Como viene siendo habitual, esta salida la hemos realizado los miembros activos más perseverantes y que componemos el "núcleo duro" de Silex, ya que al final, Mar, Pascual y yo, somos los que no solemos fallar en las salidas. En esta ocasión vamos a visitar la sima de Perdidos II, que en otra ocasión localizaramos dejándola pendiente.
Quedamos con Pascual en su casa a eso de las 9 este pasado sábado 25 de julio. Al ser tan pocos no hay retrasos y salimos para Villanueva de Alcorón de forma inmediata. Tomamos café en la Pilarica, que ha cambiado de look y de personal, ahora parece un club de alterne pero sin alterne (3 chicas en la barra, cortinas rojas echadas), y sin dilación nos vamos camino de las Juanas.
En el bosque de Valsalobre y tomando como referencia el refugio de la
Torreta continuaremos por el camino hacia el cruce con el de las Juanas,
unos 700 m. a la derecha sale un camino poco marcado que continuaremos 400 m. aproximadamente y a nuestra izquierda continuamos 200 m. más hasta las bocas de las dos simas. Hay hitos tanto si dejamos el coche un poco antes, como en los 400 m. exactos.
Aquí nos encontraremos con una pequeña depresión y dos bocas pegadas y separadas por un paso estrecho. La de Perdidos II es la orientada al SO y tiene una chapa, un spit y un parabolt de 10 con chapa (Nuevo) que en la anterior visita no estaba. Siguiendo los consejos de Isidoro, anclamos en natural al pino y nos vamos al parabolt, donde fraccionamos, utilizando el spit peligroso para desviar a la vertical del pozo. Bajamos a eso de la 1 pm. el primer pozo de 11 metros y fraccionamos sobre pared de la bajante para irnos al sumidero y siguiente p6. En el fondo de este encontramos una diaclasa muy concrecionada de formaciones coralinas, con dos pasos, uno superior, que es el que en principio tomamos y donde montamos el primer pasamanos, pero que finalmente abandonaremos ya que no encontramos nada más que un spit en la cabecera, por lo que decidimos bajar por el paso inferior. Aquí Pascual se queda sin luz , como casi siempre, al tener la batería principal en reparación. Usa su nueva tica, pero al no traer gafas (es que somos unos abuelos), no ve bien los spit y continúo yo con la instalación, que si llevo gafas. Instalamos el pasamanos inferior que se ajusta a la ficha técnica, y aquí la nueva tica de Pascual decide hacer un vuelo sin motor acabando en el fondo del p40. El pozo tiene un único fraccionamiento doble y una base estrecha donde acabamos todos recogiendo restos de la tica. Vamos saliendo poco a poco sin más incidentes y nos ponemos a merendar a eso de las 5 pm. después de habérnoslo tomado con mucha calma. Como nos sobre tiempo tentamos Perdidos I, pero después del anclaje natural no soy capaz de ver ningún spit, por lo que como la cuerda es nueva decido dejarlo para otra vez. Después de comer revisamos un par de agujeros, uno de ellos con chapa que no es más que un pozo de 7 metros que termina en un cono de derrubio que tapona la estrecha continuación. Un poco más arriba y cerca de la boca de los Perdidos me meto en otro estrecho boquete, que este por sonido augura ser más profundo (12 m aprox.) y continuar ya que al fondo hay rampa. El intento se queda en eso, ya que no soy capaz de pasar por una estrechez que hay a los 2 m.
Damos por finalizada la jornada, habiéndonos quitado el achicharrante calor de Madrid y empezamos el retorno a eso de las 8. Refresco en el bar y para casa, después de haber disfrutado de una jornada haciendo lo que más nos gusta.
miércoles, 29 de julio de 2015
domingo, 17 de mayo de 2015
Torca de Juanin
En esta ocasión nos hemos propuesto un pequeño reto para nosotros, que es el de visitar la Torca de Juanin, en Oceño, Asturias. El mayor inconveniente de esta cavidad reside en la cantidad de material a llevar e instalar. Como nosotros siempre nos tomamos estas salidas con un componente lúdico importante, los cuatro integrantes de la salida en esta ocasión, que fuimos Mar, Pascual, Moreno y yo, nos fuimos el viernes por la mañana camino de Arenas de Cabrales con la intención de comer por allí.
Lo hicimos justo en el desvío a Oceño de la carretera que va de Panes a Arenas, ahí hay un pequeño restaurante con unas vistas preciosas al Cares. Unos huevos con chorizo y patatas y una ensalada y a subir hacia Oceño, con el fin de revisar la boca por si alguien ya se había instalado. El acceso a la sima se realiza desde esta localidad por una pista de cemento que sube en una fuerte rampa a la izquierda al poco de pasar las primeras casas y que va tomando altura hacia el collado, paso natural de la zona. Subíamos en mi todo terreno con lo que pudimos dejar el coche a escasos 50 metros de la boca, cerca de unas cuadras de ganado. Previo a este improvisado parking, y como referencias, pasamos un desvío de caminos montañeros donde hay colocado un maniqui de mujer. Tantos las coordenadas UTM como la ficha de instalación y la descripción, las hemos tomado como de costumbre de nuestro buen amigo Pepe Serrano, http://clubviana.mejorforo.net/t53-cuevas-y-simas-de-asturias-en-pdf , UTM (datum WGS84) Cruce 1:30T 0360465 4795614, Cruce 2 (parking coche):
30T 0360476 4795294, Boca Torca de Juanín: 30T 0360564 4795277. Esta vez no pude corroborar las coordenadas ya que no disponía del gps y además, Moreno conocía la cavidad de una anterior visita.
