martes, 4 de junio de 2019

Torca del Mostajo

Retomo el blog después de un tiempo de inactividad, debido principalmente a una lesión en el codo, para poder recordar a futuro esta bella cavidad, cuya boca ya habíamos visto hace tiempo, cuando buscábamos la Sima Picón, en el Sistema de Cubija, en la depresión de Matienzo. Las coordenas que tengo son 30T 450242 4796761 pero el Datum tengo duda si era el Europeo 50 o el WGS 84. En cualquier caso la boca no tiene pérdida ya que se sitúa a media ladera derecha de una pequeño monte y tiene los únicos árboles de la misma.

En esta ocasión el equipo lo formamos con Mar, Nandy, María, Sonia, que hacía tiempo que no nos podía acompañar, JM G Casanova, Moreno, Juanillo y yo.

El objeto de la salida, en un principio, era hacer la travesía de Sel del Haya - Cobijón, pero como las previsiones meteorológicas para el finde del 18-19 de mayo eran de bastante agua, decidimos cambiar para hacer Fresca y bajar por el pozo de la araña. El sábado llovía con ganas y encima el viento era bastante fuerte, por lo que al final después de varias opciones, decidimos ir a visitar la Torca del Mostajo. Para llegar allí, dado que habíamos quedado en el bar Coventosa, tuvimos que irnos hacia Arredondo y luego en la carretera que va a Ramales, desviarnos en Riva, para tomar dirección Matienzo, tomamos el primer desvío de la izquierda (CA-654) al Seldesuto. Antes, tomamos café en el bar que esta en el propio desvío y emprendimos camino de la torca. Como a 900 metros, nos desviamos por la pista asfaltada que está a la derecha y sigue bordeando la peña de el Naso. Pasamos por delante de la Cueva del Molino y como a unos 700 metros desde el desvío, nos encontramos otra pista asfaltada que sube a la derecha. Ascendemos este paso que nos lleva a un pequeño valle. Seguimos por esta pista como 1,5 kms. hasta la última casa. Poco antes de llegar a ella se pueden dejar los coches en un ensanche a la derecha, pero en esta ocasión fuimos hasta el final y el paisano, como siempre nos dio instrucciones para aparcarlos.

Subimos Mar, Juanillo, Moreno y yo para ir instalando la sima, mientras el resto esperaba en los coches, ya que aunque no llovía con tanta intensidad como en Asón, el viento hacia molesto el estar esperando fuera. Para subir, primero hay que ascender unos metros por la carretera que sube al puerto y desviarnos cuando veamos una valla de alambre a mano derecha. La vamos siguiendo por la afloración caliza en dirección a los arbolitos, trazando una diagonal ascendente. Nos llevo 15 minutos llegar, y una vez en la boca a eso de la 1 pm, tardamos lo nuestro ya que traíamos una cuerda de 25 m y la instalación la realizamos por la parte derecha, con lo que se nos quedó corta. Que si sube, que si baja, que si trae otra cuerda del coche, Nandy y Casanova, que no lo tenían muy claro por lo de las gateras, deciden abandonar y se van para el Ason. Al final, nos lleva un buen rato el tema de instalar el pozo. Para la próxima llevaremos una cuerda de 50 ya que conviene, si se instala por este lado, asegurarse en la pequeña rampa que da acceso al pocete final de 3 o 4 metros..

Una vez abajo nos saludan varias calacas de las vacas y caballos que allí han terminado sus días. Tomamos el camino de la derecha, dejando la amplia galería de la izquierda, que según la topo continúa unos metros y que a vista parece bastante concrecionada. Como nos guía More, seguimos por el balizado, ya que la cavidad está abundantemente concrecionada desde el principio. La galería va girando hacia la derecha hasta llegar a un pasamanos sin dificultad que bordea por la izquierda un pozo rampa. Terminado este, al poco encontramos un laminador con dos gateras, donde tomaremos la evidente de la derecha, y con suelo de arena. Esta gatera es bastante larga y estrecha, de unos 15 metros. Pasada la primera penuria, y después de unos cuantos juramentos en arameo de María, que se ha quedado enganchada, nos encontramos con otra zona balizada con bellas formaciones.  Continuamos por el balizado de la galería y siguiendo el conducto nos encontramos en una salita con una ventana a 2 metros con una cuerda fija de nudos y estribo para superarla, a la que alguno le costo más de la cuenta subir, a pesar de haber puesto un estribo adicional. Superado el resalte, y siguiendo el conducto evidente, nos lleva a la que sin duda es la gatera más penosa del recorrido. Como había dudas (yo creo que más era el miedo que otra cosa ya que sopla una corriente potente)  entro primero Juanillo, y por supuesto, en vez de tomar el desvío correcto a izquierdas se fue por la de la derecha. A saber como dio la vuelta. Ahora sí, tomando en la bifurcación el conducto de la izquierda y después de penar un paso más estrecho aún que todo el resto, conseguimos ascender a una galería que es una pasada. Salimos por una esquina de la sala y nos reciben las formaciones haciendo merecedora la visita. Seguimos por una galería muy concrecionada, dejando un pozo a la izquierda hasta el famoso pozo regado de 40 que no es más que una pequeña abertura disimulada a la izquierda un poco antes de un desfondamiento con cuerda que también se sitúa a la izquierda y que será nuestro final, ya que para pasar la gatera según indicaciones de nuestro guía, dejamos el material de progresión y las sacas en una salita que nos servirá de zona de descanso a la vuelta. Nos asomamos al pozo y no se puede ver nada ya que se entra medio en gatera. Apreciamos los dos profundos surcos en la roca que han dejado las cuerdas y posponemos el bajar en busca de la mítica wonderland para otra ocasión.

A la vuelta tomamos un refrigerio donde dejamos el material, y vamos saliendo poco a poco, desinstalando yo la sima y saliendo a las 19 pm. Hemos estado al final 6 horas, pero la verdad es que nos lo hemos tomado con mucha calma. Nos cambiamos ya prácticamente sin lluvia y nos vamos a tomar algo al bar de Matienzo, donde nos despedimos de Juanillo, y el resto nos vamos a Bustablado a cenar.

