martes, 19 de junio de 2018

Torca de los Morteros - Galería Alberto

Para esta singular jornada, que teníamos pendiente después de varias visitas a la cavidad, habíamos ido preparando un día que pudiéramos cuadrar los históricos del club y que por una razón u otra, hasta la fecha, no había podido ser. A pesar de la intención, al final, se nos cae Pascual, después de tenerlo todo preparado, con gran pesar para todos ya que la hubiese disfrutado.

Los espeleos que vamos a realizar la visita somos Mar, Isabel, Moreno, Nano y yo. La fecha elegida, este pasado sábado 16 de junio.

Para la actividad, pernoctamos en el albergue juvenil de Espinosa de los Monteros, a buen precio y con buenas instalaciones. Como llegamos relativamente pronto, nos fuimos a tomar algo a Espinosa, que estaba en la calle, viendo al España-Portugal. Además vimos a varios militares vestidos de gala con el uniforme de la guardia real, que nos llamó la atención. Al poco vimos en un bar un cartel que informaba que este día era la fiesta de los Monteros Reales, cuerpo del Rey fundado en el 1006 en esta localidad y que es el más antiguo de Europa. Cenamos de bocata y a la cama. A las 9,30 se incorporó Nano que viene directo de casa, al estar a 1,30h. Antes de salir, y en las inmediaciones del albergue, preparamos las sacas con el fin de llevar todos el equipo repartido, ya que la jornada se prevé larga y dura. Preparado el equipo y con el café de rigor en Espinosa, nos vamos para el puerto de la Sía. Tomamos la BU-571 hasta el pk 5,55 donde nos desviamos a una pista empedrada que sale un poco a la izquierda, hasta llegar al parking (Datum WGS84 30T 452271 4777308).Dejamos los coches y nos cambiamos. La temperatura es excelente y el cielo esta algo nublado y con jirones de niebla, que nos facilitará la aproximación. Esta vez y para desgracia nuestra no llevamos los gps, pensando que conocemos el camino de sobra. Craso error, ya que al ascender por la rampa del bosque de hayas que da al farallón, en vez de seguir paralelo a este, subimos aún más pasando al otro vallecito. Palizón de 2 horas y destrepe complicado hasta la boca (Datum WGS84 30T 451585 4777409). Conveniente seguir las indicaciones y puntos del Club Viana para evitar este desgaste innecesario que luego necesitareis. 

La instalación correrá a cargo de More, con el apoyo de Nano. Empezamos a la 1,45 p.m. con la primera saca. Será importante tener en cuenta las sacas y su numeración para luego salir igual. Para el primer P25, usamos cuerda de 45 ya que lleva una pequeño pasamanos hasta la vertical. Fraccionaremos un par de veces. A tener en cuenta el primero de la vertical porque hay que llevar chapa sin tornillo y una tuerca de 8 porque se me cayó al desinstalar.
Una vez abajo, estamos en el primer piso de la Torca. Si miramos hacia arriba disfrutaremos del bonito pozo doble, obscuro y lavado. Merece la pena la visual. Nos agacharemos para progresar por la derecha de espaldas a la cuerda e iremos bordeando una amplia sala. Seguiremos los hitos para tomar la gran galería a derechas, por donde destreparemos con cuidado y ya abajo, tomaremos el camino de la izquierda. Por la derecha y subiendo una gran rampa se va hacia el segundo piso bordeando los grandes pozos.

Una vez metidos es el meandro, destreparemos una rampa incómoda de 4 metros para la que usamos una cuerda de 10. Avanzamos y nosotros instalamos un pequeño quitamiedos en un paso desfondado para lo que usamos una cuerda de 5 m. Seguimos avanzando por el antiguo cauce del agua por donde ahora solo circula aire frío y bajamos el p8 con cuerda de 10 m ya que instalamos arriba el primer anclaje. Al poco y siguiendo el cauce (no hay perdida alguna) este se precipita a una gran galería donde bajaremos el p9 para el que usamos una cuerda de 23 m.

Este pozo nos deja en el segundo piso de la Torca y agradecemos salir del meandro, ya que la temperatura es algo más cálida aquí abajo. Progresamos a izquierdas por la gran galería en dirección al p120 (en la anterior visita lo pasamos en quitamiedos por arriba), pero no llegaremos a el. A mitad de camino, veremos una gran ventana a derechas, que no es descendible, continuaremos un poco más adelante hasta una marca catadióptrica que se encuentra abajo a la derecha y que marca el paso por una estrecha galería que nos deja en la Encrucijada. Nosotros seguiremos por la izquierda y lo evidente, hasta la cabecera del p30. Poco antes y en una zona concrecionada tomaremos algo de comida de ataque y beberemos un poco. Aquí Mar y yo nos pondremos un polar adicional y una braga térmica ya que la espera acumulada nos ha dejado fríos. Nano sufrirá un poco. Conviene ir bien abrigados ya que la espera en la instalación es larga. Yo para el evento lleve camiseta termina, mono interior y finalmente tire del polar. Para la vuelta nos quitamos el polar.

Instalamos el pozo por la derecha con un pequeño pasamanos y varios fraccionamientos, los últimos en pared contraria. Para este pozo usaremos una cuerda de 50 de la que restará poco más de 1 metro y medio.

Una vez en el fondo del cañón, proseguimos por la galería que gira a izquierdas, hasta ver una cuerda verde fosforito nueva que sube hasta la ventana a 13 metros suspendida y que da paso a la continuación de este ramal de la cavidad. Vamos subiendo y nos vamos quedando en la pequeña repisa de esta, con espacio para 3-4 personas, para de seguido, bajar el p24, que no descenderemos en su totalidad, ya que a 16 metros, tomaremos la galería de continuación situada a la derecha según descendemos, mediante un anclaje en natural y péndulo en rapel guiado hasta la pared de ella, remontando una rampa de arena. Para este pozo y péndulo, se usó una cuerda de 40 m.