A eso de las 5, nos equipamos para revisar un poco los primeros pozos e ir adelantando trabajo para el sábado, día previsto para la actividad. Sobre la piedra donde se encuentran los primeros spit, encontramos un papel con un mensaje, pididendo por favor, si alguien bajaba y encontraba una cámara que se había caido por el pozo le devolviese las fotos. Bajamos hasta la base donde se bifurcan las dos vías alternativas de bajada, Vía de las Señoritas y la Vía Normal. Utilizamos dos cuerdas, una de 50 y otra de 54 que nos dejo en el spit previo a la cabecera del p65 y que nos permitió oír el goteo de este, siendo practicamente nulo, por lo que decimos, sería la vía que utilizaríamos para bajar el sábado, ahorrandonos 60 metros de cuerda adiccional y sus consiguientes mosquetos y chapas. Salimos habiendo invertido casi 4 horas. Teníamos la intención de dormir en la pradera que hay en la pequeña vaguada contigua a la sima, pero el viento era infernal, por lo que decidimos ir al camping de Arenas. Finalmente cogimos una cabaña que nos salió a precio de tienda y que nos permitió descansar cómodamente en este precioso camping.
A las 8,30 desayunamos y nos pusimos en marcha. Como suele ser habitual, hasta las 11,30 no empezamos a bajar a la sima. Estábamos en la bifurcación en poco más de media hora y aquí nos llevo un buen rato equipar la cabecera del p65 ya que un parabolt de 8 de la pared izquierda estaba suelto. Ojo con este tema. Finalmente la instalación se realizó en la pared de la derecha y fondo, con 2 reaseguros. Fraccionamos a -23 para agilizar progresión y disfrutamos del espectacular pozo volado y su paralelo (vía de las señoritas). A mi mujer y a mi, que íbamos los últimos nos tocó estar colgados como chorizos en el fraccionamiento más de media hora por cabeza, ya que la instalación de p23 siguiente tiene bastante historia con los roces y los desviadores. Finalmente bajamos hasta la base para lo que utilizamos una cuerda de 100 y otro trozo de 20. En ella encontramos la cámara del mensaje de la entrada, quedando Moreno encargado de devolversela al interesado. Ascendimos la rampa de la galería de la T para terminar con el último P12 entre coladas y la rampa final, para lo que usamos una cuerda de 40.
Ya en la base, iniciamos la visita a la parte horizontal por una galería muy concrecionada, que enseguida, nos lleva al escarpe de 4 y p3 instalados en fijo, que nos permitio superar el obstáculo. En la siguiente sala (Sala de la Medusa) consegui hacer unas pocas fotos ya que es bastante bonita y merece la pena perder algo de tiempo, mientras Moreno y Pascual equipan el último p14 con la ultima cuerda de 25.
Una vez descendido este, dejamos los aparatos en esta sala (Sala de la Confluencia) y únicamente llevamos la cámara y el trípode (menos mal) en dirección a la Sala Azul. Seguimos el pequeño meandro que se sume por la derecha y un poco a la izquierda de esta pérdida, hay una entrada por una gatera que tiene dos flechas indicadas sobre la caliza. Al principio nos lo pasamos y fuimos al fondo de la sala donde también hay otra gatera que parecía tener continuidad y que no exploramos al encontrar el camino Moreno. Aquí empieza el verdadero sufrimiento, ya que vamos siguiendo el pequeño meandro desfondado que cada vez se va estrechando más y más hasta llevarnos al mismo agua en un paso que se tiene que coger de cabeza y de lado y en el que te tienes que mojar si no quieres quedar encajado. Sobrepasado este y cuando te encuentras totalmente agobiado, ya que no ves salida, miras hacia arriba y a eso de un metro ves el paso, por el que jamás creerías que podrías pasar, entre pequeñas columnas y que debes de tomar también de cabeza y de lado. Según reza la leyenda, un espeleo de 1,80 y 90 kgs. pasa sin problemas. Lo cierto es que aunque agobia ninguno tuvo problemas a la ida. Este estrecho paso desemboca en una pequeña sala con formaciones y otras un poco mayor igualmente concrecionada. Desde aquí, bien por la izquierda y arriba, bien hacia arriba por una colada lavada, se va ascendiendo unos metros hasta desembocar en la Sala Azul, que no sólo es azul, pero que recibe su nombre por las formaciones coloreadas por el carbonato de zinc (smithsonita). Llama poderosamente la atención el contraste de las formaciones y sus tonalidades.
Aquí paramos un rato para las fotos de rigor y a eso de las 5,30 comenzamos la vuelta, para tomar algo en la Sala de la Confluencia antes de acometer los pozos de regreso. Como anécdota, que Pascual a la vuelta intentó pasar como a la ida, es decir de cabeza y una vez que superó la gatera se quedo encajado en el siguiente paso y paso unos minutos un poco agobiantes hasta que pudo darse la vuelta. El retorno hay que hacerlo en estos pasos, con los pies por delante, deshaciendo la operativa de la ida.
Ya en la Sala de la Confluencia, tomamos la comida de ataque que llevabamos e iniciamos la salida. Salimos muy tranquilamente desinstalando y terminamos a las 11,30 de la noche, sin ningún percance. Recogemos el material, hacemos la foto finis y corriendo vamos a buscar algo para cenar. Milagrosamente, preguntamos a eso de las 12 en el bar donde comimos y la mujer se apiadó de nosotros y nos dio de cenar. Fabada monumental y cabrito guisado. Demoledor. A la 1 y poco todos durmiendo placidamente. Como el anuncio ese de las tarjetas, 300 metros de cuerda, 50 mosquetones y chapas y una edad media de 57 años y a disfrutar que la vida son dos días.
