domingo, 15 de junio de 2014

Sima Orna

Este pasado sábado, 15 de junio de 2014, y para ir completando las simas de la zona de Villanueva de Alcorón,  nos hemos ido a visitar la Sima Orna. De esta zona nos queda ver la Sima de la Cierva y habremos completado las visitas más importantes. Los espeleos, esta vez somos, Mar, Ana, Pascual y yo, y nos acompaña como siempre Felix, que se dará una vuelta por la zona. Aunque hayamos cambiado de club, las constumbres permanecen, y después del consabido café en el bar de la Pilarica, nos dirigimos hacia la sima. Esta vez tomaremos el camino que nos enseñó José Emilio, en la anterior visita a Bustal III y Boca Quemada. A 1,7 Kms, aproximadamente del bar saliendo por la CM2115, encontramos un camino que sale a la derecha, por el que atravesaremos por un puente de piedra un barranco seco y que  enseguida, toma altura subiendo por una empinada cuesta. Por el continuaremos 4,3 kms, para desviarnos a la izquierda por una pista menos marcada, por la que continuaremos 800 metros a lo que será la intersección de otro camino muy poco marcado que nos llevará a la izquierda a las simas de Bustal III y Boca Quemada y a la derecha, 50 metros más arriba a la sima Orna.

Después de los preparativos, al final como decía de las constumbres, es la 1 del mediodía cuando empezamos a instalar Pascual y yo. La sima es una vertical de  -130, con varias repisas formadas por bloques empotrados. Los dos pozos están formados por una gran diaclasa, siendo su primer tramo un p34 de forma más lenticular y estrecha, que termina en una pequeña sala con el suelo parcialmente colmatado por bloques empotrados y barro en forma de embudo que da paso al p100. Visualmente la sima a mi me pareció un único pozo con esta rampa embudo. Este zona, al igual que las 3 repisas posteriores, tiene riesgo de tirar piedras y aunque las chinas aparentemente son pequeñas hay que ir con extrema precaución, ya que al instalar la cabecera del p100, que se sitúa un poco por debajo del embudo, Pascual piso en la pared derecha, desprendiéndose el barro y una piedra de unos 5 kilos de forma inesperada. La sala tiene a una altura de unos 3 ó 4 metros una instalación de spits, para evitar el embudo, donde localizamos claramente el primero, trepando por una pequeña colada. Se visualiza con facilidad al estar marcado con un círculo amarillo. Nosotros no lo instalamos, ya que no vimos con claridad los siguientes, utilizamos la vía del embudo, donde se ven claramente los parabolt de cabecera del mismo, así como el parabolt con cadena que hace las veces de desviador en el propio embudo y que da paso a la cabecera real de p100 con doble parabolt un poco más abajo. 

De -68 a -96,  bajamos con una cuerda justa y el spit que referencia la topo de Isidoro y que reproduce el clubViana, estaba inservible, por lo que no pudimos llegar a la cabecera siguiente, 4 metros más abajo.  Se hizo un nudo de empalme cómodo con apoyo en la repisa de -96 y se continuó con la instalación sin mas inconvenientes hasta la siguiente y última repisa,  siendo el último p20 el pozo más bello en concreciones, dandose un aire al de la sc21, pero sin llegar a ser tan bello.

Si bien la bajada se va desplazando por la diaclasa de forma escalonada debido a las repisas de bloques, las piedras también siguen esa trayectoria, observando en las paredes los impactos de las mismas y encontrando en la base de los pozos finales la piedra supuestamente tirada por nosotros y otras con marcas recientes de golpes y rebotes. Es aconsejable bajar y subir de dos en dos, esperando en las repisas, que te permiten alejarte un poco de la vertical de la cuerda. Ojo con la 2 repisa, la de -96 que no tiene spit para anclarse y la cuerda se aleja de la misma. Hay que enganchar la cuerda para recuperarla.

Salimos sin incidentes, a eso de las 6 pm y dimos cuenta de la jugada con un bocata y el ya clásico atún con tomate y picadillo de Pascual. Tomamos unas coca-colas en el bar y vuelta para casa.