A pesar del mal tiempo, hemos podido disfrutar de una jornada de compañeros y cuevas estupenda, y poder volver a ver a Sonia que hacía ya mucho tiempo que no teníamos ocasión. Muchas gracias a todos por compartir estos momentos que en el fondo es lo que uno luego más se echa de menos.

martes, 29 de enero de 2019

Sistema Gándara Sala del Vivac

En esta ocasión, y después de un invierno de parón, salvo alguna sima de la zona Centro, por fin conseguimos organizar una salida consensuada con miembros del SCC y del Silex & Otros. En total somos unas 20 personas. La idea era hacer dos grandes grupos, unos iríamos a hacer la travesía de Torca la Sima - Vivac y otros irían por la entrada artificial hasta la sala del Ángel.

A medida que se acercaba la fecha, 26 de enero 2019, las previsiones meteorológicas iban empeorando por momentos, culminando el jueves en alertas rojas en los ríos Gándara y Asón, este último desbordándose finalmente en Ampuero y gran parte de su recorrido.

Al final, la gente, por unas cosas y otras, se fue dando de baja y finalmente quedamos 8 espeleos dispuestos a entrar. Descartamos Torca la Sima y nos centramos en un único grupo, con objetivo de llegar hasta el Vivac de los franceses, si la cascada de la sala del Ángel nos lo permitía, sin mojarnos demasiado.

Mar, Cache y yo, llegábamos temprano el viernes al albergue de Rocío , ya que estamos jubilados, y nos permitió darnos una vuelta de reconocimiento por la tarde. A medida que íbamos subiendo desde Ramales hacia Asón,nos iba sorprendiendo el caudal del río, que llegaba a inundar los prados de la entrada del pueblo. Espectacular ver este río en toda su potencia. Visitamos la cascada del Asón que estaba preciosa y sorteamos piedras de buen tamaño que han roto la carretera, así como pequeñas riadas que bajaban del costado izquierdo, en varias ocasiones. Nos acercamos a la cascada del Gándara que también estaba espectacular. A la bajada, en el restaurante Coventosa de Asón,  vimos la furgoneta del Capi (Sergio Estrada) y a Juanito Polarís (nombre de guerra del facebook de Ionel). Paramos para saludarlos y ya comentamos los planes para el sábado. Ellos también iban a entrar por Gándara para llegar a la sala de los Cristales, pero lo harían más temprano, así que acordamos que dejasen la cuerda del pozo de 40 y que a la vuelta la desinstalaríamos nosotros. 

Quedamos sobre las 10 am con los que venían de Santander. Después de comentar la jugada de los caudales y como podría afectar, viendo un día esplendido por delante, a eso de las 11, subimos para el aparcamiento. Al ir acercándonos ya se veía que los caudales habían disminuido considerablemente, cosa que agradecimos ya que seguro, nos mojaríamos menos. Los espeleos fuimos, Mar, Azucena,Fer, Julio, Nano, Juanillo, Cache y yo. Entrabamos a las 12,20 y saldríamos los últimos a las 22,00.


A medida que nos acercábamos al pozo del Oso, nos pareció que no había demasiada agua en suspensión y el ruido de la cascada de abajo no era tampoco significativo. Yo me esperaba mucha más. Nada más pasar el pasamanos, se había formado un gran charco que pasamos pegados a la pared por el lado derecho. Algunos no pudieron evitar llenar las botas de agua para el resto del camino.

Hicimos una visita al Jacuzzi, que tenia medio metro más de agua y seguimos al Delator, avanzando sin problemas hasta el pozo, que encontramos cambiado de la última vez, ya que ahora hay un largo pasamanos más arriba para evitar la rampa. Aquí se quedaron Fer y Azu,  ya que esta última no tenía mucha experiencia en verticales y prefirieron dar una vuelta por lo andado y luego salir tranquilamente. Los 6 que quedamos, pasamos el pasamanos hasta la cabecera. A los 5 metros de esta, hay que instalar un desviador corto (dinema) para evitar el roce de la panza. Un par de fraccionamientos más y ya estamos abajo. Dejamos al final de la cuerda un mosquetón como testigo de que estábamos abajo, aunque como finalmente sucedió era muy difícil no cruzarnos con los que iban por delante.

Descendimos los 3 pequeños resaltes, que nos dejaron ante un rumor creciente y una nube de agua en suspensión. A medida que bajábamos por las cuerdas que ayudan a destrepar la sala del Ángel, el estruendo de la cascada era iba en aumento, pero curiosamente, la vista se aclaraba, ya que imagino que por la corriente de aire, el agua en suspensión se iba hacia el pozo. Ya en las excéntricas, pudimos observar bien las dos cascadas, una por la izquierda que yo no había visto nunca y la principal que bajaba a plena potencia. En este punto empezaron a salir del agujero por donde continúa la travesía, Ionel, el Capi y otros dos espeleos, que volvían ya de la sala de los Cristales. Charlamos un rato con ellos. Sergio nos enseñó las fotos y nos dio luz con sus inventos para fotografiar la cascada. Nos comentaron que habían tardado 5 horas, del total de 7 que emplearían en realizar el recorrido ida y vuelta. Después de unas cuantas fotos más, y de quedar en Asón para devolverle las cuerdas a Ionel, cada uno a lo suyo. Nosotros bajamos la rampa para entrar en la gran galería Cruzille ,de bloques, que acabó conmigo a la vuelta. Al final de esta galería, y después de pasar por un puente que forma una monumental laja, nos metimos por un paso estrecho a la derecha arriba de los bloques, y que luego irá girando a la izquierda, que conecta con otra gran galería que cruza por encima al río Viscoso. Avanzamos por esta gran galería que parece el cauce de un antiguo río, donde escuchamos el agua en dos puntos, y llegamos al Vivac , que más parecen las chabolas de Soweto. Tomamos algo y vuelta, ya que habíamos hablado de llegar hasta el meandro, pero dadas las horas y que otras dos compañeras, María y Lucy, nos esperan en el albergue para cenar, decidimos dar la vuelta tranquilamente. Yo en esta ocasión, una vez llegado a la sala del Ángel, tengo que pasarle mi saca a Mar y coger la suya, ya que acuso seriamente el esfuerzo. Menos mal que me iré recuperando en los pozos al acompañar a Nano en la desinstalación. Cuando veo la topo de la travesía de Calígrafos-Gándara, de Pedrito y Antonio (y otros muchos) se me ponen los pelos de punta. 