Una vez en esta galería descendente, nos iremos a pared contraria (izquierda según se baja) para preparar la bajada del siguiente p17, para el que usamos una cuerda de 25 que se nos quedó pequeña y hubo que hacer un nudo a unos 10 metros del final, en una zona cómodo de rampa. Recomendable una cuerda de 35 o 40.

Una vez en la base progresamos por la gran galería que se vuelve a desfondar a izquierdas en lo que parece un gran pozo, del que nos encontramos en su final, ya que será sólo un escalón de 8 m. Pero como el anclaje de la cabecera se encuentra en la pared distante, usaremos una cuerda de 18 m. Aquí conviene utilizar un quitarroce para la arista del escalón. Una vez en su base tomaremos a derechas y por abajo, una especia de pequeño meandro de arena que bordea la sala y ascenderemos unas rampas empinadas, hasta otra descendente en la que instalaremos cuerda de 15 m. La rampa acaba en la cabecera de un p14. Para este pozo usamos una cuerda de 25 m.

Una vez en la base, continuamos por lo “evidente” a través de una sucesión de rampas de arena descendentes y enlazadas en lo que es una galería “estrecha” en relación a lo que traíamos y que nos dan la sensación de profundizar mucho. Bajando estas rampas llegamos a -200 y en la última que desciende a la cabecera del p5, paramos y recapitulamos. Hasta aquí hemos empleado 8 horas y revisando el material restante, si bien tenemos cuerdas para acometer lo que nos queda, los mosquetones y chapas van a ir tan justos que puede que no lleguemos a alcanzar la galería.

Dado el tiempo empleado y la posible insuficiencia del material, con pena y alegría, nos ponemos a comer, para desde aquí darnos la vuelta. Nos han faltado el p5, la rampa del Tobogán y el pozo rampa del Caracol para llegar, unos escasos 100 metros, pero esto es así. Hemos usado mas de 60 mosquetones y chapas y la pena es no haber llevado papel y lápiz para concretar toda la instalación.

Iniciamos el regreso alternándonos en la desinstalación More y yo y para la que emplearemos 6 horas. Volvemos tranquilamente sin ningún contratiempo y quito la última chapa a las 4 a.m. bajo un cielo estrellado precioso y una temperatura magnífica. Hay que resaltar el tema de la temperatura y llevarlo previsto ya que se puede pasar mal.

Bajamos sin pérdidas en menos de 1 hora y estábamos llegando al albergue a las 5,30 o algo más. Algunas se ducharon y comieron, otros nos fuimos directos a la piltra para aprovechar cada minuto. A eso de las 9,30 desayunamos los últimos y vuelta para casa.

Una jornada de las buenas, que no se olvidan, para mi dura, pero que ha merecido la pena totalmente.Los compañeros inmejorables.Los esfuerzos compartidos y el equipo sincronizado. Muchas gracias por darme esta posibilidad de seguir disfrutando de lo que más me gusta. 

jueves, 12 de abril de 2018

Cueva de la Vallina - Porrua

Como continuación del relato anterior, y de nuestra visita a la zona de Llanes en Asturias, en esta pasada semana, fuimos a visitar la Cueva de la Vallina (WGS84 30T 353775  4807940), cercana a la población de Porrua. Comentar que esta zona tiene próximo además del Pozu El Fresnu, la travesía de el Cuevón de Pruneda. 


Nos levantamos en el camping del Río Purón, después de pasar una noche tormentosa que en varias ocasiones nos despertó por la fuerza de la lluvia al caer. Desayunamos con brownie especial, (así estaba alguno por la mañana) y además del pastel de chocolate de María y las corbatas gigantes de Nano (yo puse el morro). Compuestos nos dirigimos hacía Porrua, ya que habíamos quedado a las 10 en la entrada del pueblo, en el parking de un hotel con Juan , Julio, Mirella, Nandy y JM.


Como no podía ser de otra forma y constante durante todo este otoño-invierno, estaba lloviendo.


Pero Juan lo tenía todo previsto, ya que nos encaminamos al lavadero antiguo del pueblo (30T 353902 4808003) con fuente incluida, donde dejaríamos los coches y además nos serviría de refugio para cambiarnos. La pena es que había estado anegado de agua y lo que había era más barro que otra cosa, pero nos sirvió.



Fue cosa de cambiarnos y al poco dejo de llover. Esta si que si fue una romería y contentos empezamos el pequeño ascenso a la colina donde se sitúa la boca, a unos 150 metros más arriba.



Fuimos accediendo poco a poco por la pequeña boca a la cueva que al poco se empezo a ensanchar notablemente. la cavidad tiene un desarrollo de 2000 metros y 2 niveles. Los dos únicos puntos de esta visita que pueden requerir una cuerda de apoyo, para la subida, son un pequeño resalte casi al inicio y otro en la bajada al río, ya que la rampla es especialmente resbaladiza. Con dos cuerdas pequeñas es suficiente (10 m).