Día estupendo, en buena compañía y haciendo lo que nos gusta. Que más se puede pedir.

domingo, 18 de mayo de 2014

Sima Diana


Sima Diana



Hoy sábado 17 de mayo, y como salida del Grupo Silex, con la intención de que los nuevos hiciesen alguna sima más y el miembro más honorífico, se animara a retomar los trastos, se decide visitar una sima no muy exigente, Sima Diana (-68), que se encuentra en la zona de la Sima de la Raja y Manuel Mozo.

Para ello y como es habitual, quedamos a las 11 en el bar de Villanueva de Alcorón con el grupo de San Fernando. Al final, los nuevos no vienen y el grupo lo formamos Félix, More, Pascual, Mar y yo. Nos encontramos en la tienda donde compramos el pan y nos tomamos el café de rigor emprendiendo, ya bastante tarde la salida hacia la sima.

Siguiendo las indicaciones, para variar, nos equivocamos en el desvío y cuando ya nos dimos cuenta, decidimos continuar para ver si el camino que llevábamos nos aproximaba, todos a excepción de Mar, que como luego se demostró, tenía razón. Acabamos en la boca de la Raja, a unos 300 metros de Diana. Como somos unos vagos, deshicimos el camino y salimos nuevamente a la carretera (CM-2101 y a la altura del Pk 4,2 parte una pista en buen estado, que nos queda a la derecha viniendo desde Villanueva de Alcorón. Tras recorrer 1km exacto por la pista, se abre a la derecha una bifurcación en la que se pueden dejar los coches. Nosotros continuamos por una pista poco marcada que sale un poco hacia la derecha y continuando por ella unos 350 metros llegamos a la boca (Datum WGS 84) 30T 0569468 4503512 Altura 1328m. La sima tiene dos entradas, pero la que se instala es reconocible por los spits en la roca cabecera. Se ancla en natural (pino) y un seguro y reaseguro cómodo nos permite bajar el primer p4, que nos deja en una rampa sin piedras pero resbaladiza. Se fracciona en alto a unos 6 metros en la pared de la izquierda, que nos permite seguir bajando por la rampa hasta la cabecera del p14 con seguro y reaseguro se baja el pozo. Toda esta zona es fósil y bastante sucia por el arrastre de la tierra de la rampa. La base de el pozo es un meandro de medio metro de anchura y que nosotros tomamos hacia la derecha según bajamos, descendiendo la medio rampa de escombros. Hacia el otro sentido, según la descripción del Viana, el meandro continúa unos 40 metros hasta hacerse impenetrable. Una vez descendido la pequeña rampa, una sucesión de bloques en escalón nos lleva la p26. El escalonamiento obliga a sucesivos fraccionamientos y en el último que se sitúa a unos 8 metros del suelo de la sala final, el spit esta suelto. También hay un espárrago de parabolt para el que no llevamos chapa ni tuerca, por lo que hay que volver a subir a la cabecera del pozo (realmente es una sala que continúa ascendentemente por la derecha y que por la izquierda se abre en el pozo)y subiendo por un paso un pelín expuesto nos lleva a una galería curiosa del tipo del Níspero donde hacemos unas cuantas fotos. Esta galería se sume en un pozo muy bellamente concrecionado que se divide en dos tramos de unos 10 y 13 metros. Realmente son dos pozos, el primero te deja en una salita de suelo lleno de gours de unos 4 metros que da acceso al segundo pozo también bellamente concrecionado de una cascada muy bonita. Este segundo tramo (p13) lo instalamos con un spit y un natural en roca para tomar la vertical. Tiene un fraccionamiento más y después de unos metros, nos deja en el fondo de la sala que se va agrandando hacia el centro, según vamos progresando, hasta tomar unas curiosas proporciones teniendo en cuenta la zona.

En la gran sala, intentamos buscar la gatera, que nos lleva al p7, que da acceso a otra sala donde se encuentra la cota más baja, pero después de mucho hozar por distintas gateras, no damos con ella y decidimos hacer alguna foto y darnos la vuelta.