Lo hicimos justo en el desvío a Oceño de la carretera que va de Panes a Arenas, ahí hay un pequeño restaurante con unas vistas preciosas al Cares. Unos huevos con chorizo y patatas y una ensalada y a subir hacia Oceño, con el fin de revisar la boca por si alguien ya se había instalado. El acceso a la sima se realiza desde esta localidad por una pista de cemento que sube en una fuerte rampa a la izquierda al poco de pasar las primeras casas y que va tomando altura hacia el collado, paso natural de la zona. Subíamos en mi todo terreno con lo que pudimos dejar el coche a escasos 50 metros de la boca, cerca de unas cuadras de ganado. Previo a este improvisado parking, y como referencias, pasamos un desvío de caminos montañeros donde hay colocado un maniqui de mujer. Tantos las coordenadas UTM como la ficha de instalación y la descripción, las hemos tomado como de costumbre de nuestro buen amigo Pepe Serrano, http://clubviana.mejorforo.net/t53-cuevas-y-simas-de-asturias-en-pdf , UTM (datum WGS84) Cruce 1:30T 0360465 4795614, Cruce 2 (parking coche):
30T 0360476 4795294, Boca Torca de Juanín: 30T 0360564 4795277. Esta vez no pude corroborar las coordenadas ya que no disponía del gps y además, Moreno conocía la cavidad de una anterior visita.
A eso de las 5, nos equipamos para revisar un poco los primeros pozos e ir adelantando trabajo para el sábado, día previsto para la actividad. Sobre la piedra donde se encuentran los primeros spit, encontramos un papel con un mensaje, pididendo por favor, si alguien bajaba y encontraba una cámara que se había caido por el pozo le devolviese las fotos. Bajamos hasta la base donde se bifurcan las dos vías alternativas de bajada, Vía de las Señoritas y la Vía Normal. Utilizamos dos cuerdas, una de 50 y otra de 54 que nos dejo en el spit previo a la cabecera del p65 y que nos permitió oír el goteo de este, siendo practicamente nulo, por lo que decimos, sería la vía que utilizaríamos para bajar el sábado, ahorrandonos 60 metros de cuerda adiccional y sus consiguientes mosquetos y chapas. Salimos habiendo invertido casi 4 horas. Teníamos la intención de dormir en la pradera que hay en la pequeña vaguada contigua a la sima, pero el viento era infernal, por lo que decidimos ir al camping de Arenas. Finalmente cogimos una cabaña que nos salió a precio de tienda y que nos permitió descansar cómodamente en este precioso camping.
A las 8,30 desayunamos y nos pusimos en marcha. Como suele ser habitual, hasta las 11,30 no empezamos a bajar a la sima. Estábamos en la bifurcación en poco más de media hora y aquí nos llevo un buen rato equipar la cabecera del p65 ya que un parabolt de 8 de la pared izquierda estaba suelto. Ojo con este tema. Finalmente la instalación se realizó en la pared de la derecha y fondo, con 2 reaseguros. Fraccionamos a -23 para agilizar progresión y disfrutamos del espectacular pozo volado y su paralelo (vía de las señoritas). A mi mujer y a mi, que íbamos los últimos nos tocó estar colgados como chorizos en el fraccionamiento más de media hora por cabeza, ya que la instalación de p23 siguiente tiene bastante historia con los roces y los desviadores. Finalmente bajamos hasta la base para lo que utilizamos una cuerda de 100 y otro trozo de 20. En ella encontramos la cámara del mensaje de la entrada, quedando Moreno encargado de devolversela al interesado. Ascendimos la rampa de la galería de la T para terminar con el último P12 entre coladas y la rampa final, para lo que usamos una cuerda de 40.
Ya en la base, iniciamos la visita a la parte horizontal por una galería muy concrecionada, que enseguida, nos lleva al escarpe de 4 y p3 instalados en fijo, que nos permitio superar el obstáculo. En la siguiente sala (Sala de la Medusa) consegui hacer unas pocas fotos ya que es bastante bonita y merece la pena perder algo de tiempo, mientras Moreno y Pascual equipan el último p14 con la ultima cuerda de 25.
Una vez descendido este, dejamos los aparatos en esta sala (Sala de la Confluencia) y únicamente llevamos la cámara y el trípode (menos mal) en dirección a la Sala Azul. Seguimos el pequeño meandro que se sume por la derecha y un poco a la izquierda de esta pérdida, hay una entrada por una gatera que tiene dos flechas indicadas sobre la caliza. Al principio nos lo pasamos y fuimos al fondo de la sala donde también hay otra gatera que parecía tener continuidad y que no exploramos al encontrar el camino Moreno. Aquí empieza el verdadero sufrimiento, ya que vamos siguiendo el pequeño meandro desfondado que cada vez se va estrechando más y más hasta llevarnos al mismo agua en un paso que se tiene que coger de cabeza y de lado y en el que te tienes que mojar si no quieres quedar encajado. Sobrepasado este y cuando te encuentras totalmente agobiado, ya que no ves salida, miras hacia arriba y a eso de un metro ves el paso, por el que jamás creerías que podrías pasar, entre pequeñas columnas y que debes de tomar también de cabeza y de lado. Según reza la leyenda, un espeleo de 1,80 y 90 kgs. pasa sin problemas. Lo cierto es que aunque agobia ninguno tuvo problemas a la ida. Este estrecho paso desemboca en una pequeña sala con formaciones y otras un poco mayor igualmente concrecionada. Desde aquí, bien por la izquierda y arriba, bien hacia arriba por una colada lavada, se va ascendiendo unos metros hasta desembocar en la Sala Azul, que no sólo es azul, pero que recibe su nombre por las formaciones coloreadas por el carbonato de zinc (smithsonita). Llama poderosamente la atención el contraste de las formaciones y sus tonalidades.