Fuimos saliendo y el que me dejo pasmao fue Julio que cogió la iniciativa desde el principio y salió el primero. Se vino arriba, ya que conoce esta cavidad perfectamente y ha explorado en ella con los franceses. A veces la nostalgia de volver a los sitios nos da alas. El último en salir fui yo a eso de las 10 de la noche. Total 10 horas de actividad. Bajamos y nos cambiamos, corriendo hacia el albergue al que llegamos a eso de las 11,30 o algo más. No sin antes despedirnos de Ionel en Asón. Después de besos y abrazos con las chicas, Maria y Lucy y de contarnos las penas y alegrías, empezamos a cenar a las 12 y acabamos a las 2. Gracias a ambas,y a todos, ya que llegamos a mesa puesta. Espero que Rocío y su chico nos perdonen el follón.

El domingo volvió a cambiar el tiempo y nos despertó lloviendo con ganas. A pesar de todo, nos acercamos a Valle para ver la boca, donde Lucy nos ilustró un poco es arqueología de la cavidad. Nos despedimos y vuelta, que parecía que el tiempo auguraba nieve y nos quedaba subir los tornos y pasar el páramo, donde encontramos algo de nevisca. 

Otro finde especial con todos nuestros amigos, más ya, que compañeros de fatigas y dando gracias al tiempo por ese regalo de día.


miércoles, 18 de julio de 2018

Soplao Txomin IV

Recientemente la habíamos visitado, pero debido al alto número de participantes y las horas a las que empezamos a ponernos al lío, nos dieron las 5 de la tarde y estábamos aún en la cabecera del p110, y junto con alguna duda de instalación, decidimos venir en otra ocasión, incluso provistos de taladro.

Cada vez es más difícil cuadrar el poder salir todos junto, con lo que vamos aprovechando las ocasiones, aunque los participantes vayan cambiando. En esta ocasión,  el que podía era Pascual, así que como casi siempre Mar y yo tenemos disponibilidad, nos apuntamos a esta. También se apuntó Juanillo del SCC y ya teníamos equipo para bajar no muy cargados.

Con el cachondeo de facebook, conseguimos que también se viniese Ionel (Juanito Polaris) con lo que ya estaba el grupo completo.

Pascual, Mar y yo, nos alojamos en el albergue de Roció (antiguo de la federación española de espeleo), que ha quedado muy chulo, y además, al no tener ya gente arriba,  porque viven ellos, hay menos follón. Como la anterior vez, nos toco la habitación del acebo para los tres, con lo que de pm. No nos hemos enterado de nada los dos días que estuvimos. Os lo recomiendo ya que además de ser una chavala bien maja, el albergue esta genial y son 10 pavos.

Esta vez, si que si, habíamos quedado a las 9 en Lanestrosa para que no nos diesen las tantas y allí llegó el personal puntualmente al bar de Rosa, que era el único abierto. El paisano, más o menos de mi edad, nos contaba como había sido el pueblo en otros tiempos.

Con el café puesto, y un poco más abajo, tomamos la carretera con dirección al barrio de Sangrices, que sale a mano derecha según bajas de los Tornos y que tiene un cartel indicador de dirección a Carranza. A los 2 km entre los puntos kilométricos 64 y 65 existe una curva muy pronunciada a la izquierda, de la que parte una pista hormigonada que asciende hasta las faldas de la Peña Colorada y que seguiremos unos dos kilómetros hasta un desvío a la izquierda, por una pista de tierra en dirección a una casa y una furgoneta abandonada. Este será nuestro parking. Como Juanito vino con un 4x4, pudo seguir ascendiendo hasta la misma boca, que se sitúa al pie de un pequeño peñón fracturado. La entrada se llama la boca del Cuco (Datum WGS 84) 30T 465010 -4786178.

El nombre de Coto Txomin, es el nombre que se asocia a una mina de la que se extraía plomo (Galena) y zinc (Esfalerita), que como nos contaba el dueño del bar, dio vida a este pueblo y lo llenó de gente en otros años no tan lejanos.

La característica principal para nosotros, es que esta mina pincha varios soplaos, y entre ellos, el de la Txomin IV, que contiene una serie de formaciones de aragonito de gran pureza y belleza en su sala Blanca.