A la cavidad se accede por dos bocas de escasas dimensiones y próximas, y no tengo idea por cual entramos. Al poco de arrastrarnos se sale a una galería grande que desciende a la derecha hasta llegar a una pequeña sala con una bonita columna blanca en medio. Continuamos por la parte inferior por una galería cómoda hasta llegar a una colada que cae unos 3 metros y que equiparemos, más para subir que para bajar. En esta sala hay varios caminos. Abajo del resalte se puede subir una rampa entre coladas hasta llegar a una ventana con cuerda que desciende a un conducto que bypasea la rampa, según nos contó Juan. Lucas la descendío y a poco se quedo allí, ya que subimos juntos y yo me fui convencido de que volvería por la rampa, pero no encontró el paso y le costó lo suyo remontar la cuerda, ya que no llevábamos aparatos y los pasos de estribo estaban diseñados para bajar. Al fondo a la izquierda hay una pequeña gatera que conduce a una serie de galerías laterales a la principal y que luego tomaremos para volver. Nosotros seguimos lo evidente hasta llegar a la galería Principal, de grandes dimensiones. La cavidad tiene muchas opciones y ramales, menos mal que nos hizo de guía Juan, que se la conocía a la perfección, ya que tiene su complejidad, encontrándose la mayor parte de su desarrollo  en todas las variantes que tiene. Nosotros seguimos lo evidente y de frente, conectamos con una galería muy amplia que se presenta perpendicular a la que traemos y que tiene unas bonitas columnas al fondo. Esta galería a la izquierda se amplía formando la Sala de los Peines , llamada así por su magníficas excéntricas en forma de peine, donde hicimos unas cuantas fotos. Continuamos hacia la derecha descendiendo a través de un caos de bloques por la izquierda (otros entre ellos, por la derecha) a la Sala l'Arenal de piso de arena y arcilla, donde hay un pequeño sifón (-33). De vuelta hicimos un bypass descendiendo una rampa de pequeños bloques para al poco ascender por una galería más reducida perpendicular a la bajada y que sale por una pequeña gatera ascendente a la galería principal. Ojo con la cavidad que es laberíntica. Una vez reunidos, un grupo decidimos visitar el sector de la Galería del Ríu. Dejo este enlace, que me ha servido para aprovecharme de ellos y refrescar mi memoria. Pido perdón por si he copiado en alguna ocasión literal el texto, pero ya mi memoria falla. Aquí describen a la perfección la cavidad ya que son uno de los grupos que la exploró y topografió.(http://manangassoterranas.blogspot.com.es/2012/12/cueva-la-vallina.html ). Como digo, nosotros accedimos a él desde cerca relativamente de la cuerda del primer resalte .En la topo parece que es el acceso Norte. Bajando por un conducto descendente entre formaciones unos y otros más a la izquierda, por otro similar, con un pequeño destrepe de 1 m,  nos dejó en una sala en rampa de amplias dimensiones que se precipita al cauce del río por otra más pronunciada de unos 3 m que hay que instalar sobre un natural en pared derecha, ya que el barro impedirá subirla. Primero remontamos el río por una galería cómoda pero no muy grande sorteando el agua en algunos casos por pasos a rastras sobre arena fina hasta que Julio nos dijo que se cerraba a unos 50 metros más adelante. Retomamos el ramal descendente del agua saltando por un resalte cómodo, ya que el agua se pierde por la izquierda. Volvemos al poco a conectar con ella y vamos avanzando por una galería de techo bajo sorteando el agua que va por la derecha, hasta un pequeño aporte que baja por la izquierda. Unos metros más en un laminador lateral el río se sume y nos damos la vuelta. 
 
Salimos todos sin incidente alguno, salvo algún patinazo y culazo en la bajada y nos cambiamos en el lavadero que tiene la ventaja de la fuente para limpiar nuestras botas, ya que íbamos de barro bien surtidos.

Una vez todos cambiados, nos fuimos a degustar un cachopo brutal, en mi caso compartido con Mar, de cecina y queso de cabra, en Casa Piney, Colombres.

Nos despedimos de Juan hasta otra y nos fuimos a subir a Peña Tú para bajar el cachopo y  sobre todo ver al ídolo rupestre de la edad del bronce, grabado sobre el peñón de la cima. Una línea ley perceptible pasa por ese lugar, donde por supuesto, nos hicimos mil fotos. A la vuelta al parking, nos despedimos de de Mirella, Nandy y JM hasta el domingo,  para visitar la cueva del Pindal. Pero esa ya, es otra historia.





domingo, 8 de abril de 2018

Pozu El Fresnu - El Mazucu

Para estas fiestas de Semana Santa y con gran antelación, habíamos preparado una salida con nuestros compañeros cántabros y Ana y Alfredo Lucas, para visitar cavidades asturianas por la zona de Llanes. Agradecer lo primero a María su organización y paciencia, y a Lucy por la gestión de la reserva de la cueva del Pindal. Los 4 de Madrid, a saber, Mar, Ana, Alfredo y yo llegamos al camping de Llanes, lugar de pernocta a eso de las 2 así que comimos un poco a la espera de parte de los que venían de Santander (María y Nano). El resto del grupo se incorporaría de distintos sitios en El Mazuco.

El programa de actividades se iniciaba con la visita el viernes 30 por la tarde al Pozu del Fresnu, en el Mazuco, entre la Sierra de Peña Villa y  la Sierra de Cuera, a 13 kms de Llanes por la LLN-7.

Nosotros creo que entramos por Celorio- Porrua LLN-8. Una vez en el pueblin que dicen que se come estupendamente, y que en esta ocasión estaba a tope ya que es pequeño y no hay sitio para dejar el coche, avanzamos atravesando el pueblo hacia el bar Roxin para reunirnos con Lucy y Ari por un lado y Nandy y JM G Casanova por otro. Al grupo se nos añadió el hermano de Ana, compañera de María.

Ya conformado el grupo salimos del bar y tomando la primera calle amplia a la derecha entramos en una miniplaza de la que cogimos el camino de la izquierda que va en dirección a las Llastrias (30T 350001 4804839). Seguimos el camino unos 290 metros hasta una intersección que tomamos a la derecha (30T 349953 4804583), y por esta y en linea recta unos 270 metros encontramos el joyu (WGS84 30T 348696 4804539) Aparcamos un poco mas adelante.

