados, nos fuimos a degustar un cachopo brutal, en mi caso compartido con Mar, de cecina y queso de cabra, en Casa Piney, Colombres.

Nos despedimos de Juan hasta otra y nos fuimos a subir a Peña Tú para bajar el cachopo y  sobre todo ver al ídolo rupestre de la edad del bronce, grabado sobre el peñón de la cima. Una línea ley perceptible pasa por ese lugar, donde por supuesto, nos hicimos mil fotos. A la vuelta al parking, nos despedimos de de Mirella, Nandy y JM hasta el domingo,  para visitar la cueva del Pindal. Pero esa ya, es otra historia.





domingo, 8 de abril de 2018

Pozu El Fresnu - El Mazucu

Para estas fiestas de Semana Santa y con gran antelación, habíamos preparado una salida con nuestros compañeros cántabros y Ana y Alfredo Lucas, para visitar cavidades asturianas por la zona de Llanes. Agradecer lo primero a María su organización y paciencia, y a Lucy por la gestión de la reserva de la cueva del Pindal. Los 4 de Madrid, a saber, Mar, Ana, Alfredo y yo llegamos al camping de Llanes, lugar de pernocta a eso de las 2 así que comimos un poco a la espera de parte de los que venían de Santander (María y Nano). El resto del grupo se incorporaría de distintos sitios en El Mazuco.

El programa de actividades se iniciaba con la visita el viernes 30 por la tarde al Pozu del Fresnu, en el Mazuco, entre la Sierra de Peña Villa y  la Sierra de Cuera, a 13 kms de Llanes por la LLN-7.

Nosotros creo que entramos por Celorio- Porrua LLN-8. Una vez en el pueblin que dicen que se come estupendamente, y que en esta ocasión estaba a tope ya que es pequeño y no hay sitio para dejar el coche, avanzamos atravesando el pueblo hacia el bar Roxin para reunirnos con Lucy y Ari por un lado y Nandy y JM G Casanova por otro. Al grupo se nos añadió el hermano de Ana, compañera de María.

Ya conformado el grupo salimos del bar y tomando la primera calle amplia a la derecha entramos en una miniplaza de la que cogimos el camino de la izquierda que va en dirección a las Llastrias (30T 350001 4804839). Seguimos el camino unos 290 metros hasta una intersección que tomamos a la derecha (30T 349953 4804583), y por esta y en linea recta unos 270 metros encontramos el joyu (WGS84 30T 348696 4804539) Aparcamos un poco mas adelante.

Nos preparamos como si de una procesión de semana santa  se tratara y pal pozu. Por parte de las chicas, Mar, Ana, Nandy, María, Lucy, Ari,  y por parte de los chicos, Nano, el hermano de Ana que no me acuerdo de su nombre, JM G Casanova, Alfredo y yo. El que instaló fue Alfredo. La instalación se realiza por una rampa que se toma próxima a la puerta de la valla. El parabolt de cabecera en fijo se sitúa en pared bajando un poco por la rampa. Nos encontraremos un par más de estos parabolt de 10 instalados pero nosotros añadimos una chapa en el penúltimo fraccionamiento para mayor comodidad. Se baja este primer pozo rampa encañonado de unos 25 metros cómodamente ya que tiene apoyos para fraccionar y nos deja sobre unos troncos y bajo una pequeña cascada de la cual hay que salir corriendo. La cavidad tiene desarrollo a ambos lados, siendo una pequeña sala la que hay detrás de los troncos, que no visitamos. Tomando la galería principal,al poco encontramos ya una bifurcación. Como Alfredo ya había visitado la cavidad, estuvimos intentando recordar donde se encontraba la rampa de unos 20 metros que hay que bajar, pero al final tomamos la otra variante, la de la izquierda por ser más evidente y que nos deja en un balcón sobre la sala de la fotografía, y nunca mejor dicho ya que es en esta sala donde tomamos la referencia para visitarla de la foto del compañero Adrián. Desde esta especie de balcón se desciende hacia una columna que tiene una cuerda rodeándola con un eslabón desde donde se inicia la bajada a la sala. Este pozo rampa de unos 20 metros nos deja a media colada que tendremos que ir destrepando por la diagonal otros 20 metros hasta llegar al fondo de la gran sala. Desde aquí y de forma circular rodearemos por la izquierda ascendiendo hacia la la zona de las maravillas que es junto con la zona de gours o sala de los patinazos, Alfredo, Ari y yo nos metimos entre formaciones por un pequeño conductos lleno de murciélagos ya que era una zona diferencial en humedad y calor, hasta llegar a una pequeña sala con una bella formación desmerecida por el barro que colmató en algún momento dicha sala. Al fondo y aunque no creemos que fuese suya, una pintada en barro que rezaba Capitán y la fecha que no recuerdo.