Aquí paramos un rato para las fotos de rigor y a eso de las 5,30 comenzamos la vuelta, para tomar algo en la Sala de la Confluencia antes de acometer los pozos de regreso. Como anécdota, que Pascual a la vuelta intentó pasar como a la ida, es decir de cabeza y una vez que superó la gatera se quedo encajado en el siguiente paso y paso unos minutos un poco agobiantes hasta que pudo darse la vuelta. El retorno hay que hacerlo en estos pasos, con los pies por delante, deshaciendo la operativa de la ida.
Ya en la Sala de la Confluencia, tomamos la comida de ataque que llevabamos e iniciamos la salida. Salimos muy tranquilamente desinstalando y terminamos a las 11,30 de la noche, sin ningún percance. Recogemos el material, hacemos la foto finis y corriendo vamos a buscar algo para cenar. Milagrosamente, preguntamos a eso de las 12 en el bar donde comimos y la mujer se apiadó de nosotros y nos dio de cenar. Fabada monumental y cabrito guisado. Demoledor. A la 1 y poco todos durmiendo placidamente. Como el anuncio ese de las tarjetas, 300 metros de cuerda, 50 mosquetones y chapas y una edad media de 57 años y a disfrutar que la vida son dos días.
domingo, 10 de mayo de 2015
Sima del Bochorno
Este fin de semana y como preparativo para la semana que
viene que haremos la Torca de Juanin, nos hemos ido a Peralejos de las Truchas,
para bajar la sima del Bochorno, de 140 metros, y que ha sido durante mucho tiempo
la sima mas profunda de estas serranías.
En esta ocasión los expeleos que vamos a bajar somos
solamente tres, Moreno, Pascual y yo, acompañados por Félix que se quedará
fuera dando un paseo.
Quedamos a las 9 en San Fernando de Henares y el viaje nos
lleva casi 4 horas por lo que finalmente decidimos tomar algo de comer antes de
entrar. El último en bajar soy yo y son las 4 menos 10 cuando lo hago.
La aproximación si se viene desde Molina de Aragón, se realiza tomando un desvío a mano derecha en el punto kilométrico 93,9 km de la carretera CM-2106 (Molina de Aragón – Peralejos) y a 3,4 km de Peralejos, que nos mete en una pista forestal que sube a la Muela de Utiel. Hay varias formas de llegar, pero nosotros al final utilizamos la que nos recomendó un paisano de un bar de Peralejos, y que coincide con la narrada en el acceso de propone el Club Viana. A 1,6 km se llega a un cruce en forma de Y, tras haber dejado dos pistas a la izquierda. Se toma la de la izquierda (la de la derecha pasa junto a la torreta forestal y se dirige a Taravilla), que está en peor estado. A 1,8 km de este último cruce (a 4,5 kms desde la carretera) se abandona la pista (mojones de piedra), continuando por un camino poco marcado a la izquierda, que lleva, 150 m más adelante, al inicio de una vaguada. Bajando 150 m por ésta y siguiendo una senda poco marcada se llega a la misma boca de la sima, que se abre a la derecha, a escasos metros de la senda y algo elevada respecto a ésta. Coordenadas boca UTM (WGS84) 30T 0589806 4496067 verificada por nuestros gps.
La aproximación si se viene desde Molina de Aragón, se realiza tomando un desvío a mano derecha en el punto kilométrico 93,9 km de la carretera CM-2106 (Molina de Aragón – Peralejos) y a 3,4 km de Peralejos, que nos mete en una pista forestal que sube a la Muela de Utiel. Hay varias formas de llegar, pero nosotros al final utilizamos la que nos recomendó un paisano de un bar de Peralejos, y que coincide con la narrada en el acceso de propone el Club Viana. A 1,6 km se llega a un cruce en forma de Y, tras haber dejado dos pistas a la izquierda. Se toma la de la izquierda (la de la derecha pasa junto a la torreta forestal y se dirige a Taravilla), que está en peor estado. A 1,8 km de este último cruce (a 4,5 kms desde la carretera) se abandona la pista (mojones de piedra), continuando por un camino poco marcado a la izquierda, que lleva, 150 m más adelante, al inicio de una vaguada. Bajando 150 m por ésta y siguiendo una senda poco marcada se llega a la misma boca de la sima, que se abre a la derecha, a escasos metros de la senda y algo elevada respecto a ésta. Coordenadas boca UTM (WGS84) 30T 0589806 4496067 verificada por nuestros gps.
La sima se encuentra reequipada en su totalidad con químicos
en 2014 por el club Viana, por lo que en principio pensamos que nos daría
tiempo, pero a medida que vamos bajando, los pequeños problemas se empiezan a
suceder uno detrás de otro, empezando porque el primer pozo (P36), en el que
utilizamos una cuerda de 50, después de anclar a un natural, no nos llega al
fondo, faltando un par de metros, para sorpresa de todos, ya que la ficha habla
de una cuerda de 40 o 45. A
Pascual que va instalando le toca empalmar cuerda y pasar el nudo. No
contentos, montamos un cristo en la cabecera, ya que Pascual pasa de montar la
Y y el mosquetón trabaja mal e impide sacar el cabo de anclaje. Rehacemos la
instalación y cabecera quitando el natural y metiendo un reaseguro en spit para
recuperar el par de metros faltante y aún con eso, Moreno, al ser más pequeño,
le cuesta lo suyo desengancharse.
El primer pozo te deja en una pequeña rampa, que desemboca
en una gatera de un par de metros, que se desfonda al siguiente pozo y que te
hace salir con los “pies por delante” al vacío, teniendo un fraccionamiento muy
oportuno en la salida. Se monta un pequeño pasamanos para coger una buena
vertical del pozo que evita que alguna piedra de la rampa te pueda dar, ya que
sin querer al ser la gatera estrecha alguna tiras.