Nos preparamos como si de una procesión de semana santa  se tratara y pal pozu. Por parte de las chicas, Mar, Ana, Nandy, María, Lucy, Ari,  y por parte de los chicos, Nano, el hermano de Ana que no me acuerdo de su nombre, JM G Casanova, Alfredo y yo. El que instaló fue Alfredo. La instalación se realiza por una rampa que se toma próxima a la puerta de la valla. El parabolt de cabecera en fijo se sitúa en pared bajando un poco por la rampa. Nos encontraremos un par más de estos parabolt de 10 instalados pero nosotros añadimos una chapa en el penúltimo fraccionamiento para mayor comodidad. Se baja este primer pozo rampa encañonado de unos 25 metros cómodamente ya que tiene apoyos para fraccionar y nos deja sobre unos troncos y bajo una pequeña cascada de la cual hay que salir corriendo. La cavidad tiene desarrollo a ambos lados, siendo una pequeña sala la que hay detrás de los troncos, que no visitamos. Tomando la galería principal,al poco encontramos ya una bifurcación. Como Alfredo ya había visitado la cavidad, estuvimos intentando recordar donde se encontraba la rampa de unos 20 metros que hay que bajar, pero al final tomamos la otra variante, la de la izquierda por ser más evidente y que nos deja en un balcón sobre la sala de la fotografía, y nunca mejor dicho ya que es en esta sala donde tomamos la referencia para visitarla de la foto del compañero Adrián. Desde esta especie de balcón se desciende hacia una columna que tiene una cuerda rodeándola con un eslabón desde donde se inicia la bajada a la sala. Este pozo rampa de unos 20 metros nos deja a media colada que tendremos que ir destrepando por la diagonal otros 20 metros hasta llegar al fondo de la gran sala. Desde aquí y de forma circular rodearemos por la izquierda ascendiendo hacia la la zona de las maravillas que es junto con la zona de gours o sala de los patinazos, Alfredo, Ari y yo nos metimos entre formaciones por un pequeño conductos lleno de murciélagos ya que era una zona diferencial en humedad y calor, hasta llegar a una pequeña sala con una bella formación desmerecida por el barro que colmató en algún momento dicha sala. Al fondo y aunque no creemos que fuese suya, una pintada en barro que rezaba Capitán y la fecha que no recuerdo.

De vuelta a la sala de las maravillas hicimos muchas fotos y especial mención a la zona de gours que aunque no todos tenían agua, es una parte especialmente bonita de la cueva.  Bajamos por una rampa llena de ellos hasta llegar a la base donde dejamos la cuerda, evitando así la trepada resbaladiza anterior que nos dejó en el fondo de la sala.

Subimos todos sin contratiempos y empleamos unas 5 horas de disfrute en ver completa la cavidad. Al final bajamos al Roxin donde repostamos líquidos y de vuelta al camping, donde cenamos y a dormir que al día siguiente nos tocaba la cueva de la Vallina.

sábado, 6 de enero de 2018

Torca CEZ

Con un ambiente invernal, salvo tal vez ,por no ser muy fría la mañana, habíamos quedado en el bar Casanova de Arredondo con María, única superviviente del SCC para esta salida. Después del café y pincho de tortilla (tiene fama), nos encaminas en esta húmeda y lluviosa mañana hacia Riva, por la CA-261 que va de Arredondo a Ramales. Nos desviamos a la izquierda en esta población y tomamos la carretera a Matienzo (CA-266).  A 1,11 km , nos  desviamos  a la izquierda por una pista asfaltada que lleva al Hoyo del Mortiro, que no son ni más ni menos que un conjunto de praos en medio de una enorme dolina arbórea. Seguimos el camino  hasta un ancho a la derecha donde dejamos el coche. Bajamos la pista hasta un prao que queda al frente y después de saltar la valla, caminamos por el lateral del mismo y  buscamos de frente un árbol delgado y alto, joven de unos 5 metros que nos indicara por donde volver a saltar la valla en dirección al monte. Subiremos unos 20 metros recto y luego tendente a los pinos que quedan un poco a la derecha otros 30 o 40 metros,  hasta dar con un pequeño cañón rocoso que se remonta y encima de estas paredes esta la sima (Datum WGS84 30 T 454351 4793302), que fue “descubierta” ( en su interior se encuentra una pintada que da nombre a la torca, datada en el 72) sobre 2009 por el grupo Lobetum de Cuenca. El desarrollo de esta Torca, la sitúa a 15 metros de la cueva del Coverón, perteneciendo con toda seguridad al mismo sistema hidrogeológico como explican en su publicación los Lobetum, sobre el karts de Riva-Ogarrio. Consiste en una raja en la dirección de la pared y un pozo de 5m que termina en un pequeño cono de derrubio que pondrá la cuerda perdida. Descendido este, nos deja en una blanquecina sala que se va hacia la izquierda, pero nosotros nos iremos a la derecha hasta un pequeño recodo donde veremos que el falso suelo tiene un agujero. Justo encima se encuentra el spit que nos permitirá descender el segundo pozo de 4 metros, que nos deja en una galería amplia que discurre al frente, atravesando varias cúpulas, cuyos conductos se expanden de forma lenticular. En el previo a la ventana con formaciones, (ventana del paraíso), que es por donde continua la cavidad, revisamos el ramal de la derecha entrando por un laminador vertical que se ensancha hasta un paso en el suelo que nos baja un metro y medio a una pequeña sala de techo bajo que seguiremos por la izquierda para salir a un conducto en cuya mitad sortearemos un pozo ciego y donde al remontar se encuentra un grupo de formaciones denominadas la Puerta Árabe ya que visto desde el principio de el tubo asemeja el contorno de una puerta.
Subimos a la ventana por una fácil trepada que no necesita material y pasamos con cuidado entre la cortina estalactitas y estalagmitas,  hasta salir a una sala amplia llena de gours, en su mayoría secos. Continuamos ascendiendo por la derecha, única opción,  hacia un paso soplador en la gran colada y que descendido, nos deja en un conducto freático a presión que será la galería principal y desde donde se irá bifurcando en algunos momentos de forma laberíntica, como será todo el sector de la derecha una vez pasada la Basílica, gran formación que queda metida un poco a la derecha de la vía principal. El sector de la izquierda, por decirlo de alguna forma nos llevará a través del pasillo de Sandra, a la sala de los Caracoles Blancos, por su techo que contiene formaciones blanquecinas que se les asemejan. Desde esta sala partirán dos ramales, uno, el de la izquierda, descendente,  que tiene pinta de llenarse de agua ya que el barro está fresco y cubre la totalidad del conducto, y el de la derecha que se va laminando hasta no poder progresar más.
Volvemos sobre nuestros pasos una vez explorada esta zona de la cavidad y continuando por el meandro principal llegamos a una de las salas más amplias y final de la cavidad, la sala del Derrumbe, con alguna formación. Desde este punto se puede volver por la vía que traíamos o bien ir hacia el laberinto. Después de infinitas vueltas por estrechos conductos meandriformes con suelo de arena, no fuimos capaces de dar con el e6 que conecta con la zona de la Basílica.
Bien pateada la cavidad, dimos media vuelta. Realmente el orden de exploración no fue el relatado, ya que fuimos de aquí para allá, pero lo relato intentando dar un poco de estructura por orden de aparición de las zonas.
Tomamos un poco de agua y vuelta. La cavidad te puede llevar de 1 a 3 horas, según quieras verlo todo. Nosotros las utilizamos completas y salimos a eso de las 3. Seguía medio chispeando y vuelta al coche.  Nos cambiamos corriendo, no por la lluvia, sino con la intención de que nos dieran de comer, y nos fuimos a Bustablado. Llegamos al bar de Evaristo sobre las 4 y pico, y estaba a tope. No nos pudieron atender, no por falta de ganas, sino de sitio. Nos fuimos al de al lado, que no recuerdo el nombre, pero que ahí si pudimos comer y comentar que se come tan bien como en el otro. Una sopa de picadillo calentita y una chuleta de ternera y huevos con torreznos nos repusieron con creces las calorías perdidas.