Entramos a las 10,10 am en la bocamina siguiendo a Ionel, y al poco de entrar nos desviamos a la derecha por una pronunciada rampa con piedras sueltas que resulta evidente por su uso y donde nos tuvimos que agachar. Una vez abajo, tomaremos camino de derecha por una galería de mina cómoda sin complicaciones hasta una gran sala que habrá que remontar por la izquierda ya que la galería principal se encuentra derruida, subiremos un poco hasta unas marcas verdes de altura que dejaremos a la izquierda y volveremos a bajar a la galería que traíamos. Decir que prácticamente todo el recorrido salvo la rampa inicial está marcado con una flecha violeta, pero indicando la salida. Seguiremos la galería principal dejando a derecha e izquierda pasos que están o bien bloqueados o bien con alguna indicación de que por ahí no es. Por el camino observaremos como la esfalerita de un color caramelo , rezuma por las paredes. Llegaremos a una bifurcación en Y donde tomaremos el camino de la derecha y seguiremos un rato por esta galería rectilínea hasta un agujero amplio a la izquierda que asciende hasta el soplao y la cabecera del pasamanos que tendremos que instalar, ya que no hay nada instalado salvo  algunos parabolt con cadena de 3 eslabones y alguna chapa fija. Salimos al soplao arriba del todo casi pegando a las banderas que bajan del techo. Desde ahí y a mano derecha se encuentra sobre un bloque el primer parabolt con eslabones, donde empieza la instalación del pasamanos descendente. El equipo de instalación lo forman Ionel y Pascual. Utilizaremos una cuerda de 60 m de 8,5, así como maillones para los eslabones o mosquetones pequeños. Unos 6 fraccionamientos hasta el p20, dividido este, en dos tramos, el primero de unos 4 metros, que nos deja en una cómoda repisa de unos 3 metros que nos lleva a la cabecera del segundo tramo (p16) y que nos deja en el fondo del pocete, para lo que habremos empleado 1 hora. Desde aquí, pasamos por un pequeño gour y una colada en rampa que nos precipita al p110. La vista desde este punto acojona un poco. Para el pozo y según la instalación de Ionel, que ha bajado ya 5 veces con esta, usaremos una cuerda de 100 m y una de 50 m. Nosotros bajamos por la colada rampa por el lado izquierdo de cara al pozo, donde fraccionamos un par de veces, para a los pocos metros, irnos a la derecha hacia la cabecera del primer fraccionamiento de la gran vertical, que se encuentra algo incómodo en el techo, sobre un gran bloque resquebrajado. Menos mal que aquí Ionel tuvo la precaución de dejarnos un estribo para desanclarnos, ya que el desplazamiento hace que te cueste un poco. Desde aquí bajamos a otro fraccionamiento a unos pocos metros y que tiene un pequeño roce sobre una colada, donde se monta una nueva cabecera.  Se continúa hasta el siguiente fraccionamiento, a pocos metros también, desviando en este un poco a la izquierda para buscar una mejor verticalidad y montando un poco más abajo una mosquetón sobre chapa para pegar la cuerda a la pared con el fin de llegar al próximo fraccionamiento, que se encuentra unos 20 metros más abajo (todo esto de cabeza más o menos) . El tema tiene su importancia, ya que si lo haces por la caída de la cuerda te separas de la pared y te vas a tiradas muy largas. Se fracciona unas 3 ó 4 veces en tramos no muy largos y se va al último que te deja sobre un volado de unos 25 metros. A medida que bajamos, les pedí a los chicos que iban delante que nos diesen un poco de luz y así poder admirar el soberbio pozo, que si bien no vale tanto como la sala, es otra de las maravillas del soplao. Un pozaco en toda la regla. Estábamos abajo en 2 horas 30 min.

Una vez en la base, nos reagrupamos y empezamos a subir una rampa de bloques a mano derecha mirando a la pared por la que bajamos, y que nos lleva a una esquina al final de dicha pared, donde, entre coladas y una estalactita blanca preciosa, pasamos hacia la cabecera del p18, fraccionado, además de poner un desviador. Es un poco engorroso. Para la ocasión usaremos una cuerda de 20 m de 8,5.

Una vez en la base, vamos bajando por una especie de gatera entre bloques hasta el paso de la grieta, un paso chulo que parece un portón entreabierto y que es más ancho cuanto más abajo te pones, ya que por arriba no cabe la cabeza.

Salimos de las estrecheces, para empezar a flipar en colores (en color, más bien), por aquí y por allá las manchas blancas puras empiezan a hacer su aparición, formaciones cristalinas de aragonito, excéntricas, total. Bajamos entre formaciones de un blanco Ariel, hasta una gran sala que remontamos por una colada nívea y que desgraciadamente ya no lo es tanto debido a que es el único paso hacia la sala. A la derecha un laminador cuajado de excéntricas que como bien dice Ionel, no tiene nada que envidiar a las del Soplao, unos techos plagados de formaciones impecables. Seguimos bajando un poco hasta la estrella y el premio gordo. La estalactita concrecionada con flores de aragonito y excéntricas, que dejamos para la vuelta después de un buen vistazo. Bajamos al fondo de la sala donde hay un pequeño lago y remontamos por la izquierda del mismo hacia otro aún más bonito y flipante. Arriba un rincón de ensueño donde el agua toma un color turquesa y esmeralda entre un blanco absoluto. Nos tiramos más de una hora haciendo fotos. Tomamos un poco de agua y alguna barrita y vuelta tranquilamente.  El equipo de desinstalación lo formamos Pascual y yo.

Poco a poco vamos subiendo sin incidentes, y  con algún apuro en la desinstalación de la cabecera del p110, debido principalmente, a la mala posición y al peso de las cuerdas. Aquí hay que ayudar al que desinstala aliviándole del peso para que pueda maniobrar.  Recuperamos la cuerda de 100 desde arriba con la ayuda de una polea y seguimos ascendiendo poco a poco. Al final, el pasamanos nos retraso un poquito y el equipo de cabecera salió antes, por lo que, después de alguna duda y alguna vuelta, conseguimos salir los desinstaladores. Comentar como dije antes que la salida se encuentra balizada con marca violeta nueva y en la sala grande hay que hacer caso a la marca que dice para abajo (ahí es donde dudamos).

Ya todos fuera, a las 6,15 pm, Ionel nos ofreció una bebida fresca que agradecimos sobremanera, y empezamos a bajar al coche. Como no puede ser de otra manera y en todas las ocasiones que hemos visitado este año la zona, nos agasajó el tiempo con una tormenta mientras nos cambiábamos, empapándonos.

Paramos en Lanestrosa para tomarnos algo con Juanillo, que había dejado allí su coche y quedamos con Ionel en Bustablado para dar cuenta de una buena chuleta en casa de Evaristo.

Esta vez, con una sonrisa de oreja a oreja ya que la actividad verdaderamente ha merecido la pena. Los compañeros, como siempre, inmejorables y esto sigue, aunque habrá que ir pensando en hacer más suaves, al menos para mi.

sábado, 30 de junio de 2018

Cueva de Fuentemolinos

Esta vez, la visita se convierte en multitudinaria, ya que vamos gente de 4 grupos distintos de espeleo, y seremos 13 los participantes. Tenemos que entrar con Sergio, de Beloaventura, que como siempre se ha portado fenomenalmente con nosotros, ya que la cueva está en proceso de regulación y se deberá entrar con un guía de conservación.  Esta vez, además de llevar a unos buenos compañeros y amigos a conocer la cavidad,  intentaremos despejar las 2 incógnitas que nos quedan de todas las visitas realizadas. La primera que aunque sencilla, nosotros no habíamos podidos despejar, es la comunicación entre el segundo y tercer piso, y en segundo lugar, localizar una galería que hace mucho tiempo, en una visita vimos pero que después hemos sido incapaces de localizar, y que después, la identificaríamos como la galería del Bosque. Para esta tarea, nuestro buen amigo Lorenzo  me estuvo instruyendo por teléfono de donde se encontraban los pasos, especialmente el del bosque.