Comentar que la visita bien vale la pena por el pozo paralelo. Nosotros, como nos lo tomamos todo con una calma espectacular, en esta ocasión, entramos a eso de las 2,30 y salimos a las 7,30. La instalación la realizó Moreno y la desinstalación la hice yo.

Una vez cumplida la misión, dimos cuenta de una tartera de atún natural con pisto que traía Pascual y que estaba de muerte y del resto de fiambres y bebidas al uso, y como era un poco pronto, nos fuimos a localizar la boca de la Sima de los Perdidos I y II que localizamos sin mucha dificultad y que sera la próxima actividad con toda seguridad.

Paramos en Villanueva para una coca-cola evita corzos ( En esta ocasión, como en la anterior visita al Bustal III y Bocaquemada, nos saltaron a la carretera) y vuelta. Al final las 10 y vuelta a Madrid

Sima Bustal III y Sima Boca Quemada

Este pasado sábado 10 de mayo, aprovechamos para hacer una salida expres a Valsalobre. En este caso el equipo lo formamos un reducido número del Silex, y como cometido teníamos realizar una buena vertical para ver como vamos de fondo. Al final la sima elegida fue la Bustal III. Quedamos como siempre en Villanueva de Alcorón a las 10, donde nos reunimos todos y tomamos café. Salimos en dirección al refugio de la zapatilla, pero esta vez, a  1,7 Kms del bar, nos desviamos por una pista que sale a la derecha antes de una pronunciada curva. Seguimos la pista ascendente unos 4,250 kms y en la última taina, giramos a la izquierda. Seguiremos recto hasta ver dos hitos de rocas a ambos lados de la pista, el de la izquierda nos lleva a la Bustal III y Boca Quemada y el de la derecha a Sima Orna.

Tomamos el de la derecha y en unos cien metros o algo mas nos encontramos en  la boca de la primera sima. La instala José Emilio, y le sigue Pascual, Ana, Mar y yo. La sima se parece un poco a la Manuel Mozo, teniendo una rampa contra pared para bajar a una pequeña galería de unos 10 m que termina sumiendose en el p60. Esta sima se encuentra instalada en químico, y el pozo en doble para poder instalar dos cabeceras en Y para agilizar grupos grandes. Se baja del tirón los 60 metros contra pared, que nosotros esperábamos fuese más volada. La base del pozo es reducida y tiene una minipozo agaterado de 3 m que no bajamos donde se adquiere la mayor profundidad de la cavidad (-63). Así que a la vuelta, y como no había nada más que hacer tomamos tiempos de subida para tener referencias. El resultado, pues como todo en la vida, de todo, lo importante, que nos lo pasamos fenomenal.

Como esta sima nos llevo poco más de dos horas, tomamos un bocata reconstituyente y nos acercamos a Boca Quemada que esta a pocos metros y como no llevábamos más que dos cuerdas, una de 30 y otra de 75, se instaló hasta una pequeña repisa a falta de 15 metros del final. Descendimos por el primer pozo hasta -30 desde donde a través de un péndulo accedimos al pozo paralelo (p95) y desde esta repisa del tirón contra pared.

Salimos sobre las 9 pm y después de tomarnos la coca-cola retorno a Madrid. En el regreso José Emilio y Ana tuvieron un encuentro inesperado con un ciervo que por poco no les cuesta un accidente serio. Pasado el susto retomamos el camino de vuelta con mil ojos.

Un día excelente en buena compañía y disfrutando de nuestro deporte favorito, que más se puede pedir

sábado, 19 de abril de 2014

Sima Z3

Hoy, día de viernes santo, hemos visitado la sima Z3, ya que se daba la circunstancia de ser pocos, y esta sima tiene cierto riesgo de caída de piedras en la zona de la rampa. Por más que se limpie, cuando llueve siempre deja piedras sueltas con gran riego de caída por más cuidado que pongas, como al final se ha demostrado, al darle una en la espalda a Pascual.