De vuelta a la sala de las maravillas hicimos muchas fotos y especial mención a la zona de gours que aunque no todos tenían agua, es una parte especialmente bonita de la cueva.  Bajamos por una rampa llena de ellos hasta llegar a la base donde dejamos la cuerda, evitando así la trepada resbaladiza anterior que nos dejó en el fondo de la sala.

Subimos todos sin contratiempos y empleamos unas 5 horas de disfrute en ver completa la cavidad. Al final bajamos al Roxin donde repostamos líquidos y de vuelta al camping, donde cenamos y a dormir que al día siguiente nos tocaba la cueva de la Vallina.

sábado, 6 de enero de 2018

Torca CEZ

Con un ambiente invernal, salvo tal vez ,por no ser muy fría la mañana, habíamos quedado en el bar Casanova de Arredondo con María, única superviviente del SCC para esta salida. Después del café y pincho de tortilla (tiene fama), nos encaminas en esta húmeda y lluviosa mañana hacia Riva, por la CA-261 que va de Arredondo a Ramales. Nos desviamos a la izquierda en esta población y tomamos la carretera a Matienzo (CA-266).  A 1,11 km , nos  desviamos  a la izquierda por una pista asfaltada que lleva al Hoyo del Mortiro, que no son ni más ni menos que un conjunto de praos en medio de una enorme dolina arbórea. Seguimos el camino  hasta un ancho a la derecha donde dejamos el coche. Bajamos la pista hasta un prao que queda al frente y después de saltar la valla, caminamos por el lateral del mismo y  buscamos de frente un árbol delgado y alto, joven de unos 5 metros que nos indicara por donde volver a saltar la valla en dirección al monte. Subiremos unos 20 metros recto y luego tendente a los pinos que quedan un poco a la derecha otros 30 o 40 metros,  hasta dar con un pequeño cañón rocoso que se remonta y encima de estas paredes esta la sima (Datum WGS84 30 T 454351 4793302), que fue “descubierta” ( en su interior se encuentra una pintada que da nombre a la torca, datada en el 72) sobre 2009 por el grupo Lobetum de Cuenca. El desarrollo de esta Torca, la sitúa a 15 metros de la cueva del Coverón, perteneciendo con toda seguridad al mismo sistema hidrogeológico como explican en su publicación los Lobetum, sobre el karts de Riva-Ogarrio. Consiste en una raja en la dirección de la pared y un pozo de 5m que termina en un pequeño cono de derrubio que pondrá la cuerda perdida. Descendido este, nos deja en una blanquecina sala que se va hacia la izquierda, pero nosotros nos iremos a la derecha hasta un pequeño recodo donde veremos que el falso suelo tiene un agujero. Justo encima se encuentra el spit que nos permitirá descender el segundo pozo de 4 metros, que nos deja en una galería amplia que discurre al frente, atravesando varias cúpulas, cuyos conductos se expanden de forma lenticular. En el previo a la ventana con formaciones, (ventana del paraíso), que es por donde continua la cavidad, revisamos el ramal de la derecha entrando por un laminador vertical que se ensancha hasta un paso en el suelo que nos baja un metro y medio a una pequeña sala de techo bajo que seguiremos por la izquierda para salir a un conducto en cuya mitad sortearemos un pozo ciego y donde al remontar se encuentra un grupo de formaciones denominadas la Puerta Árabe ya que visto desde el principio de el tubo asemeja el contorno de una puerta.
Subimos a la ventana por una fácil trepada que no necesita material y pasamos con cuidado entre la cortina estalactitas y estalagmitas,  hasta salir a una sala amplia llena de gours, en su mayoría secos. Continuamos ascendiendo por la derecha, única opción,  hacia un paso soplador en la gran colada y que descendido, nos deja en un conducto freático a presión que será la galería principal y desde donde se irá bifurcando en algunos momentos de forma laberíntica, como será todo el sector de la derecha una vez pasada la Basílica, gran formación que queda metida un poco a la derecha de la vía principal. El sector de la izquierda, por decirlo de alguna forma nos llevará a través del pasillo de Sandra, a la sala de los Caracoles Blancos, por su techo que contiene formaciones blanquecinas que se les asemejan. Desde esta sala partirán dos ramales, uno, el de la izquierda, descendente,  que tiene pinta de llenarse de agua ya que el barro está fresco y cubre la totalidad del conducto, y el de la derecha que se va laminando hasta no poder progresar más.
Volvemos sobre nuestros pasos una vez explorada esta zona de la cavidad y continuando por el meandro principal llegamos a una de las salas más amplias y final de la cavidad, la sala del Derrumbe, con alguna formación. Desde este punto se puede volver por la vía que traíamos o bien ir hacia el laberinto. Después de infinitas vueltas por estrechos conductos meandriformes con suelo de arena, no fuimos capaces de dar con el e6 que conecta con la zona de la Basílica.
Bien pateada la cavidad, dimos media vuelta. Realmente el orden de exploración no fue el relatado, ya que fuimos de aquí para allá, pero lo relato intentando dar un poco de estructura por orden de aparición de las zonas.
Tomamos un poco de agua y vuelta. La cavidad te puede llevar de 1 a 3 horas, según quieras verlo todo. Nosotros las utilizamos completas y salimos a eso de las 3. Seguía medio chispeando y vuelta al coche.  Nos cambiamos corriendo, no por la lluvia, sino con la intención de que nos dieran de comer, y nos fuimos a Bustablado. Llegamos al bar de Evaristo sobre las 4 y pico, y estaba a tope. No nos pudieron atender, no por falta de ganas, sino de sitio. Nos fuimos al de al lado, que no recuerdo el nombre, pero que ahí si pudimos comer y comentar que se come tan bien como en el otro. Una sopa de picadillo calentita y una chuleta de ternera y huevos con torreznos nos repusieron con creces las calorías perdidas.