Besos y abrazos felicitándonos anticipadamente las fiestas y otro día disfrutado plenamente. La que tuvo más trabajo fue María que con la digestión en ciernes tuvo que subirse las Alisas ya de noche, camino de Santander. Desde aquí nuestro agradecimiento por su compañía.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Travesía Torca de la Sima Gándara

Cada vez con más frecuencia, la gente me pregunta que es lo que se me ha perdido a mi dentro de esos pozos negros a los que nadie quiere ni tan siquiera asomarse, y considerando mi edad, la pregunta llega a tener sentido. Yo me la repito en primera persona y la respuesta siempre es tan clara como el primer día que tomé contacto con el mundo subterráneo. Porque me apasiona. Practico infinidad de deportes que me aportan un gran placer, pero esto de la espeleo es de otra dimensión. Y se renueva con cada salida, sobre todo si la salida tiene algo de enjundia. La que acabamos de terminar este pasado fin de semana, contaba con todas las características de una buena entrada a los abismos, un buen pozo, paso de pecho, diaclasa estrecha, gateras y galerías imponentes. Además se desarrolla en un sistema espectacular, el sistema del Gándara. Esta salida la llevábamos en mente desde primeros de año, pero por circunstancias, no se había podido realizar. A punto estuvo el tiempo de fastidiarla ya que anunciaban lluvias fuertes y no era plan bajar mojados desde el primer pozo. Pero como en los cuentos, el tiempo nos respetó. El equipo esta vez lo formábamos Mar, Isabel, Pascual y yo, procedentes de Madrid, y Nano que es de la zona. Llegamos el viernes y nos alojamos en el Albergue la Casa del Espeleólogo, de Ivan, donde coincidimos con un grupo de la zona de Tortosa, que tenían intención de hacer Tibia-Fresca. A las 8,45 nos reunimos con Nano en Arredondo y después de un café, nos dirigimos hacia Asón, a subir al Puerto de los Collados del Asón, donde apreciamos seca la cascada del mismo por la falta de aguas. En el parking del alto vimos la pic-up de los catalanes que habían madrugado y que volveríamos a ver a la vuelta. Seguimos como 1 km. más para dejar un coche en el parking habitual de la salida de la boca artifical de Gándara. Nos vestimos y dejamos la ropa de cambio en el coche de Nano que se quedará aquí, no exentos de incidencias, al no encontrar la llave del coche, tarea que nos lleva 15 o 20 minutos después de renoverlo todo. Cargamos el resto en el mío y salimos por la carretera que sube al portillo de la Sía (Ca 665) y a los 2,1 kms. , después de una pronunciada curva a izquierdas, nos metimos por una pista hormigonada a la derecha, para a los pocos metros aparcar el coche, ya que no se puede circular por ella salvo permiso. Ascendemos el camino hormigonado que gira hacia la izquierda y en la primera casa de tejado de caliza tomamos un camino que sale a la derecha por el que ascendemos bordeando un prao y que nos vuelve a sacar a otro mayor, que tomaremos a la derecha. Llevábamos el punto en el gps por lo que continuando el camino nos llevó a la boca de la sima. La gente del Viana describe perfectamente el acceso, pero nosotros no lo hicimos igual. De todas formas conviene llevar el gps. La entrada de la sima (Datum WGS84  30 T 451796 4781966) esta en una dolina ascendente. Dado que el equipo lo formábamos 5 personas y como las reuniones están preparadas para un máximo de 3 personas (y ojo que en el de 44 hay que llevarse muy bien para estar tan juntos, aunque se resuelve bien instalando el siguiente sin esperar al último), decidimos instalar y desinstalar la sima según fueramos bajando, para lo que formamos dos equipos, por un lado Nano y Mar se encargarían de la instalación, Isa, llevaría el aprovisionamiento y el agua y por otro, Pascual y yo iríamos desinstalandola. Para el primer pozo de 155 usamos cuerdas por orden de 25,20,25,30,48,56,25 con el adicional de una cuerda que llevaba yo de 56 en 9,5 para recuperación. Todos los descuelgues cuentan con una cadena en fijo de doble anilla unida a un tercer anclaje por medio de otra cadena. El pasamanos recuperable que esta después de la rampa, está instalado en fijo, por lo que no hace falta llevar la cuerda de 20. Descendimos el espectacular p155 de 30x20 en el que quitando los dos últimos tramos, el descenso se realiza con luz natural. Tuvimos un pequeño incidente con la cuerda de 48 que se quedó en su extremo enganchada en la anilla, dándonos a pensar que no habíamos deshecho el nudo fin de cuerda, pero que un un chasquido y un fuerte latigazo, saltó finalmente por los aires para caer a nuestras manos. En alguna de estas tiradas es espectacular el silbido de la cuerda al bajar. Descendimos el  pozo en unas 2 horas, y abajo en la gran sala de los Espejos (50x40) tomamos algo y preparamos las sacas para los siguientes pozos. Estos los instalaríamos ya todos en doble. Desde aquí se ve parte de la boca del pozo y la luz del día, haciendo un efecto espectacular. Nos largamos ya que los compañeros llevaban casi una hora esperando. Resaltar del descenso que la instalación de la cuerda de 48 (tercer descenso) se realiza haciendo un péndulo o bien por una repisa. La continuidad de la cavidad se encuentra en la cara oeste de la sala y sobre un nuevo cúmulo de derrubios de menores dimensiones, sobre el que se abre a mano izquierda la diaclasa