Está situada en Valsalobre, Cuenca, y cuyo centro de población más cercano es Villanueva de Alcorón, desde donde tras tomar unos cafés en un nuevo bar que esta cerca de la cabina de teléfonos, ya que sorprendentemente el bar de la Pilarica estaba cerrado y eso que eran las 10 de la mañana, nos dirigimos en dirección a Peñalen. Su boca se abre en el paraje de La Serrezuela.
En el pk 10,900 de la carretera CM-2101 (Villanueva de Alcorón – Peñalén) tomamos una pista forestal en buen estado y la continuamos durante 1,400 km punto en el que tomaremos un cruce a la derecha. Desde este cruce de pistas continuamos 2,100 km para coger un nuevo cruce a la derecha (la referencia es pasado  un pino en Y). Desde este último cruce continuamos recto 900 m más y llegaremos al Refugio de la Torreta. Hasta aquí la pista es óptima y apta para todo tipo de vehículos, durante todo el año.
Desde el Refugio de la torreta, la pista empezará a tener problemas en época de lluvias, 1,100 km más delante de la Torreta nos encontraremos con un cruce a la izquierda que habremos de tomar y que nos llevará, 800 metros más adelante, a la Sima Juan Herranz I. Los 800 últimos metros son los peores en caso de lluvias. Desde la Juana I continuamos 170 m hacia adelante siguiendo el sentido que traíamos desde la Torreta (suroeste) donde veremos el cartel indicativo de la Juan Herranz II a la izquierda, poco más adelante la pista se bifurca en dos y nosotros tomaremos el camino de la derecha  unos 370 m. más, hasta encontrarnos un nuevo desvío no muy marcado a la derecha que también tendremos que coger. Unos 80 m. tras este último cruce y en el fondo de una dolina a nuestra derecha está la boca de la sima. Las coordenadas UTM, Datum (WGS84) 30T 0571794 4499558.
Se ancla en natural (pino) accediendo por el lateral derecho donde se encuentra el primer fraccionamineto que no pusimos, resolviendo con un quitaroces. De ahí se va en travesía a una cabecera en Y a unos 4m para abordar el primer P21.

Se descienden unos 10 o 12 m para fraccionar nuevamente en una cabecera en Y, que nos aleja un poco de la famosa rampa, separándonos hacia la derecha. Unos metros más abajo, y por el pozo central (ya que veremos pozo a izquierda y pozo a derecha) que coincide con la continuación final de la rampa, se sitúa la cabecera nuevamente en Y del P31, que se baja del tirón. Nos deja en la base , que comunica con lo que debe ser la base del pozo paralelo de la izquierda y que nos sirve para quitarnos de la vertical. Aquí nos reunimos para pasar la siguiente saca. Para los pozos anteriores, hemos utilizado dos cuerdas de 45, siendo necesarias una de 35 y una de 40. Para el pozo final usaremos una de 55. Desde la base del pozo que acabamos de descender,  se sube un escarpe de unos 3 metros, donde finalmente ponemos una chapa, más que para transitar por esta zona, para acceder con mayor seguirdad al primer fraccionamiento long-life del P44 un poco expuesto para montar el stop. Al metro y medio se situa la cabecera en Y del P44. Ojo que solo esta instalado en long-life el lado izquierdo, teniento que poner una chapa para el derecho. Desde ahí, a unos 9 metros fraccionamos también en long-life y de ahi hasta abajo en volado unos 37 metros. El pozo se va ensanchado después de este fraccionamiento y merece la pena verlo. La sima continua por una gatera sumidero que al poco se llena de agua, al menos cuando lo visitamos nosotros.

En esta ocasión hemos tardado dos horas para bajar y hora y tres cuartos para subir, con lo que nos permite comer a nuestra hora al sol con una temperatura estupenda. Cafelito en Villanueva y para casa programando la siguiente visita.

viernes, 18 de abril de 2014

Sistema Gandara - Colector

Después de un parón de un par de meses por motivos de salud de poca importancia, pero que si me han obligado a mantener reposo, retomo con más ganas si cabe, mis relatos y visitas, a las cavidades de mis amores. En este caso, los espeleos eramos Mar, Rebe, Ana, José Emilio y yo, y algunos hemos aprovechado para ver como andábamos después de nuestra convalecencia. Hemos realizado la travesía de Crucero-Calaca con Kymbra, nuestra perrita cuevera, Fresca hasta la sala Rabelais y por último Gándara hasta casi llegar al colector.