Descendemos hasta una repisa y al ver la hora decidimos
volvernos ya que aún nos queda como poco una hora y media más hasta bajar la
totalidad de la sima.
Entre que Pascual viene un poco tocado de los entrenamientos
del maratón y que yo no me encuentro muy bien,
ya que la noche anterior debí de tomar algo en mal estado y voy atufando
a mis compañeros con constantes ventosidades, hace que parezcamos un grupo de
geriatría que se ha escapado de un asilo.
Salimos antes de las 6 y merendamos algunos y comieron
otros. A eso de las 7 empezamos el retorno. Al final, con parada para una
coca-cola llegamos a San Fernando a las 11. La dejamos para ir con más tiempo o
incluso dormir allí. La sima es muy
limpia y tanto material como cuerdas sale prácticamente impolutos.
Como relato hace menos de un mes, una vez cumplida la misión de la Torca Juanín. este pasado sábado 6 de junio, hemos vuelto a cumplir con la promesa dada. En esta ocasión los espeleos somos Pascual, Mar y yo. También nos acompaña Felix, en calidad de excursionista paseante. Como conocíamos ya el percal quedamos a las 8 en San Fernando y sin dilación y por el camino corto de Molina, llegamos a la sima a eso de las 11,30, pero como ya he dicho en más de una ocasión, el horario Talpa sigue presente, así que nos equivocamos en la aproximación y entramos por el lado opuesto a la vez anterior. También la cabecera nos volvió a dar guerra por la cantidad de opiniones, con un Pascual poco convencido, y que al final le llevo casi una hora ceder a nuestras sugerencias. A las 2 entraba Mar y a partir de este momento y muy tranquilamente fuimos instalando la sima que realmente es casi como un pozo continuo, ya que si bien los ultimos pozos en la topo parecen estar desplazados, al haber cambiado de pared antes de termina el P70 la sensación es de continuidad. Vimos la ventana del nivel que tiene desarrollo, pero el paso nos pareció un poco expuesto y no localizamos el spit para iniciar el pasamanos por lo bajamos el último P15, siendo este el pozo más bonito y por que no se dijese bajamos el P5 hasta el charco embarrado que marca el final de la sima. Hice dos únicas fotos del pozo y vuelta para arriba. La vuelta se hace fácil al estar muy fraccionados los pozos, pero aun a pesar de ello el último salía a las 6. Como anécdota, en una reunión en la cabecera del primer P15, después de descender el P70, me quedé sin aire y no podía respirar, me imagino que fruto de la humedad, más el esfuerzo, más el catarrazo que llevaba, montando un numerito que acojono al personal. Un trago de agua y un sonar de mocos y seguimos sin más problemas. También mencionar que hay que ir con cuidado en la rampa y gatera, así como en un par de repisas al final del pozo grande,ya que se pueden tirar chinas y alguna que otra piedra.
Una vez fuera y sin ningún percance, nos homenajeamos con una suculenta merienda en un atardecer muy agradable, viendo saltar ciervos por todos lados y preparándonos para nuevos retos. Tomamos algo en Molina y vuelta para Madrid. Llegamos a San Fernando a eso de las 11,20 y otra media hora más a San Agustín
Como relato hace menos de un mes, una vez cumplida la misión de la Torca Juanín. este pasado sábado 6 de junio, hemos vuelto a cumplir con la promesa dada. En esta ocasión los espeleos somos Pascual, Mar y yo. También nos acompaña Felix, en calidad de excursionista paseante. Como conocíamos ya el percal quedamos a las 8 en San Fernando y sin dilación y por el camino corto de Molina, llegamos a la sima a eso de las 11,30, pero como ya he dicho en más de una ocasión, el horario Talpa sigue presente, así que nos equivocamos en la aproximación y entramos por el lado opuesto a la vez anterior. También la cabecera nos volvió a dar guerra por la cantidad de opiniones, con un Pascual poco convencido, y que al final le llevo casi una hora ceder a nuestras sugerencias. A las 2 entraba Mar y a partir de este momento y muy tranquilamente fuimos instalando la sima que realmente es casi como un pozo continuo, ya que si bien los ultimos pozos en la topo parecen estar desplazados, al haber cambiado de pared antes de termina el P70 la sensación es de continuidad. Vimos la ventana del nivel que tiene desarrollo, pero el paso nos pareció un poco expuesto y no localizamos el spit para iniciar el pasamanos por lo bajamos el último P15, siendo este el pozo más bonito y por que no se dijese bajamos el P5 hasta el charco embarrado que marca el final de la sima. Hice dos únicas fotos del pozo y vuelta para arriba. La vuelta se hace fácil al estar muy fraccionados los pozos, pero aun a pesar de ello el último salía a las 6. Como anécdota, en una reunión en la cabecera del primer P15, después de descender el P70, me quedé sin aire y no podía respirar, me imagino que fruto de la humedad, más el esfuerzo, más el catarrazo que llevaba, montando un numerito que acojono al personal. Un trago de agua y un sonar de mocos y seguimos sin más problemas. También mencionar que hay que ir con cuidado en la rampa y gatera, así como en un par de repisas al final del pozo grande,ya que se pueden tirar chinas y alguna que otra piedra.
Una vez fuera y sin ningún percance, nos homenajeamos con una suculenta merienda en un atardecer muy agradable, viendo saltar ciervos por todos lados y preparándonos para nuevos retos. Tomamos algo en Molina y vuelta para Madrid. Llegamos a San Fernando a eso de las 11,20 y otra media hora más a San Agustín
martes, 21 de abril de 2015
Cañuela
En esta ocasión, la salida es de club, con el fin de
terminar una topografía que se inició en su día por parte de algunos de los
compañeros y que faltaba de rematar. El lugar, pues un poco insospechado la
verdad, ya que la galería a topografiar se encuentra en Cañuela.