Besos y abrazos felicitándonos anticipadamente las fiestas y otro día disfrutado plenamente. La que tuvo más trabajo fue María que con la digestión en ciernes tuvo que subirse las Alisas ya de noche, camino de Santander. Desde aquí nuestro agradecimiento por su compañía.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Travesía Torca de la Sima Gándara

Cada vez con más frecuencia, la gente me pregunta que es lo que se me ha perdido a mi dentro de esos pozos negros a los que nadie quiere ni tan siquiera asomarse, y considerando mi edad, la pregunta llega a tener sentido. Yo me la repito en primera persona y la respuesta siempre es tan clara como el primer día que tomé contacto con el mundo subterráneo. Porque me apasiona. Practico infinidad de deportes que me aportan un gran placer, pero esto de la espeleo es de otra dimensión. Y se renueva con cada salida, sobre todo si la salida tiene algo de enjundia. La que acabamos de terminar este pasado fin de semana, contaba con todas las características de una buena entrada a los abismos, un buen pozo, paso de pecho, diaclasa estrecha, gateras y galerías imponentes. Además se desarrolla en un sistema espectacular, el sistema del Gándara. Esta salida la llevábamos en mente desde primeros de año, pero por circunstancias, no se había podido realizar. A punto estuvo el tiempo de fastidiarla ya que anunciaban lluvias fuertes y no era plan bajar mojados desde el primer pozo. Pero como en los cuentos, el tiempo nos respetó. El equipo esta vez lo formábamos Mar, Isabel, Pascual y yo, procedentes de Madrid, y Nano que es de la zona. Llegamos el viernes y nos alojamos en el Albergue la Casa del Espeleólogo, de Ivan, donde coincidimos con un grupo de la zona de Tortosa, que tenían intención de hacer Tibia-Fresca. A las 8,45 nos reunimos con Nano en Arredondo y después de un café, nos dirigimos hacia Asón, a subir al Puerto de los Collados del Asón, donde apreciamos seca la cascada del mismo por la falta de aguas. En el parking del alto vimos la pic-up de los catalanes que habían madrugado y que volveríamos a ver a la vuelta. Seguimos como 1 km. más para dejar un coche en el parking habitual de la salida de la boca artifical de Gándara. Nos vestimos y dejamos la ropa de cambio en el coche de Nano que se quedará aquí, no exentos de incidencias, al no encontrar la llave del coche, tarea que nos lleva 15 o 20 minutos después de renoverlo todo. Cargamos el resto en el mío y salimos por la carretera que sube al portillo de la Sía (Ca 665) y a los 2,1 kms. , después de una pronunciada curva a izquierdas, nos metimos por una pista hormigonada a la derecha, para a los pocos metros aparcar el coche, ya que no se puede circular por ella salvo permiso. Ascendemos el camino hormigonado que gira hacia la izquierda y en la primera casa de tejado de caliza tomamos un camino que sale a la derecha por el que ascendemos bordeando un prao y que nos vuelve a sacar a otro mayor, que tomaremos a la derecha. Llevábamos el punto en el gps por lo que continuando el camino nos llevó a la boca de la sima. La gente del Viana describe perfectamente el acceso, pero nosotros no lo hicimos igual. De todas formas conviene llevar el gps. La entrada de la sima (Datum WGS84  30 T 451796 4781966) esta en una dolina ascendente. Dado que el equipo lo formábamos 5 personas y como las reuniones están preparadas para un máximo de 3 personas (y ojo que en el de 44 hay que llevarse muy bien para estar tan juntos, aunque se resuelve bien instalando el siguiente sin esperar al último), decidimos instalar