Sobre esta actividad comentaré un poco la visita. Rebeca se queda por tener problemas en un aductor y además a Kymbra le da un poco de miedo eso de tanta obscuridad y luces (sobre todo las luces esas que llevamos de 1300 lumenes). Accedemos al sistema por la entrada artificial y después de descender la gran rampa/pedrera nos encontramos en el pasamanos del pozo del oso. Desde su inicio montaremos la cuerda que nos lleva seguros a la cabecera que se sitúa a escasos 30 cms de la cornisa. Comentar que han instalado un cable de acero como pasamanos, además de dos cuerdas que ya estaban. Cabecera en Y y 25 metros aprox. hasta la repisita por donde transitamos hacia la derecha (mirando pared de descenso), para montar otra cabecera en Y en pared contraria en estrechamiento. Desde ahí unos metros más abajo, hay otro fraccionamiento, e igualmente unos pocos metros más abajo y en pared contraria nueva cabecera en Y que baja prácticamente en volado hasta la base del pozo. El pozo en total tiene 49 metros.

Desde la base ya escuchamos el rumor del agua al precipitarse por una cascada. Bajaremos por la sala y tomaremos hacia la izquierda entrando en una sala de buenas dimensiones donde se precipita el agua por una cascada de unos 5 m a la izquierda. Tomaremos por la derecha de la sala e iremos bajando para seguir por una galería amplia con el suelo arenoso que llegará a una zona en la que se bifurcará en dos caminos (Galerías de los Tentáculos) que llevan al mismo sitio. Nosotros optamos por la galería que continua por la izquierda y que es particular ya que tiene una gran cantidad de pequeñas lascas desprendidas del techo, siendo su apariencia esquistosa y muy frágil, observando desprendimientos recientes. La galería se encuentra cubierta por una fina capa de polvo. Esta galería desemboca en una sala que también tiene unas dimensiones considerables y que también acometeremos por la izquierda. Aquí encontraremos formaciones de considerable belleza. Siguiendo por la izquierda al fondo de la sala que se lamina, acaba en una gatera descendente de buenas dimensiones y con gran corriente de aire por donde iremos bajando en oposición para luego arrastrarnos hasta atravesar un paso estrecho de pecho que al poco se abre en la sala de los Menhires, que recibe su nombre por los bloques perfectamente cuadrangulares que se encuentran en varias posiciones a lo largo de la sala descendente. Bajamos y poco antes del final de la sala que se acaba sumiendo, encontraremos a mano derecha un paso ascendente por el que trepamos ganando nuevamente altura y donde giraremos nuevamente a la derecha hacia una zona concrecionada. Por esta zona hay que transitar con mucho cuidado dado lo resbaladizo de las coladas que se desfondan en una grieta peligrosa. Avanzamos por la izquierda pegados a las formaciones cada vez mas bellas y llegamos a una gran sala de bloques. Desde esta sala y hacia la mitad se desciende por la derecha hacia el colector que se encuentra a menos de 200 m pero que decidimos acometer para la siguiente visita ya que por un lado, el transito se complica y por otro, nuestra hora va ya sobrepasada y tenemos que volver a Madrid. Hemos invertido 3,5 horas en llegar (fotos incluidas) e iniciamos la salida que cumplieremos en 2,5 h a una marcha tranquila. Las galerías visitadas merecen la pena, y si bien no tienen las dimensiones de la sala del Ángel, merece la pena su visita.

Recuperamos a Rebe y Kymbra que ya nos llevan esperando 1,5 h y después de cambiarnos salimos pitando para tomar un pincho rápido en Sotopalacios y para casa después de un estupendo finde.