En esta ocasión, los espeleos somos, por parte del SCC, María, Lucy, Ari, Julio y Nano. Por parte del Silex, Mar, Nandy, Ana, JMG Casanova y yo, y como miembros de otros clubs, Isa, Alfredo, Dani y el Jipi. El mas jovencito, Dani, con 15 pero en plena forma y funcionando como el primero.

Quedamos con Sergio a las 11 am a la boca y empezamos a entrar a eso de las 12 más o menos. Decir que como la cueva se visita en multiaventura llevándola Sergio, se encuentra en su totalidad instaladas en todos sus pasos y no hace falta nada más que unos escarpines y el equipo personal de progresión vertical.

En esta ocasión, y dado el elevado número de participantes, intentamos hacer el río, segundo piso, tercer piso y bosque en una casi circular. Al final, como suele pasar, el grupo se va disgregando en pequeños grupos de 4 ó 5 espeleos. 

Al estar toda la cavidad instalada, no tuvimos problema en subir primero hasta el segundo piso, previo disfrute visual del primero y su curso activo, con  su precioso cañón excavado en pudingas y repleto de formaciones. La cavidad como ya la he descrito en otras ocasiones para su localización, no tiene perdida, ya que hay que seguir la salida hacia las minas que parte de Puras de Villafranca. A la boca de la misma hay un cartel explicativo con las normas.

Siguiendo las cuerdas en el segundo piso, llegamos hasta la chapa en el suelo de una colada,  donde lo dejamos la última vez que visitamos este piso. Como por aquel entonces no había cuerda y sabiendo que el paso se encontraba por allí, nosotros descendimos hasta el primer piso sin conseguir el objetivo de subir al tercero. En esta ocasión vimos claramente el pasamanos en pared derecha que a modo de quitamiedos nos lleva por unos preciosos metros suspendidos sobre la galería del río, hasta una cuerda ascendente para superar una chimenea de unos 5 o 6 metros y ahí estamos ya en la galería del tercer piso. Avanzamos por la izquierda para descolgarnos por una cuerda con nudos sobre una colada un par de metros y llegar a la bifurcación de cuerdas que nos llevarán por la izquierda a la rampa de bajada al primer nivel y curso activo, y la de la derecha que nos remonta hacia la galería principal del tercer piso. Aquí hay una zona con carteles de precaución y donde se nos pide que nos quitemos el material susceptible de romper. por lo que dejamos las sacas y el material de progresión vertical y nos colamos por el estrecho paso descendente entre formaciones para encaminarnos a la sala del Lago. Esta es la zona más bellamente concrecionada hasta ahora, donde nos maravillan las excéntricas con sus tonalidades, la “sierra” que cuelga de la pared derecha y la vista del Lago, que en esta ocasión cubre por completo la sala. Valoramos el pasar, pero decidimos que mejor no, dejando alguna zona que hubiese merecido la  visitar para otra ocasión en que el nivel del agua nos permita pasar sin ensuciar.

En la sala donde dejamos el material, tomamos un refrigerio y como somos muchos y algunos ya van teniendo frío, iniciamos el descenso al curso activo por el pozo rampa, para luego remontar unos metros y subir por la derecha en un derrumbe para coger la cuerda que nos permite remontar el bloque que cae a modo de rampa hasta el cauce activo. Una vez arriba, por la derecha hay una gatera cómoda que se estrecha al salir a una chimenea de unos 5 o 6 metros, con una estalagmita central  y que se supera por una cuerda, o bien mediante una escala metálica, aunque esta no nos permite subir hasta arriba del todo, teniendo que engancharnos nuevamente a la cuerda hasta alcanzar una galería recta, de menores dimensiones y perpendicular al curso activo (aqui hoze yo por el recuerdo, que la galería era paralela al río, estando equivocado), que es la galería del Bosque, que no siendo tan bella como la anterior merece la pena visitar.

Prueba superada ya que se han podido despejar las dos “incognitas” y contentos vamos saliendo en pequeños grupos. Al final son casi las 7 pm cuando terminamos de salir los últimos. Unas cervecitas en el aparcamiento y vuelta para el albergue, que como para el día siguiente tenemos previsto hacer Covanegra, es en Santelices (Chuchi). Por el camino y cerca de Ojo Guareña, pararemos para reponer las proteínas perdidas con un buen entrecot, y entre risas, fotos y más risas, pasamos la noche de San Juan a nuestra manera. Como siempre, lo mejor, la gente y  nuestra pasión.


martes, 19 de junio de 2018

Torca de los Morteros - Galería Alberto

Para esta singular jornada, que teníamos pendiente después de varias visitas a la cavidad, habíamos ido preparando un día que pudiéramos cuadrar los históricos del club y que por una razón u otra, hasta la fecha, no había podido ser. A pesar de la intención, al final, se nos cae Pascual, después de tenerlo todo preparado, con gran pesar para todos ya que la hubiese disfrutado.

Los espeleos que vamos a realizar la visita somos Mar, Isabel, Moreno, Nano y yo. La fecha elegida, este pasado sábado 16 de junio.

Para la actividad, pernoctamos en el albergue juvenil de Espinosa de los Monteros, a buen precio y con buenas instalaciones. Como llegamos relativamente pronto, nos fuimos a tomar algo a Espinosa, que estaba en la calle, viendo al España-Portugal. Además vimos a varios militares vestidos de gala con el uniforme de la guardia real, que nos llamó la atención. Al poco vimos en un bar un cartel que informaba que este día era la fiesta de los Monteros Reales, cuerpo del Rey fundado en el 1006 en esta localidad y que es el más antiguo de Europa. Cenamos de bocata y a la cama. A las 9,30 se incorporó Nano que viene directo de casa, al estar a 1,30h. Antes de salir, y en las inmediaciones del albergue, preparamos las sacas con el fin de llevar todos el equipo repartido, ya que la jornada se prevé larga y dura. Preparado el equipo y con el café de rigor en Espinosa, nos vamos para el puerto de la Sía. Tomamos la BU-571 hasta el pk 5,55 donde nos desviamos a una pista empedrada que sale un poco a la izquierda, hasta llegar al parking (Datum WGS84 30T 452271 4777308).Dejamos los coches y nos cambiamos. La temperatura es excelente y el cielo esta algo nublado y con jirones de niebla, que nos facilitará la aproximación. Esta vez y para desgracia nuestra no llevamos los gps, pensando que conocemos el camino de sobra. Craso error, ya que al ascender por la rampa del bosque de hayas que da al farallón, en vez de seguir paralelo a este, subimos aún más pasando al otro vallecito. Palizón de 2 horas y destrepe complicado hasta la boca (Datum WGS84 30T 451585 4777409). Conveniente seguir las indicaciones y puntos del Club Viana para evitar este desgaste innecesario que luego necesitareis. 