Al efecto, en esta ocasión los espeleos somos Mar, María,
Sonia, Pascual, More, Ricardo y yo y quedamos a las 10 del sábado 18 de abril
en Bustablado. A través de Moreno, tenemos conocimiento de que hay un grupo que
también esta reexplorando la cavidad, el grupo La Cambera.
Entramos a la cavidad a eso de las 11, y en el acceso nos encontramos con dos
miembros de este grupo que tienen idea también de explorar ese sábado. Nos
adelantamos un poco ya que estaban esperando a un compañero, e iniciamos la
aproximación. La sala que ibamos a visitar, esta bastante escondida y fue
descubierta en el 89 por el grupo Flash y se accede a ella a través del río,
que te pone los pelos un poco de punta, ya que pasamos por varias zonas sifónables.
Una vez atravesado este, accedemos a una amplia galería en rampa donde se
ven claramente los restos de arena sobre los grandes bloques, indicando que
debe de permanecer inundada gran parte del año. Se ascienden unos 20 metros y después de superar un resalte de otros 8 metros con cuerda fija instalada, empiezan a
aparecer las formaciones, una columna, una estalactita, que se dan un aire a las formaciones de la Ramera por su color oscuro. Al fondo, la guinda, una pared
plagada de excéntricas espectaculares, de hecho es la primera vez que veo un
grupo de excéntricas en su génesis, naciendo en un racimo. Pude sacar un vídeo
bastante ilustrativo que ahora tengo que convertir a un formato menos pesado.
Topografiamos los más de 20 puntos de la galería y vuelta.
Al salir decidimos visitar un pozo al que se accede desde la galería del
Bulevar a través de una estrecha gatera ascendente y allí nos encontramos con
los chicos de La Cambera que estaban terminando un pasamanos para franquear el
pozo que corta el paso a pocos metros de la citada gatera. Revisando la topo de
que disponíamos, esta galería estaba pintada pero sin los pozos. Curiosamente
llegamos cuando terminaban y el chaval a voz en cuello nos canto poco más allá
otro pozo de similares dimensiones, que se desploma sobre la galería Sur y zona del bypass. También nos
comentaron que habían descubierto una red superior de grandes galerías después
de varias escaladas importantes, donde una de ellas se cae sobre el pozo en el que estamos, dando un desnivel de unos 100 metros aproximadamente. También han localizado otras redes auxiliares de menores
dimensiones como el meandro del ratón. Nos dieron su web donde han publicado cuatro tramos nuevos (https://lacambera.wordpress.com/), de
poco más de un kilómetro y actualizado la topo. Nosotros quedamos que una vez terminemos la topo se
la haremos llegar a ellos, bien directamente, bien vía Colina para su incorporación.
Nos hizo ilusión que una cavidad como esta, tan emblemática,
al menos para mi, vaya tomando nuevas dimensiones.
Salimos con frío al haber estado tanto tiempo mojados, y nos
dirigimos sin dilación a tomar algo a Bustablado, donde finalmente nos dimos
una cena pantagruélica.
domingo, 22 de marzo de 2015
Sima SC-4 - Hontoria del Pinar
Intentaré retomar la costumbre de anotar nuevamente todas las salidas en el blog que siempre viene bien, como recordatorio actualizado del estado las cavidades y sus instalaciones, ya que desde el ultimo post, hemos realizado tres salidas a simas que ya están reflejadas en otros post y que no he comentado.
En esta ocasión, la salida es de club y el objetivo es la sima SC4, cerca de Hontoria del Pinar, en el Parque Natural del Cañon del Río Lobos. Los espeleos somos Rebeca, Mar, Moreno, Josete y yo.
La sima SC-4 (Otros la nominan SG-4) se encuentra ubicada en la ladera norte de la Sierra Calva. Para ir a ella, lo más
sencillo es tomar desde Hontoria del Pinar el único camino carretero apto para todo tipo de coches, que, subiendo hacia el sur,
atraviesa la sierra. Recorridos unos 1200 m tras abandonar la última calle del pueblo, se toma
hacia la izquierda un camino que sube con escasa pendiente. Tras recorrer aproximadamente 440
m por el mismo (buen estado), unos 60 m después de un cambio de rasante suave, se debe abandonar el
camino. Para identificar este punto nos puede servir de referencia una sabina que hay en el borde
izquierdo del camino; se trata de un ejemplar un tanto escuálido cuyo tronco está ramificado
prácticamente a ras de suelo en cuatro o cinco troncos menores entre los cuales alguien ha
puesto un pequeño bloque de caliza. Se abandona el camino girando 90 grados a la derecha y se
continúa prácticamente campo a través siguiendo una senda amojonada poco marcada. Tras
andar unos 90 m subiendo sin demasiada pendiente se encuentra la boca de la cueva ED50 30 T 486615 4631988
Nosotros, entre pitos y flautas, y después de la consabida parada en San Esteban para aprovisionarnos de pan, bollos y café, llegamos a la boca en torno a las 12. Ya empezamos a mosquearnos al ver tres spits inutilizados en la cabecera de la estrecha boca. Finalmente, y no por el mejor sitio, pudimos descencer el primer pozo (P12), que nos dejan en una rampa hacia la cabecera del siguiente P5. Después de revisar los anclajes, Moreno, que llevaba la instalación, comenta que también se encuentra en mal estado uno de los dos spit de cabecera. En esta ocasión no venimos con material para reequipar por lo que decidimos dar la vuelta.
Al final después de pasar el paso más penoso nos quedamos sin ver los bellos pozos de esta sima.
Como no nos íbamos a queda con las ganas, nos dirigimos a la sima del Portillo que se encuentra un poco más arriba del camino principal, donde otro grupo ya la tenia instalada. Esta sima permite una segunda instalación casi total, compartiendo un par de fraccionamientos con el otro grupo, por lo pudimos aprovechar la mañana.