Advertir que en el "aparcamiento" de la Gandara, encontramos varios grupos de cristales de coche que nos hacen suponer que han robado, no uno sino varios vehículos. Ojo con ese tema

lunes, 3 de febrero de 2014

Sima del Manzano



Este pasado sábado 18 de enero, realizamos una visita de la mano de algunos miembros del grupo de espeleo Alto Duero. A las 10 am habíamos quedado en Abejar, (El desvío se toma a la altura de la SO 122 Km 185, donde cogimos la SO 910 y km 7,100). Quedamos a las 7:45 en  la gasolinera de San Agustín con Ana y con Jesús y en casa con Pascual. El equipo final lo formábamos Mar, Rebe, Ana, Pascual, Jesús y yo. Por parte de los sorianos, Jose Emilio, Carlos y su padre, fueron quienes nos acompañaron. Quedamos a las 10 en el bar Fuentefria de Abejar, que esta según se llega por la  SO 910.  Llegamos bastantes más tarde, ya que paramos en San Esteban a recoger a Juanchi, que si bien no tardo demasiado, ya acumulamos los retrasos. Nos recibieron con unos lazos dulces tipicos. De ahí volvimos sobre nuestros pasos por la SO 910  en dirección a Soria/Burgo y poco antes del km 7, ya que se ve la señal, nos desviamos a la derecha por una marcada pista que seguimos hasta la boca de la sc21, donde tomamos referencias con el gps y continuamos la pista. Esta despues de 2,5 kms. aprox se desvia a la derecha y sube una pequeña colina. A escasos 50 metros se encuentra la boca. No tome coordenadas de la cavidad. No tiene mucha pérdida ya que en el único cruce que hay de pistas continuaremos por la que traemos pegada al farallón rocoso.

A mitad del camino aprox. el coche de Ana, un mini country man se quedó y ni la conducción experta de Rebe pudo sacarlo. Al final tuvimos que montar las eslingas y remolcarle fuera de la zona rodada. El camino finalmente quedo poco transitable después de las idas y venidas.

La sima la instalan Carlos y su padre. Bajamos como unos 50 m. aprox. anclando en natural, como unos 5 o 6 fraccionamientos y con un pozo volado de unos 15 m. aprox. que te deja en una sala amplia campaniforme y de la que subiendo por una zona agaterada se llega a una sala final, con una bonita formación en colada, donde realizamos algunas fotos. La cavidad tiene tres incógnitas pero sin demasiado interés. Los primeros en salir fueron los sorianos que se fueron a instalar la sc21. Yo salí de los primeros para poder ir llevando al personal hacia la sc21. Después de un par de viajes conseguimos concentrarnos todos a la boca de la sc21. Los primeros no pudieron bajar yo que estaban subiendo los instaladores. Al final y dada la hora, la mayoría lo dejamos para mejor ocasión, bajando Rebe y Pascual a desinstalarla. Entretanto visitamo la pequeña boca de la sc22 para la próxima visita. Un grupo partió hacia un refugio cercano para encender el fuego y merendar alli y nos quedamos Carlos, Mar y yo esperando a los que habían bajado. Empezó a nevar de lo lindo y ya cuando nos retirabamos todos tuvimos nuestras perdidas debido principalmente a la obscuridad y copiosidad de la nevada. Entre tanto y por miedo a quedar otra vez atascados, los compañeros finalmente decidiron esperarnos en el bareto de la mañana, donde Ana pidió permiso para poder comer allí y así lo hicimos poniendonos tibios de torreznos y chorizo, amén de tres estupendas tortillas. Final apoteosico y calentito y agradeciendo infinito a los compañeros por su cortesia, esperando volver a vernos.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Cova de l’Autopista




 El sábado 23 de noviembre de 2013, un concurrido grupo de cueveros nos juntamos, para de la mano de Pasqual, visitar la Cueva de l’Autopista con un objetivo claro, llegar y fotografiar la Sala del Jardí, y si era posible, llegar a la Sala Blanca. Esto de los objetivos, que en principio parece un poco el estilo Calleja, tiene su significado cuando uno se adentra en esta cavidad laberíntica. A tal efecto quedamos en el Real de Gandía el grupo que veníamos de Madrid, Mar, Félix, Txema y yo, con Pasqual, con Josep Herrerías que venía de Barcelona y con Marisa y Manolo que venían de Santa Pola. Aprovecho para agradecer a Amparito su hospitalidad, ya que nos dejó su casa para pernoctar la noche del viernes, sin conocernos. Es una cuevera de pro.