La instalación correrá a cargo de More, con el apoyo de Nano. Empezamos a la 1,45 p.m. con la primera saca. Será importante tener en cuenta las sacas y su numeración para luego salir igual. Para el primer P25, usamos cuerda de 45 ya que lleva una pequeño pasamanos hasta la vertical. Fraccionaremos un par de veces. A tener en cuenta el primero de la vertical porque hay que llevar chapa sin tornillo y una tuerca de 8 porque se me cayó al desinstalar.
Una vez abajo, estamos en el primer piso de la Torca. Si miramos hacia arriba disfrutaremos del bonito pozo doble, obscuro y lavado. Merece la pena la visual. Nos agacharemos para progresar por la derecha de espaldas a la cuerda e iremos bordeando una amplia sala. Seguiremos los hitos para tomar la gran galería a derechas, por donde destreparemos con cuidado y ya abajo, tomaremos el camino de la izquierda. Por la derecha y subiendo una gran rampa se va hacia el segundo piso bordeando los grandes pozos.

Una vez metidos es el meandro, destreparemos una rampa incómoda de 4 metros para la que usamos una cuerda de 10. Avanzamos y nosotros instalamos un pequeño quitamiedos en un paso desfondado para lo que usamos una cuerda de 5 m. Seguimos avanzando por el antiguo cauce del agua por donde ahora solo circula aire frío y bajamos el p8 con cuerda de 10 m ya que instalamos arriba el primer anclaje. Al poco y siguiendo el cauce (no hay perdida alguna) este se precipita a una gran galería donde bajaremos el p9 para el que usamos una cuerda de 23 m.

Este pozo nos deja en el segundo piso de la Torca y agradecemos salir del meandro, ya que la temperatura es algo más cálida aquí abajo. Progresamos a izquierdas por la gran galería en dirección al p120 (en la anterior visita lo pasamos en quitamiedos por arriba), pero no llegaremos a el. A mitad de camino, veremos una gran ventana a derechas, que no es descendible, continuaremos un poco más adelante hasta una marca catadióptrica que se encuentra abajo a la derecha y que marca el paso por una estrecha galería que nos deja en la Encrucijada. Nosotros seguiremos por la izquierda y lo evidente, hasta la cabecera del p30. Poco antes y en una zona concrecionada tomaremos algo de comida de ataque y beberemos un poco. Aquí Mar y yo nos pondremos un polar adicional y una braga térmica ya que la espera acumulada nos ha dejado fríos. Nano sufrirá un poco. Conviene ir bien abrigados ya que la espera en la instalación es larga. Yo para el evento lleve camiseta termina, mono interior y finalmente tire del polar. Para la vuelta nos quitamos el polar.

Instalamos el pozo por la derecha con un pequeño pasamanos y varios fraccionamientos, los últimos en pared contraria. Para este pozo usaremos una cuerda de 50 de la que restará poco más de 1 metro y medio.

Una vez en el fondo del cañón, proseguimos por la galería que gira a izquierdas, hasta ver una cuerda verde fosforito nueva que sube hasta la ventana a 13 metros suspendida y que da paso a la continuación de este ramal de la cavidad. Vamos subiendo y nos vamos quedando en la pequeña repisa de esta, con espacio para 3-4 personas, para de seguido, bajar el p24, que no descenderemos en su totalidad, ya que a 16 metros, tomaremos la galería de continuación situada a la derecha según descendemos, mediante un anclaje en natural y péndulo en rapel guiado hasta la pared de ella, remontando una rampa de arena. Para este pozo y péndulo, se usó una cuerda de 40 m.

Una vez en esta galería descendente, nos iremos a pared contraria (izquierda según se baja) para preparar la bajada del siguiente p17, para el que usamos una cuerda de 25 que se nos quedó pequeña y hubo que hacer un nudo a unos 10 metros del final, en una zona cómodo de rampa. Recomendable una cuerda de 35 o 40.

Una vez en la base progresamos por la gran galería que se vuelve a desfondar a izquierdas en lo que parece un gran pozo, del que nos encontramos en su final, ya que será sólo un escalón de 8 m. Pero como el anclaje de la cabecera se encuentra en la pared distante, usaremos una cuerda de 18 m. Aquí conviene utilizar un quitarroce para la arista del escalón. Una vez en su base tomaremos a derechas y por abajo, una especia de pequeño meandro de arena que bordea la sala y ascenderemos unas rampas empinadas, hasta otra descendente en la que instalaremos cuerda de 15 m. La rampa acaba en la cabecera de un p14. Para este pozo usamos una cuerda de 25 m.

Una vez en la base, continuamos por lo “evidente” a través de una sucesión de rampas de arena descendentes y enlazadas en lo que es una galería “estrecha” en relación a lo que traíamos y que nos dan la sensación de profundizar mucho. Bajando estas rampas llegamos a -200 y en la última que desciende a la cabecera del p5, paramos y recapitulamos. Hasta aquí hemos empleado 8 horas y revisando el material restante, si bien tenemos cuerdas para acometer lo que nos queda, los mosquetones y chapas van a ir tan justos que puede que no lleguemos a alcanzar la galería.

Dado el tiempo empleado y la posible insuficiencia del material, con pena y alegría, nos ponemos a comer, para desde aquí darnos la vuelta. Nos han faltado el p5, la rampa del Tobogán y el pozo rampa del Caracol para llegar, unos escasos 100 metros, pero esto es así. Hemos usado mas de 60 mosquetones y chapas y la pena es no haber llevado papel y lápiz para concretar toda la instalación.