y desinstalar la sima según fueramos bajando, para lo que formamos dos equipos, por un lado Nano y Mar se encargarían de la instalación, Isa, llevaría el aprovisionamiento y el agua y por otro, Pascual y yo iríamos desinstalandola. Para el primer pozo de 155 usamos cuerdas por orden de 25,20,25,30,48,56,25 con el adicional de una cuerda que llevaba yo de 56 en 9,5 para recuperación. Todos los descuelgues cuentan con una cadena en fijo de doble anilla unida a un tercer anclaje por medio de otra cadena. El pasamanos recuperable que esta después de la rampa, está instalado en fijo, por lo que no hace falta llevar la cuerda de 20. Descendimos el espectacular p155 de 30x20 en el que quitando los dos últimos tramos, el descenso se realiza con luz natural. Tuvimos un pequeño incidente con la cuerda de 48 que se quedó en su extremo enganchada en la anilla, dándonos a pensar que no habíamos deshecho el nudo fin de cuerda, pero que un un chasquido y un fuerte latigazo, saltó finalmente por los aires para caer a nuestras manos. En alguna de estas tiradas es espectacular el silbido de la cuerda al bajar. Descendimos el  pozo en unas 2 horas, y abajo en la gran sala de los Espejos (50x40) tomamos algo y preparamos las sacas para los siguientes pozos. Estos los instalaríamos ya todos en doble. Desde aquí se ve parte de la boca del pozo y la luz del día, haciendo un efecto espectacular. Nos largamos ya que los compañeros llevaban casi una hora esperando. Resaltar del descenso que la instalación de la cuerda de 48 (tercer descenso) se realiza haciendo un péndulo o bien por una repisa. La continuidad de la cavidad se encuentra en la cara oeste de la sala y sobre un nuevo cúmulo de derrubios de menores dimensiones, sobre el que se abre a mano izquierda la diaclasa este-oeste que nos llevará a la zona conocida del sistema. No tiene pérdida y además iremos viendo cuadrados catadióptricos que nos irán marcando la ruta. Desde la parte alta del cúmulo comenzamos su descenso, que nos dejará a través de un fácil R3 en libre en la pequeña Sala del E7. Esta escalada con cuerda fija nos deja en una nueva sala adiaclasada que cruzaremos trepando y destrepando un gran bloque central, para encontrarnos ante un P65, dividido en tres tramos, R4, P17 y P44, separados por repisas. La instalación en fijo del R4, de estrecha cabecera, la encontramos en la pared derecha, y nos deja en una peligrosa repisa de arena y cascajo –cabecera del P17- que evitaremos por un pasamanos descendente que discurre por la pared izquierda y que nos acerca al descuelgue del pozo. Un desviador un tanto cabrón y que les costará lo suyo sobrepasar a las chicas, y en la pared contraria nos deja limpiamente ante la repisa del P44.
Aquí, nosotros bajamos los tres tramos de uno en uno ya que cayeron varias piedras en la instalación. Como mencionaba anteriormente las reuniones son pequeñas y la primera acrobática, pero al bajarlas de uno en uno no presentaron mayor problema. En la base del p44 con fuerte goteo, se abre la Sala de los Flujos, por donde discurre un pequeño cauce que se precipita por el p10, al que accedemos por cuerda sobre repisa hasta la cabecera en Y que nos baja a una sala que continúa por una estrecha diaclasa donde llegaremos a la cota más profunda de -235 m y que termina en un paso estrecho lateral a metro y medio del suelo sin pérdida. Parte de nosotros nos quitamos el equipo, ya que se engancha, sobre todo las lineas de vida. Superado el paso la galería se ensancha  y se colmata. Aquí también tomamos algo de comer. Veremos un