La próxima vez iremos más preparados, que nos estamos "aburguesando". Lo cierto es que llama un poco la atención el mal estado de la instalación, siendo la más profunda de la zona. Coincidimos con el grupo que estaba en el Portillo y que la había visitado el día anterior, y que nos comentaron que todas las cabeceras estaban en mal estado, teniendo que usar naturales y desviadores para ir resolviendo.
Salimos a eso de las 6,30 y nos tomamos el bocata y vuelta para casa.
domingo, 4 de enero de 2015
Mina Consuelo
Como salida navideña de los cueveros, apta para todos los públicos, nuestro compañero Félix nos ha preparado la visita a la Mina Consuelo, de Mirabilita/Glauberita (Sulfato Sódico) , en el término municipal de Chinchón. Su acceso se realiza por una pista apta para todo tipo de vehículos (C/ Antonio Machado), que parte de la rotonda donde se interseccionan la M506 y la M302, entre los términos de San Martín de la Vega y Morata de Tajuña y que discurre paralela al río Jarama al pie del farallón que delimita la paleocuenca del río. Recorridos unos 5 kms. nos encontraremos con una propiedad privada de lo que parece una explotación agraria abandonada ,que trunca el paso natural.
Conviene llegar hasta la puerta y pedir permiso, ya que nosotros fuimos bordeando por las tierras y nos dieron el alto, un poco molestos. Al final todo se arreglo y tan amigos. A unos cien metros, nuevamente en el camino sale un caminito poco marcado a la izquierda que asciende hacia media ladera y atraviesa un gran derrumbe que a modo de alud a barrido la ladera y ha dejado rocas en el sembrado de media tonelada. Este camino conduce a la boca más grande ya que hallaremos varias. Esta mina, que data de mediado del sigo XIX, ha sido escavada por el método de huecos y pilares, cámaras que se conectaban mediante socavones de gran sección con el exterior. Toda la excavación se encuentra veteada, dándole un aspecto imponente. A mi personalmente se me asemeja, salvando las distancias, con la playa de las catedrales.
Visitamos varias galerías, encontrando andamios modernos en una de ella, donde parece que la veta de mineral es más pura.
El socavamiento de los pilares en su base por la humedad, así como el desplome de algunas bóvedas planas entre pilares, puede ser un problema con el tiempo. En cualquier caso, unas buenas fotos de contraluces y contrastes y un lugar un tanto insospechado.
Una vez finalizada la visita, nos despedimos de los compañeros que no vinieron a la comida y el resto nos fuimos a comer a Pinto, donde disfrutamos de una buena comida entre mayores y pequeños.
Un día de disfrute en buena compañía, haciendo lo que nos gusta, a poco más de media hora de Madrid.
Conviene llegar hasta la puerta y pedir permiso, ya que nosotros fuimos bordeando por las tierras y nos dieron el alto, un poco molestos. Al final todo se arreglo y tan amigos. A unos cien metros, nuevamente en el camino sale un caminito poco marcado a la izquierda que asciende hacia media ladera y atraviesa un gran derrumbe que a modo de alud a barrido la ladera y ha dejado rocas en el sembrado de media tonelada. Este camino conduce a la boca más grande ya que hallaremos varias. Esta mina, que data de mediado del sigo XIX, ha sido escavada por el método de huecos y pilares, cámaras que se conectaban mediante socavones de gran sección con el exterior. Toda la excavación se encuentra veteada, dándole un aspecto imponente. A mi personalmente se me asemeja, salvando las distancias, con la playa de las catedrales.
Visitamos varias galerías, encontrando andamios modernos en una de ella, donde parece que la veta de mineral es más pura.
El socavamiento de los pilares en su base por la humedad, así como el desplome de algunas bóvedas planas entre pilares, puede ser un problema con el tiempo. En cualquier caso, unas buenas fotos de contraluces y contrastes y un lugar un tanto insospechado.
Una vez finalizada la visita, nos despedimos de los compañeros que no vinieron a la comida y el resto nos fuimos a comer a Pinto, donde disfrutamos de una buena comida entre mayores y pequeños.
Un día de disfrute en buena compañía, haciendo lo que nos gusta, a poco más de media hora de Madrid.
domingo, 30 de noviembre de 2014
Torca de los Morteros – Segundo Piso
En esta ocasión, la salida formaba parte de las
actividades programadas del grupo, y en principio se iba a realizar una
clásica, visitando la Torca de los Morteros, hasta la galería Alberto. Como
quiera que en esta ocasión se invitó a Paco, dueño de la tienda Laser y miembro
del Club Talpa, al que hemos pertenecido unos más que otros, y el estaba un
poco cansando de esta zona, ya que estuvo más de 8 años de exploración en la
Torca, nos avinimos a visitar otra que él había transitado hace más de 20 años
y que recordaba menos, el segundo piso hasta el pozo de 83 m. y vuelta hasta la
intersección con el P120.
En principio la salida iba a ser el fin de semana del 21
al 23 de noviembre, pero como alguno de los participantes venía directamente el
sábado (día de la actividad) desde Madrid, decidimos hacer lo mismo. A las 6,45
salimos desde San Agustín, Pascual, Mar y yo y nos reunimos todos a la subida
al Puerto de la Sía en el desvío al camino que nos aproxima a la zona de la Torca.
Allí nos reunimos con Sonia, María y Moreno, y poco después llego Paco.