este-oeste que nos llevará a la zona conocida del sistema. No tiene pérdida y además iremos viendo cuadrados catadióptricos que nos irán marcando la ruta. Desde la parte alta del cúmulo comenzamos su descenso, que nos dejará a través de un fácil R3 en libre en la pequeña Sala del E7. Esta escalada con cuerda fija nos deja en una nueva sala adiaclasada que cruzaremos trepando y destrepando un gran bloque central, para encontrarnos ante un P65, dividido en tres tramos, R4, P17 y P44, separados por repisas. La instalación en fijo del R4, de estrecha cabecera, la encontramos en la pared derecha, y nos deja en una peligrosa repisa de arena y cascajo –cabecera del P17- que evitaremos por un pasamanos descendente que discurre por la pared izquierda y que nos acerca al descuelgue del pozo. Un desviador un tanto cabrón y que les costará lo suyo sobrepasar a las chicas, y en la pared contraria nos deja limpiamente ante la repisa del P44.
Aquí, nosotros bajamos los tres tramos de uno en uno ya que cayeron varias piedras en la instalación. Como mencionaba anteriormente las reuniones son pequeñas y la primera acrobática, pero al bajarlas de uno en uno no presentaron mayor problema. En la base del p44 con fuerte goteo, se abre la Sala de los Flujos, por donde discurre un pequeño cauce que se precipita por el p10, al que accedemos por cuerda sobre repisa hasta la cabecera en Y que nos baja a una sala que continúa por una estrecha diaclasa donde llegaremos a la cota más profunda de -235 m y que termina en un paso estrecho lateral a metro y medio del suelo sin pérdida. Parte de nosotros nos quitamos el equipo, ya que se engancha, sobre todo las lineas de vida. Superado el paso la galería se ensancha  y se colmata. Aquí también tomamos algo de comer. Veremos un catadióptrico a la izquierda y una cuerda ascendente también por la izquierda. Si vamos fijándonos durante la travesía no sólo esta balizada la ida sino también la vuelta. Este pequeño e4 nos sube a la Diaclasa de la Unión, una r12 instalada en fijo y unida por cuerda al anterior e4,  que nos hará sudar un poco. Aquí también subimos de uno en uno por la caída de piedras. Tiene una laja que impide el paso y que se sortea por arriba. Ya arriba y tras unos estrechos metros en horizontal llegamos a un mas estrecho p3 que bajaremos con el stop en la baga corta y usando la mano derecha para accionarlo con cuidado de no dejarnos la saca atrás. En su base y a unos escasos 5 metros a la izquierda hay un paso bajo formaciones que nos conecta con la gatera en rampa de acceso al p32 que nos lleva a la sala del Angel. Si continuamos recto, vamos aún más directos al pasamanos del pozo. La verdad es que yo tenía mis dudas en el paso y no tiene pérdida. Como en toda travesía, una vez que pinchas con la zona conocida, el cuerpo se relaja, así que un poco más adelante paramos para tomar otros pocos frutos secos y alguna barrita, beber algo de agua y aligerar de peso a Isa, que al final cargo con la saca más pesada. Fuimos progresando por la amplia galería de la Gran Vía que nos conduce al Delator, pasando por encima de la Sala de los Monitores. Observar que cuando vamos descendiendo hacia la galería con formaciones fósiles previa al Delator, ha desaparecido una bonita formación de aragonito que había en una zona de techo bajo por la que se pasaba (2013). Tomamos el Delator arrastrando las sacas con ganas de terminarlo y observamos a la salida la poca cantidad de agua que hay en la sala del Fisco, dejando a la derecha la sala del sifón de -258 que aún no hemos visto por no atrevernos a pasar el paso expuesto de la izquierda (Vira). A ver si algun alma caritativa nos pone un pasamanos. Continuamos por el camino balizado en dirección a la sala de los Alisios bajando su gran rampa, y llegando al pozo del Oso, atravesamos por el pasamanos en dirección a la salida artificial. Entramos a las 12 menos 10 y salimos a las 8 de la tarde. Hemos empleado 8 horas y 10 minutos exactos en culminar la travesía, sin ningún tipo de incidente. Nos hicimos la foto de rigor y empezamos el descenso. Al llegar al coche y como si nos estuviese esperando, hizo acto de presencia una lluvia que fue en aumento. Recogimos el otro coche y como no era tarde nos fuimos a tomar algo para hacer algo de tiempo hasta la cena. Del grupo de Tortosa no había llegado nadie. En Arredondo quedamos con un amigo de Isabel que estaba por la zona, nos tomamos algo y despedimos a Nano que se volvía a casa. Nosotros como suele ser habitual, nos fuimos a Bustablado a dar cuenta de una buena chuleta y mejor compañía. A la vuelta ya estaban todos los catalanes, con lo que estuvimos un rato de chachara comentado las distintas juegadas de cada grupo. Como juraba y perjuraba a lo largo de toda la travesía que sería mi última travesía, y mis amigos ya me conocen, quiero aprovechar para darles las gracias públicamente. Hemos formado un equipo especial, ya que como luego comentamos,  no siempre se da tan buena sincronía. A los que hacían esto por "primera vez" y estaban de examen, no solo están aprobados, sino que han sido sobresalientes. A los de siempre, que deciros, que no encuentro con quien estar mejor que con vosotros. Me ha encantado el grupo y su funcionamiento, así que quedáis emplazados para la siguiente (que yo no estaré, porque como ya dije me retiro).