catadióptrico a la izquierda y una cuerda ascendente también por la izquierda. Si vamos fijándonos durante la travesía no sólo esta balizada la ida sino también la vuelta. Este pequeño e4 nos sube a la Diaclasa de la Unión, una r12 instalada en fijo y unida por cuerda al anterior e4,  que nos hará sudar un poco. Aquí también subimos de uno en uno por la caída de piedras. Tiene una laja que impide el paso y que se sortea por arriba. Ya arriba y tras unos estrechos metros en horizontal llegamos a un mas estrecho p3 que bajaremos con el stop en la baga corta y usando la mano derecha para accionarlo con cuidado de no dejarnos la saca atrás. En su base y a unos escasos 5 metros a la izquierda hay un paso bajo formaciones que nos conecta con la gatera en rampa de acceso al p32 que nos lleva a la sala del Angel. Si continuamos recto, vamos aún más directos al pasamanos del pozo. La verdad es que yo tenía mis dudas en el paso y no tiene pérdida. Como en toda travesía, una vez que pinchas con la zona conocida, el cuerpo se relaja, así que un poco más adelante paramos para tomar otros pocos frutos secos y alguna barrita, beber algo de agua y aligerar de peso a Isa, que al final cargo con la saca más pesada. Fuimos progresando por la amplia galería de la Gran Vía que nos conduce al Delator, pasando por encima de la Sala de los Monitores. Observar que cuando vamos descendiendo hacia la galería con formaciones fósiles previa al Delator, ha desaparecido una bonita formación de aragonito que había en una zona de techo bajo por la que se pasaba (2013). Tomamos el Delator arrastrando las sacas con ganas de terminarlo y observamos a la salida la poca cantidad de agua que hay en la sala del Fisco, dejando a la derecha la sala del sifón de -258 que aún no hemos visto por no atrevernos a pasar el paso expuesto de la izquierda (Vira). A ver si algun alma caritativa nos pone un pasamanos. Continuamos por el camino balizado en dirección a la sala de los Alisios bajando su gran rampa, y llegando al pozo del Oso, atravesamos por el pasamanos en dirección a la salida artificial. Entramos a las 12 menos 10 y salimos a las 8 de la tarde. Hemos empleado 8 horas y 10 minutos exactos en culminar la travesía, sin ningún tipo de incidente. Nos hicimos la foto de rigor y empezamos el descenso. Al llegar al coche y como si nos estuviese esperando, hizo acto de presencia una lluvia que fue en aumento. Recogimos el otro coche y como no era tarde nos fuimos a tomar algo para hacer algo de tiempo hasta la cena. Del grupo de Tortosa no había llegado nadie. En Arredondo quedamos con un amigo de Isabel que estaba por la zona, nos tomamos algo y despedimos a Nano que se volvía a casa. Nosotros como suele ser habitual, nos fuimos a Bustablado a dar cuenta de una buena chuleta y mejor compañía. A la vuelta ya estaban todos los catalanes, con lo que estuvimos un rato de chachara comentado las distintas juegadas de cada grupo. Como juraba y perjuraba a lo largo de toda la travesía que sería mi última travesía, y mis amigos ya me conocen, quiero aprovechar para darles las gracias públicamente. Hemos formado un equipo especial, ya que como luego comentamos,  no siempre se da tan buena sincronía. A los que hacían esto por "primera vez" y estaban de examen, no solo están aprobados, sino que han sido sobresalientes. A los de siempre, que deciros, que no encuentro con quien estar mejor que con vosotros. Me ha encantado el grupo y su funcionamiento, así que quedáis emplazados para la siguiente (que yo no estaré, porque como ya dije me retiro).