Iniciamos el regreso alternándonos en la desinstalación More y yo y para la que emplearemos 6 horas. Volvemos tranquilamente sin ningún contratiempo y quito la última chapa a las 4 a.m. bajo un cielo estrellado precioso y una temperatura magnífica. Hay que resaltar el tema de la temperatura y llevarlo previsto ya que se puede pasar mal.

Bajamos sin pérdidas en menos de 1 hora y estábamos llegando al albergue a las 5,30 o algo más. Algunas se ducharon y comieron, otros nos fuimos directos a la piltra para aprovechar cada minuto. A eso de las 9,30 desayunamos los últimos y vuelta para casa.

Una jornada de las buenas, que no se olvidan, para mi dura, pero que ha merecido la pena totalmente.Los compañeros inmejorables.Los esfuerzos compartidos y el equipo sincronizado. Muchas gracias por darme esta posibilidad de seguir disfrutando de lo que más me gusta. 

jueves, 12 de abril de 2018

Cueva de la Vallina - Porrua

Como continuación del relato anterior, y de nuestra visita a la zona de Llanes en Asturias, en esta pasada semana, fuimos a visitar la Cueva de la Vallina (WGS84 30T 353775  4807940), cercana a la población de Porrua. Comentar que esta zona tiene próximo además del Pozu El Fresnu, la travesía de el Cuevón de Pruneda. 


Nos levantamos en el camping del Río Purón, después de pasar una noche tormentosa que en varias ocasiones nos despertó por la fuerza de la lluvia al caer. Desayunamos con brownie especial, (así estaba alguno por la mañana) y además del pastel de chocolate de María y las corbatas gigantes de Nano (yo puse el morro). Compuestos nos dirigimos hacía Porrua, ya que habíamos quedado a las 10 en la entrada del pueblo, en el parking de un hotel con Juan , Julio, Mirella, Nandy y JM.


Como no podía ser de otra forma y constante durante todo este otoño-invierno, estaba lloviendo.


Pero Juan lo tenía todo previsto, ya que nos encaminamos al lavadero antiguo del pueblo (30T 353902 4808003) con fuente incluida, donde dejaríamos los coches y además nos serviría de refugio para cambiarnos. La pena es que había estado anegado de agua y lo que había era más barro que otra cosa, pero nos sirvió.



Fue cosa de cambiarnos y al poco dejo de llover. Esta si que si fue una romería y contentos empezamos el pequeño ascenso a la colina donde se sitúa la boca, a unos 150 metros más arriba.



Fuimos accediendo poco a poco por la pequeña boca a la cueva que al poco se empezo a ensanchar notablemente. la cavidad tiene un desarrollo de 2000 metros y 2 niveles. Los dos únicos puntos de esta visita que pueden requerir una cuerda de apoyo, para la subida, son un pequeño resalte casi al inicio y otro en la bajada al río, ya que la rampla es especialmente resbaladiza. Con dos cuerdas pequeñas es suficiente (10 m).

A la cavidad se accede por dos bocas de escasas dimensiones y próximas, y no tengo idea por cual entramos. Al poco de arrastrarnos se sale a una galería grande que desciende a la derecha hasta llegar a una pequeña sala con una bonita columna blanca en medio. Continuamos por la parte inferior por una galería cómoda hasta llegar a una colada que cae unos 3 metros y que equiparemos, más para subir que para bajar. En esta sala hay varios caminos. Abajo del resalte se puede subir una rampa entre coladas hasta llegar a una ventana con cuerda que desciende a un conducto que bypasea la rampa, según nos contó Juan. Lucas la descendío y a poco se quedo allí, ya que subimos juntos y yo me fui convencido de que volvería por la rampa, pero no encontró el paso y le costó lo suyo remontar la cuerda, ya que no llevábamos aparatos y los pasos de estribo estaban diseñados para bajar. Al fondo a la izquierda hay una pequeña gatera que conduce a una serie de galerías laterales a la principal y que luego tomaremos para volver. Nosotros seguimos lo evidente hasta llegar a la galería Principal, de grandes dimensiones. La cavidad tiene muchas opciones y ramales, menos mal que nos hizo de guía Juan, que se la conocía a la perfección, ya que tiene su complejidad, encontrándose la mayor parte de su desarrollo  en todas las variantes que tiene. Nosotros seguimos lo evidente y de frente, conectamos con una galería muy amplia que se presenta perpendicular a la que traemos y que tiene unas bonitas columnas al fondo. Esta galería a la izquierda se amplía formando la Sala de los Peines , llamada así por su magníficas excéntricas en forma de peine, donde hicimos unas cuantas fotos. Continuamos hacia la derecha descendiendo a través de un caos de bloques por la izquierda (otros entre ellos, por la derecha) a la Sala l'Arenal de piso de arena y arcilla, donde hay un pequeño sifón (-33). De vuelta hicimos un bypass descendiendo una rampa de pequeños bloques para al poco ascender por una galería más reducida perpendicular a la bajada y que sale por una pequeña gatera ascendente a la galería principal. Ojo con la cavidad que es laberíntica. Una vez reunidos, un grupo decidimos visitar el sector de la Galería del Ríu. Dejo este enlace, que me ha servido para aprovecharme de ellos y refrescar mi memoria. Pido perdón por si he copiado en alguna ocasión literal el texto, pero ya mi memoria falla. Aquí describen a la perfección la cavidad ya que son uno de los grupos que la exploró y topografió.(http://manangassoterranas.blogspot.com.es/2012/12/cueva-la-vallina.html ). Como digo, nosotros accedimos a él desde cerca relativamente de la cuerda del primer resalte .En la topo parece que es el acceso Norte. Bajando por un conducto descendente entre formaciones unos y otros más a la izquierda, por otro similar, con un pequeño destrepe de 1 m,  nos dejó en una sala en rampa de amplias dimensiones que se precipita al cauce del río por otra más pronunciada de unos 3 m que hay que instalar sobre un natural en pared derecha, ya que el barro impedirá subirla. Primero remontamos el río por una galería cómoda pero no muy grande sorteando el agua en algunos casos por pasos a rastras sobre arena fina hasta que Julio nos dijo que se cerraba a unos 50 metros más adelante. Retomamos el ramal descendente del agua saltando por un resalte cómodo, ya que el agua se pierde por la izquierda. Volvemos al poco a conectar con ella y vamos avanzando por una galería de techo bajo sorteando el agua que va por la derecha, hasta un pequeño aporte que baja por la izquierda. Unos metros más en un laminador lateral el río se sume y nos damos la vuelta. 
 