sábado, 23 de septiembre de 2017

Travesía Ojáncano-Anjana

Una nueva aventura de la mano de miembros del SCC & Silex Team, en otro intento de atravesar las entrañas de la tierra recorrida por sus ríos subterráneos. En esta ocasión los espeleos somos María, Sonia y Julio por parte del SCC y Mar, Nandy, Pascual, JM G Casanova y yo por parte del Silex. Nos encontramos en Liérganes, residencia del Hombre Pez, apodo de Francisco dela Vega Casar. Interesante historia de la zona que merece la pena leer. Esta visita promete ser mitológica por todos sus costados, ya que Ojáncano y Anjana son también seres de la mitología cántabra.

Una vez tomamos el café preliminar, nos dirigimos hacia el Cubillo de Anjana, siguiendo la carretera Ca-260 que va de Liérganes a Mirones, y en el Pkm 6,8 y enfrente del desvío hacia Mortesante. encontramos una parada de autobús, en las proximidades de la cual aparcaremos el vehículo.

El sitio no tiene capacidad nada más que para de coches, si no se quiere invadir la parada de autobús.

Nos cambiamos lloviendo, en la caseta,  y por la carretera, deshacemos unos 70 metros el camino que traíamos, después de una curva que hay que ir con tiento ya que no te ven, encontramos la pequeña boca no visible desde abajo, que se sitúa a unos 4 metros sobre nuestras cabezas Datum WGS 84 30 T 442496 4795151. Sube Nandy y Julio y ponen una cuerda, ya que la rampa es empinada. La estrecha boca da acceso a un pasamanos de 2 metros que nos situa en la cabecera del primer p4. Una vez descendido hace su aparición el barro. Descendimos la rampa en dirección a la derecha por parecer la continuación evidente, teniendo que sacar la brújula y el plano, para cambiar radicalmente de dirección y proseguir rumbo Sur, destrepando bloques unos 40 metros. No tomaremos ninguna desviación. Llegaremos a un pasamanos descendente rumbo Oeste. Seguiremos pegados a la derecha hasta el final, donde giraremos a la izquierda entre bloques y siguiendo unos 10 metros, encontraremos un nuevo pasamanos que nos acerca a la cabecera del p8 que nos baja de nivel.

A partir de aquí, nosotros nos liamos ya que entramos por el laminador, y unos fueron al fondo de él, donde encontraron una cuerda que bajaronhastael río. Otros tomamos la gatera ascendente que hay a la derecha a unos 15 m, y que tiene una pequeña columna a la izquierda, como referencia, y que al final será el camino correcto. Al final todos entramos por aquí, pero nos volvimos a perder ya que una vez arriba, en vez de seguir subiendo un poco más y continuar la galería unos 150 metros rumbo Oeste, nos fuimos por lo evidente que era la dirección contraria, metiéndonos por una especie de ventana a la izquierda que nos llevo a una gran sala que destrepamos entre bloques para acabar a los pies del p8. Repetimos la operación, pero esta vez, en la dirección correcta, llegando a un caos de bloques que cierra la galería. Continuamos trepando por una galería que se abre a la izquierda y que esta marcada con hitos, para coger seguidamente, la segunda a la derecha. Unos 20 metros más adelante, destrepamos unos 2 metros a lo que parece un meandro fósil, tomando la dirección de la izquierda ya que la derecha se cierra. Seguimos el meandro, y en la primera curva pronunciada del mismo a derechas, Julio nos lleva a unas salas superiores con bellas formaciones de macarrones.

Al final del meandro encontramos el p10 que comunica con el río. Ya se le oye desde lejos y aquí paramos para tomar algo y revisar como baja el río. Yo bajo y tal como anticipaba el ruido, el río baja fuerte. Julio nos aconseja que mejor nos diéramos la vuelta, lo cierto es que si bien para arriba no parecía tan potente la carga de agua, la dirección que tenemos que llevar es la contraria, donde si se ve espuma, cascadas y rápidos. Luego comprobaremos en los arroyos de fuera que el agua baja inusualmente marrón y torrencial , cuando en principio no hemos visto grandes tormentas, pero si una constante lluvia desde la mañana.

Decidimos seguir el consejo de Julio y darmos la vuelta, saliendo tranquilamente ya que la cavidad si bien se habla de travesía, se encuentra completamente instalada.


Salimos aún lloviendo y  nos hicimos las fotos de rigor haciendo un poco el gamberro, hasta acabar finalmente en La Cavada cenando todos juntos. Un esplendido fin de semana aunque con la espina de no haber podido terminar la travesía. Volveremos.

jueves, 14 de septiembre de 2017

Sima Paz

Este pasado sábado 9 de septiembre, y en la línea que llevamos últimamente de visitar todas las cavidades de la sierra de la Muela, en Cuenca, hemos vuelto a acercarnos a la sima Paz. Ya en otra ocasión fuimos a visitarla, pero finalmente no entramos. En esta ocasión los espeleos somos Mar, Pascual, Moreno y yo y además nos acompaña Félix, que se dará una vuelta por la zona mientras desarrollamos la actividad. Salimos un poco tarde para empezar, ya que Moreno tiene que dejar a su hija en Fuentidueña. Nos encontramos en Uña a las 11.30, donde tomamos café y nos dirigimos hacia la sima.