Ascendimos a la barriada de la colina donde dejamos los coches (Monte Real). Desde allí descendimos campo a través hacia la autopista AP7, que atravesamos por un puente para aguas, para tomar la dirección contraria al sentido del tráfico,  continuando a su margen durante un centenar de metros hasta llegar a la boca artificial. Hay que tener especial cuidado en esta parte porque hay que ir por dentro de la valla y a escasos metros del arcen, si bien el camino permanece parcialmente oculto por arbusto, los objetos arrojados de los coches nos pueden impactar. No hay más que ver la cantidad de basura que hay  en la cuneta.

Ya el grupo completo, entramos por una galería angosta y fracturada, además de polvorienta (30S YJ 426154 Alt.: 80 m.), donde lo primero que notamos es el calor. Esta será la tónica predominante en todo el resto de la cavidad, salvo alguna sala un poco más amplia o alguna gatera y laminador. La cavidad esta formada por una compleja red davisiana de posible formación cuaternaria con 7,5 kms de túneles.  Tras aproximadamente una hora y media de recorrido, llegamos a la Sala del Jardí, donde destacan formaciones de aragonitos aciculares y coraloides de casi medio metro de diámetro en algunos casos. Estas formaciones cristalinas, en forma de erizo, se desarrollan cuando se llega al límite de la sobresaturación de la calcita y ésta se alcanza con rapidez. La sala es espectacular, y más cuando es iluminada por las luces de Josep Herrerías, ya que a primera vista las formaciones se ven en una tonalidad gris. A medida que la luz se empieza a filtrar por las agujas, aparecen un sinfín de tonalidades y sombras que hacen que su belleza quede plasmada en el amplio reportaje fotográfico (más de 4h). Cabe resaltar que en la misma sala del Jardí, y un poco al fondo se encuentra semioculta otra pequeña salita donde los aragonitos parecen pompones, pero esta vez, con unas agujas extremadamente finas. También en la misma sala, y a mano derecha se encuentra una grupo de ellos con un bonito color salmón al trasluz. Como a algunos no nos da para tanto eso de la fotografía, nos vamos con Pasqual a visitar una sala cercana donde también hay gran cantidad de aragonitos de gran belleza, y sin tener claro el nombre de la sala, bien podría ser la sala blanca por la cantidad de ellos, que la balnquean. Aún dará tiempo a que el resto del grupo visite la sala ya que Josep aun no había terminado. Finalmente conseguimos arrancarle de la sala y emprender la vuelta por la laberíntica cavidad, comprobando hasta que extremo es así, que a alguno le gastamos la bromita de callarnos y apagar las luces, tomando este el camino equivocado por su evidencia, estando la salida por el piso superior y hacia arriba. Esta situación se repite en más de un caso, siendo especialmente complicado el conectar este sector de la cueva con el sector de la entrada, que se realiza por medio del laminador que une ambas zonas y que además tiene un paso bastante estrecho. Salimos sin novedad de noche cerrado y emprendimos el regreso con cuidado. Pasqual y yo tuvimos que volver a por Txema que se despisto en el camino que hay inmediatamente después de la valla. Ya todos cambiados, nos despedimos de  Marisa y Manolo, que salian ya para su casa y el resto nos vamos, junto con la hija de Pasqual y su novia a cenar a un chino en Canals donde rememoramos momentos de la jornada. Agradecer a Pasqual su hospitalidad y paciencia para con nosotros, ya que amen de alojarnos el sábado, acompañarnos en todo momento y hacernos de guía, sufrió nuestro espolio naranjal en tierras de su padre.