Salimos todos sin incidente alguno, salvo algún patinazo y culazo en la bajada y nos cambiamos en el lavadero que tiene la ventaja de la fuente para limpiar nuestras botas, ya que íbamos de barro bien surtidos.

Una vez todos cambiados, nos fuimos a degustar un cachopo brutal, en mi caso compartido con Mar, de cecina y queso de cabra, en Casa Piney, Colombres.

Nos despedimos de Juan hasta otra y nos fuimos a subir a Peña Tú para bajar el cachopo y  sobre todo ver al ídolo rupestre de la edad del bronce, grabado sobre el peñón de la cima. Una línea ley perceptible pasa por ese lugar, donde por supuesto, nos hicimos mil fotos. A la vuelta al parking, nos despedimos de de Mirella, Nandy y JM hasta el domingo,  para visitar la cueva del Pindal. Pero esa ya, es otra historia.





domingo, 8 de abril de 2018

Pozu El Fresnu - El Mazucu

Para estas fiestas de Semana Santa y con gran antelación, habíamos preparado una salida con nuestros compañeros cántabros y Ana y Alfredo Lucas, para visitar cavidades asturianas por la zona de Llanes. Agradecer lo primero a María su organización y paciencia, y a Lucy por la gestión de la reserva de la cueva del Pindal. Los 4 de Madrid, a saber, Mar, Ana, Alfredo y yo llegamos al camping de Llanes, lugar de pernocta a eso de las 2 así que comimos un poco a la espera de parte de los que venían de Santander (María y Nano). El resto del grupo se incorporaría de distintos sitios en El Mazuco.

El programa de actividades se iniciaba con la visita el viernes 30 por la tarde al Pozu del Fresnu, en el Mazuco, entre la Sierra de Peña Villa y  la Sierra de Cuera, a 13 kms de Llanes por la LLN-7.

Nosotros creo que entramos por Celorio- Porrua LLN-8. Una vez en el pueblin que dicen que se come estupendamente, y que en esta ocasión estaba a tope ya que es pequeño y no hay sitio para dejar el coche, avanzamos atravesando el pueblo hacia el bar Roxin para reunirnos con Lucy y Ari por un lado y Nandy y JM G Casanova por otro. Al grupo se nos añadió el hermano de Ana, compañera de María.

Ya conformado el grupo salimos del bar y tomando la primera calle amplia a la derecha entramos en una miniplaza de la que cogimos el camino de la izquierda que va en dirección a las Llastrias (30T 350001 4804839). Seguimos el camino unos 290 metros hasta una intersección que tomamos a la derecha (30T 349953 4804583), y por esta y en linea recta unos 270 metros encontramos el joyu (WGS84 30T 348696 4804539) Aparcamos un poco mas adelante.

Nos preparamos como si de una procesión de semana santa  se tratara y pal pozu. Por parte de las chicas, Mar, Ana, Nandy, María, Lucy, Ari,  y por parte de los chicos, Nano, el hermano de Ana que no me acuerdo de su nombre, JM G Casanova, Alfredo y yo. El que instaló fue Alfredo. La instalación se realiza por una rampa que se toma próxima a la puerta de la valla. El parabolt de cabecera en fijo se sitúa en pared bajando un poco por la rampa. Nos encontraremos un par más de estos parabolt de 10 instalados pero nosotros añadimos una chapa en el penúltimo fraccionamiento para mayor comodidad. Se baja este primer pozo rampa encañonado de unos 25 metros cómodamente ya que tiene apoyos para fraccionar y nos deja sobre unos troncos y bajo una pequeña cascada de la cual hay que salir corriendo. La cavidad tiene desarrollo a ambos lados, siendo una pequeña sala la que hay detrás de los troncos, que no visitamos. Tomando la galería principal,al poco encontramos ya una bifurcación. Como Alfredo ya había visitado la cavidad, estuvimos intentando recordar donde se encontraba la rampa de unos 20 metros que hay que bajar, pero al final tomamos la otra variante, la de la izquierda por ser más evidente y que nos deja en un balcón sobre la sala de la fotografía, y nunca mejor dicho ya que es en esta sala donde tomamos la referencia para visitarla de la foto del compañero Adrián. Desde esta especie de balcón se desciende hacia una columna que tiene una cuerda rodeándola con un eslabón desde donde se inicia la bajada a la sala. Este pozo rampa de unos 20 metros nos deja a media colada que tendremos que ir destrepando por la diagonal otros 20 metros hasta llegar al fondo de la gran sala. Desde aquí y de forma circular rodearemos por la izquierda ascendiendo hacia la la zona de las maravillas que es junto con la zona de gours o sala de los patinazos, Alfredo, Ari y yo nos metimos entre formaciones por un pequeño conductos lleno de murciélagos ya que era una zona diferencial en humedad y calor, hasta llegar a una pequeña sala con una bella formación desmerecida por el barro que colmató en algún momento dicha sala. Al fondo y aunque no creemos que fuese suya, una pintada en barro que rezaba Capitán y la fecha que no recuerdo.

De vuelta a la sala de las maravillas hicimos muchas fotos y especial mención a la zona de gours que aunque no todos tenían agua, es una parte especialmente bonita de la cueva.  Bajamos por una rampa llena de ellos hasta llegar a la base donde dejamos la cuerda, evitando así la trepada resbaladiza anterior que nos dejó en el fondo de la sala.

Subimos todos sin contratiempos y empleamos unas 5 horas de disfrute en ver completa la cavidad. Al final bajamos al Roxin donde repostamos líquidos y de vuelta al camping, donde cenamos y a dormir que al día siguiente nos tocaba la cueva de la Vallina.