Como ya la habíamos visitado en este julio pasado, nos
evitamos la pérdida anterior, entre otras cosas por no haber revisado la
documentación del Club Viana que describía la aproximación. Esta vez fuimos
directos siguiendo las torres de un antiguo remonte hasta la torre de
electricidad y de ahí, bordeando el bosque, hasta el corte en la pared que poco
más allá deja un paso empinado para subir y seguir bordeando por el bosque hasta
el lapiaz y la boca (Datum WGS84 30T 0451585 4777409 alt. 1288 m). Al
final entre unas cosas y otras, como siempre
y a pesar de ser otro club, llevamos el horario Talpa, ya que empezamos a bajar
a la 1 de la tarde. Como ya he descrito la primera parte de acceso en un
anterior post, paso a relatar a partir de la bifurcación que se encuentra
destrepando una gran colada fósil que se sume en un meandro desfondado en
dirección este. Esta fue la vía utilizada en la anterior visita para bajar al
segundo piso. En esta ocasión, cambiamos de dirección hacia el
oeste (derecha) y empezamos a ascender una gran tolva de arena y piedras de
considerable tamaño hasta el denominado agujero soplador, que en esta ocasión
no soplaba prácticamente nada. Desde este punto se da acceso a una sala de
medianas dimensiones con formaciones completamente descalcificadas siendo la
más representativa una gran columna que se asoma a la siguiente sala de grandes
dimensiones donde se sitúan las cabeceras el imponente P120 y otro pozo lateral
de poca profundidad, al menos a vista. Desde este punto, iniciamos la
instalación de un largo pasamanos quitamiedos que nos permitiría franquear por
la izquierda, el gran cono que forma el P120 en su cabecera. Para la ocasión
utilizamos (de cabeza) 5 chapas de 8 y mosquetones, con dos cuerdas de 30. En
su parte central, el pasamanos se ancla a una estalagmita. El segundo tramos
esta instalado en fijo sin ninguna garantía por lo que lo reequipamos. Este
segundo tramo es una cresta ascendente que nos tenía un poco preocupados ya que
los recuerdos de algunos compañeros la hacían más de equilibrista que lo que
fue. No se si por acción del paso de la gente o vaya usted a saber, pero el
paso es ancho. Me acordé de nuestro compañero Cache, que en esta ocasión no nos
ha podido acompañar, ya que de estar, lo bautizaríamos como el paso del
cocodrilo II. Superado el obstáculo, la galería sube en una pequeña rampa hasta
la siguiente galería alargada y desfondada donde a la izquierda arriba esta el
acceso al impresionante pozo amable de 233 metros. A la vuelta nos asomamos a
la cabecera, pero debido a la gran humedad reinante en la zona no pudimos
divisar la negrura de sus profundidades. Pasada la galería, en su final, a la derecha,
encontramos la zona de conexión con el segundo piso, en forma de gatera
descendente a modo de rampa que nos sitúa en el primer P9. Al metro y medio de
bajar, pusimos cuerda en un pequeño puente de roca en el techo que nos sirvió
para asegurar el descenso de los restante 4 metros de rampa, si bien, no es
necesaria, ya que la cabecera no se
encuentra directamente en la vertical de la rampa, situándose un poco a la
derecha. Instalamos el P9 con reaseguro y cabecera en techo (aquí puede venir
bien un clown siendo suficiente), que nos deja en una sala de medianas
dimensiones donde bajando por rampa de cascotes y arena (tónica general de todo
el segundo piso) se vuelve a sumir en un pequeño meandro que se desfonda a la
derecha hacia la cabecera del último obstáculo, un P13. También es esta ocasión
instalamos cuerda en el meandro, más para subir que para bajar, ya que tiene un
primer resalte de 2 metros completamente vertical. El P13 tiene un pequeño
péndulo en el único fraccionamiento que tiene.
Nos dejó en lo alto de una rampa de arena, desde donde
nosotros tomamos dirección oeste. Mirando a la pared de bajada hacia la
derecha, ya que a la izquierda, la galería se medio colapsa por un caos de
monumentales bloques, que a través de ellos se accede a otro tramo del segundo
piso y que comunica con el P120, que visitaremos a la vuelta.
Avanzamos por la amplia galería entre bajadas hasta el
final de la galería que acaba bajando por una rampa llena de bloques para luego
subir y terminar cerrándose. Poco antes del final tomamos una pequeña galería
abajo a la derecha repleta de formaciones coralinas con una columna donde se
aprecia en la formación el efecto de la corriente de aire. Este conducto nos
lleva a la cabecera del P83. Desde aquí y después de un pequeño refrigerio
(Alguien se trajo ya los polvorones y mantecados ), emprendimos la vuelta,
visitando el resto del piso hasta donde es taladrado literalmente por el P120,
siendo la morfología de este último tramo distinta a la completa fracturación
con desprendimientos que hemos venido observando en todo el recorrido anterior.
Nos asomamos también al pozo sonoro y vuelta. Tuvimos un pequeño incidente sin
consecuencias en la base del P9 por desprendimiento de roca de unos 4 kgs. que
bajó la rampa a toda velocidad y salto por el hueco sin impactar a nadie milagrosamente,
especialmente a Mar que la pilló en la zona más estrecha.
Salimos poco a poco sin más sobresaltos. En esta ocasión,
como casi siempre instaló Moreno y Paco y desinstalamos Pascual y yo. El tiempo
nos respeto y nos dejo cambiarnos sin mojarnos. Empleamos 10 horas en el
recorrido, si bien nos lo tomamos a modo de paseo. Entre pitos y flautas a las
11,30 salíamos disparados los que teníamos reservada la pernocta en Asón, con
el fin de que nos diesen algo de comer.
Por último, pero no menos importante, le traslado desde
aquí todo mi agradecimiento y el de mis compañeros, a Pepe Serrano del Club Viana, que gracias a
su actitud y e información, nos ha permitido disfrutar de un estupendo día
haciendo lo que nos gusta.
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