Esta sima será probablemente una de las más sencillas de encontrar de las de esta zona. Transcribo la descripción que hace Isidoro Ortiz en su publicación de Cuevas y Simas de la Zona Centro, ya que es pefectamente válida para localizar la boca.
Próximo al pk 43 de la carretera CM-2105, que une Uña con Tragacete, parte una carretera secundaria que bordea la Muela de la Madera por el este y que lleva a Las Majadas. Unos 6,2 km. más adelante se sigue de frente dejando a la izquierda el desvío que conduce a este pueblo. Unos 500 m después, ya la altura de la fuente del Agüerillo,(ojo esta zona se inunda) parte a la derecha una pista no apta para todos los coches,  que sube por el Vallejo de las Torquillas hasta un alto. Después de unos 2,1 km de subida, la pista describe una curva a la izquierda, en el punto donde esta cruza la línea divisoria de los términos de Cuenca y Huélamo. La boca de la sima se abre a unos 50 m a la derecha, en el inicio de una pequeña vaguada. (Datum WGS84)30 T 595997 4458001.

Nosotros entre pitos y flautas empezamos a entrar a 1,30,  si bien llegamos sobre las 12,30. Esta vez será Pascual, junto conmigo, quienes iremos de equipo de instalación. Como el compañero venía tocadillo de haber estado el viernes volando en parapente como primera experiencia y después haberse ido de fiesta, aquí empezó el cachondeo que pronto se nos quitaría.

Esta sima la he rebautizado como sima de la garduña, ya que en la anterior ocasión vi una cola anillada enorme que se metía en una parte de la sima horizontal situada a la entrada. En esta ocasión pudimos comprobar que efectivamente reside un animal depredador ya que había restos de plumas, algunas vertebras limpias y deposiciones por todas partes. Empezamos bajando instalando en natural por la zona más evidente, no siendo necesaria la cuerda, sobre todo a la subida,  ya que se trepa perfectamente la pequeña dolina de unos 5 metros. A partir de aquí se inicia una rampa en una caliza muy fragmentada hasta una estrecha fisura que da paso a la primera vertical de 13 metros compuesta por pozo de 9  y rampa de 4. Para esta tramo usamos una cuerda de 40 m, contando desde el pino. Esta rampa da acceso a una salita, donde bajando al fondo a la derecha y por un paso estrecho, que nos hará pasar las de Caín a la vuelta con las sacas llenas, se inicia la siguiente vertical, un p15 que nos vuelve a dejar en una estrecha rampa llena de piedras, que no habrá que descender totalmente, ya que los anclajes en parabolt se situarán unos metros por encima de la misma en la pared contraria. Todos los anclajes hasta aquí son parabolt y para este tramo usaremos una cuerda de 25 m. Hacemos pasamanos hasta el último parabolt y desde este punto, denominado el Peñón, apreciamos la estrecha diaclasa que bajará 90 metros hasta su fondo. Bajamos un par de metros para instalar la cabecera con dos spit, uno de ellos de reaseguro. Ya veníamos observando lo delicada que es esta sima, ya que por todas partes hay piedras sueltas, pero a partir de aquí, la cosa se pone aún peor, por lo que habrá que extremar las precauciones. Ya estamos en el Hipertuso, como describía anteriormente, un pozo alargado y estrecho (0,7 - 4 m), muy fraccionado al principio y con multitud de piedras en sus pequeñas repisas. Bajamos los primeros 20 metros y ya no nos empieza a cuadrar la situación de los spit sobre plano. La cosa se nos complica cuando en la zona más ancha y almendrada, con una cómoda repisa, bajamos unos 20 metros hasta dar con un roce importante sin ver el siguiente spit. Bajo yo pensando que mi compañero esta acusando los estragos del día anterior, pero tampoco veo nada, aún bajando un poco más. Tenemos que esperar a More, que nada más llegar a la repisa ve a metro y medio más abajo y a la derecha de la bajante, una cama para un spit que servirá de desviador, permitiendo hacer una tirada de unos 20 metros, y esta vez si, por esa nueva bajante, divisar el siguiente fraccionamiento. Bajara More, que a su vez, se saltará la rampa que hay a -110 a la izquierda, donde se encuentran los dos pozos siguientes (p7 y P17), descendiendo hasta la base, con un roce que mitigará con un desviador aprovechando la instalación del último pozo. Para este gran pozo hemos usado una cuerda de 110 m y nos faltaron unos 5 metros, que Moreno bajo destrepando por la pared y que Pascual empalmó para los demás. 

Tomamos un pequeño refrigerio a base de frutos secos y para arriba. La desinstalación la hicimos Pascual y yo. A medida que va subiendo Moreno, vemos lo delicado de esta Sima, ya que por más cuidado que vamos poniendo, todos tiramos alguna piedra. La mía, incluso de buen tamaño. El primer tramo se nos había convertido en un p45 que nos hace sudar, y como vemos cada vez más peligro, vamos agrupándonos y esperando antes de subir a las rampas. Poco a poco vamos ascendiendo y agrupando, y conseguimos salir sin cascotazo , aunque algunos tuvieron algún pequeño contratiempo con algún desviador que les hizo jurar en arameo. Por una vez, no fui yo el de las maldiciones. Eso sí, juramos todos solemnemente no volver a entrar a esta sima hasta que no le quiten las piedras. El último salió a las 8,30 pm. Nos hemos comido 7 horas en la actividad.

Tomamos la merienda ya al obscurecer y vuelta para Madrid, después, como siempre de un día esplendido con la mejor compañía. Descansa en Paz sima Paz